Momentos de extrema tensión y temor se viven en el corregimiento de Robles, zona rural del municipio de Jamundí, tras un ataque armado contra la subestación de Policía ubicada en esta población rural.
De acuerdo con información preliminar entregada por habitantes y autoridades de esa localidad, hombres armados atacaron la sede policial, situación que obligó a las unidades de la fuerza pública a activar el denominado Plan Defensa para repeler la ofensiva y proteger a la población civil.
En medio de la emergencia, registrada en la tarde de este jueves, las autoridades solicitaron apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, mientras tropas del Ejército y unidades de Policía fueron desplegadas en diferentes puntos del corregimiento con el objetivo de garantizar la seguridad de los habitantes y evitar una escalada de los enfrentamientos.
También, y como reportan periodistas de la región, estudiantes de un colegio permanecen en los salones de clases, mientras que los integrantes de la fuerza pública adelantan las respectivas acciones para recuperar el control de este punto del sur del Valle.
Y es que precisamente uno de los aspectos que más preocupa a la comunidad es la situación de los estudiantes de la institución educativa del corregimiento, quienes permanecían al interior de la sede escolar mientras se controlaba el ataque armado.
Según versiones conocidas, los alumnos y docentes continuaban resguardados en las instalaciones educativas como medida para proteger a los alumnos, como también en los municipios de Suárez y Buenos Aires, donde los pequeños y jóvenes reciben entre sus clases lecciones de cómo protegerse en medio de los combates.
“La prioridad en este momento es proteger a la población civil, especialmente a los menores de edad y a las familias que permanecen en sus viviendas mientras se estabiliza la situación”, indicaron funcionarios de la administración municipal a la hora de reportar esta situación.
Las autoridades locales informaron además que, una vez sea controlado el orden público, delegados de diferentes dependencias municipales se trasladarán al corregimiento para verificar el estado de la comunidad educativa y brindar acompañamiento institucional a las familias afectadas.
Mientras tanto, habitantes de Robles permanecen confinados en sus viviendas a la espera de que finalicen los enfrentamientos. En redes sociales y grupos comunitarios circulan llamados de alerta y mensajes de precaución para evitar desplazamientos hacia la zona mientras continúan las operaciones de la fuerza pública.
Hasta el momento no se reportan víctimas oficiales ni personas lesionadas, aunque las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la situación de seguridad en este sector rural de Jamundí, una zona que en repetidas ocasiones ha sido escenario de acciones armadas por parte de grupos ilegales que delinquen entre el norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca.