Un impactante veredicto judicial sacudió el entorno de la medicina y el espectáculo internacional tras confirmarse la reclusión de un reputado especialista.
La justicia colombiana emitió una condena formal en contra del médico que en el pasado atendió al astro del fútbol mundial, Diego Armando Maradona, señalándolo como responsable directo de graves delitos contra la libertad y la integridad jurídica de una menor de edad en el departamento del Valle del Cauca.
La decisión definitiva fue adoptada por la Jueza 16 Penal del Circuito de Cali, quien halló al profesional culpable del delito de actos sexuales abusivos con persona menor de catorce años, agravado por la condición de indefensión de la víctima.
Tras la evaluación del material probatorio, la operadora judicial dictó una sentencia condenatoria que fija una pena de diez años y cinco meses de prisión.
El caso penal genera especial consternación debido al vínculo directo entre el agresor y la afectada.
El abogado de la parte civil, Elmer Montaña, confirmó a El País que la víctima de las agresiones, ocurridas originalmente en el transcurso del año 2013, era una hijastras del procesado, quien para la época de los hechos violentos tenía apenas trece años de edad.
La investigación penal estuvo marcada por severas irregularidades institucionales que obstaculizaron la pronta aplicación de la justicia.
El jurista denunciante reveló que debió asumir el expediente luego de que la Fiscalía General de la Nación decidiera archivarlo provisionalmente, producto de una pésima labor investigativa donde incluso se denunció la pérdida de muestras biológicas y fluidos vitales en los laboratorios forenses de Medicina Legal.
El sentenciado, reconocido en los ámbitos sociales por su práctica de la medicina holística y terapias alternativas que lo llevaron a tratar al futbolista argentino, se encuentra actualmente recluido en el Complejo Penitenciario y Carcelario de Bogotá, conocido popularmente como La Picota.
Su captura inicial no se dio por esta condena, sino por medidas de aseguramiento vigentes derivadas de otras conductas punibles.
El panorama legal del especialista tiende a complicarse de manera sustancial en el corto plazo. El abogado del proceso enfatizó que el hoy condenado enfrenta adicionalmente tres juicios pendientes por acusaciones similares, instauradas por antiguas pacientes que denunciaron haber sido sometidas a vejámenes bajo condiciones terapéuticas donde estaban en total incapacidad de manifestar su resistencia.
Los análisis de los denunciantes sugieren que las demoras del aparato judicial facilitaron la aparición de nuevos casos delictivos.