La muerte de una paciente que se encontraba hospitalizada en una clínica de la ciudad de Buenaventura, Valle del Cauca, genera mucha preocupación y cuestionamientos en medio de la grave crisis de abastecimiento de agua potable que afecta al principal puerto del Pacífico colombiano desde hace varios días.

Se trata de María Piedad Barrera, quien permanecía internada en la Clínica Santa Sofía y tenía programada una sesión de diálisis el pasado martes como parte del tratamiento médico que recibía para mejorar su estado de salud. Sin embargo, según denunciaron sus familiares, el procedimiento no pudo realizarse debido a la falta de agua potable en el centro asistencial.

23 carrotanques, equipos médicos y clases virtuales: plan del Gobierno para enfrentar emergencia en Buenaventura. Actualmente, 11 carrotanques garantizan el suministro de agua potable y se espera la llegada de 12 vehículos más. | Foto: UNGRD

De acuerdo con las versiones conocidas, el director médico de la institución, Jimmy Perea, informó a los allegados de la paciente que varias diálisis debieron ser suspendidas ante la imposibilidad de contar con el recurso hídrico necesario para desarrollar estos procedimientos especializados.

Horas después, durante la madrugada de este miércoles 17 de junio, María Piedad Barrera falleció, situación que ha despertado marcados interrogantes sobre las consecuencias que la emergencia sanitaria derivada de la falta de agua estaría generando en los pacientes más vulnerables.

Familiares de la mujer aseguraron que el personal médico les explicó que el abastecimiento de agua para la clínica dependía de los mecanismos de contingencia implementados durante la emergencia y que, presuntamente, se presentó una falla en la entrega del líquido requerido para mantener la operación de algunos servicios.

La situación ocurre en medio de una de las peores crisis de abastecimiento de agua que ha enfrentado Buenaventura en los últimos años. Desde comienzos de junio, gran parte de la ciudad permanece afectada por la interrupción del servicio luego del colapso de una tubería principal de 39 pulgadas del sistema de acueducto, infraestructura fundamental para el suministro de agua potable a miles de habitantes. La emergencia obligó a las autoridades distritales a declarar la calamidad pública y activar planes de contingencia para atender a hospitales, clínicas, instituciones educativas y sectores vulnerables.

Las autoridades locales han advertido que más del 70 por ciento de la población resultó afectada por el desabastecimiento, mientras hospitales y centros médicos dependen de carrotanques y suministros alternos para mantener sus operaciones. La emergencia también ha puesto en riesgo la atención de pacientes renales que requieren tratamientos permanentes como las diálisis.

La crisis de abastecimiento de agua en Buenaventura mantiene en alerta al sector salud, mientras hospitales y clínicas buscan garantizar la continuidad de los servicios médicos esenciales para la población. | Foto: Gobernación del Valle

Días atrás, organismos de salud y la propia administración distrital alertaron sobre la situación de más de 70 pacientes renales cuya atención podría verse comprometida por la interrupción del servicio de agua, considerado un elemento indispensable para la realización segura de estos procedimientos médicos.

Hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial sobre la relación directa entre la suspensión de la diálisis y el fallecimiento de María Piedad Barrera. Sin embargo, sus familiares solicitaron a las autoridades de salud investigar las circunstancias del caso y determinar si las dificultades ocasionadas por la emergencia de agua potable influyeron en el desenlace.

Mientras tanto, la crisis continúa generando preocupación en Buenaventura, donde persisten los esfuerzos para restablecer completamente el servicio y garantizar el funcionamiento de los centros asistenciales que atienden a miles de pacientes en el distrito.

Autoridades locales y departamentales mantienen trabajos continuos en la zona con el objetivo de restablecer el suministro de agua en Buenaventura. | Foto: Gobernación del Valle