Un nuevo caso relacionado con un procedimiento estético terminó en tragedia en Bogotá, luego de que una mujer falleciera luego de haber sido sometida a una intervención en un establecimiento ubicado en el barrio Alquería, en la localidad de Puente Aranda, en Bogotá.
De acuerdo con la información conocida, la paciente, de la que aún no se conoce su identidad, presentó complicaciones durante el procedimiento realizado hace tres días y, con el paso de las horas su estado de salud fue empeorando hasta que, pese a los intentos por estabilizarla, perdió la vida este viernes, luego de ser llevada de urgencia a una sede de la Cruz Roja.
Tras el fallecimiento, las autoridades iniciaron las investigaciones para establecer con precisión qué fue lo que ocurrió, pues no se especificó qué tipo de procedimiento quirúrgico fue al que se sometió la mujer.
Cabe decir que, ahora se busca determinar si dicho procedimiento estético se realizó bajo los protocolos exigidos, pues al parecer, tanto el lugar, como el personal que la atendió, podrían no haber cumplido con los requisitos legales para desarrollar este tipo de intervenciones.
Por ahora, y según se ha dado a conocer, las autoridades permanecen en el establecimiento haciendo la debida inspección del inmueble e identificando al personal responsable de dicho procedimiento.
Entre las actuaciones previstas se encuentran la recopilación de testimonios, la revisión de la documentación del establecimiento y los resultados de Medicina Legal, elementos que serán determinantes para establecer si existieron irregularidades o posibles responsabilidades.
Cabe decir que, en los últimos meses también se han reportado otros hechos similares, como el caso de Yulixa Toloza, quien murió y fue desaparecida luego de someterse a un procedimiento estético en un establecimiento señalado por operar sin autorización sanitaria en el barrio Venecia, en el sur de Bogotá.
Allí, la mujer habría pagado una millonaria suma para realizarse una lipólisis láser que incluía intervención en el cuerpo completo, lipotransferencia glútea, exámenes, faja, masajes postoperatorios, controles médicos y sedación, bajo la promesa de un tratamiento “sin dolor”, una intervención que duraría aproximadamente dos horas.
Sin embargo, la mujer murió tras sufrir una embolia pulmonar e insuficiencia respiratoria aguda, la cual fue desencadenada por un síndrome de embolismo graso. No obstante, antes de perder la vida, no recibió ayuda médica y en cambio, fue subida a un vehículo particular, y llevada a las afueras de la ciudad.
Su cuerpo, fue hallado en inmediaciones del municipio de Apulo, Cundinamarca, luego de una intensa búsqueda.