La guerra en Oriente Medio escaló esta semana a un alto nivel, tras una serie de ataques cruzados entre Irán, Israel y Estados Unidos, que han dejado miles de víctimas y han ampliado el radio del conflicto hacia otros países de la región.

Según la agencia iraní Irna, citada por AFP, el balance de muertos en ese país asiático entre el sábado y el jueves pasados asciende a 1230 personas, entre civiles y militares.

El reporte del miércoles hablaba de 1045 fallecidos.

En paralelo, la guerra también se extendió a otros escenarios regionales.

En Líbano, el Ministerio de Salud informó que los ataques israelíes han dejado 102 muertos y 638 heridos desde que el país quedó envuelto en la confrontación, a comienzos de la semana.

Continúan los bombardeos en Irán, especialmente en su capital, Teherán. | Foto: AFP or licensors

La escalada militar ha tenido igualmente efectos en varios países del Golfo Pérsico.

Catar fue blanco de un “ataque con misiles”, según el Ministerio de Defensa, que provocó fuertes explosiones en Doha.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte, Otan, anunció que reforzó la “postura de defensa antimisiles balísticos”, que se mantendrá en “nivel elevado” hasta que disminuya la amenaza de represalias iraníes por los ataques israel estadounidenses.

Además, la confrontación llegó al mar.

Sri Lanka evacuó a 208 tripulantes de un buque iraní cerca de sus costas, un día después de que un submarino de EE. UU. hundiera una fragata de Irán, causando la muerte de decenas de marineros.

En el plano político, las tensiones entre Washington y Teherán continúan escalando.

“No estamos pidiendo un cese al fuego. No vemos ninguna razón por la que debamos negociar con Estados Unidos”, declaró el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, a NBC News.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, insistió en que debería tener un papel en la elección del próximo líder supremo de Irán, tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei. “Como con Delcy” Rodríguez en Venezuela, dijo al medio de comunicación Axios.

Mientras tanto, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, advirtió que las tensiones en la región han alcanzado un “nivel aterrador” que podría extenderse aún más.

Un conflicto con riesgo de ampliarse

Para varios analistas, la guerra ya dejó de ser un enfrentamiento localizado y se ha convertido en una confrontación regional con múltiples actores.

Jorge Restrepo, profesor de la Universidad Javeriana y director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), afirma que “hay una confrontación de Irán hacia todos los demás países del Golfo Pérsico. Israel ha atacado a Líbano e incluso hubo un ataque dirigido a Chipre y otro a Turquía en territorio de la Otan. Estamos muy cerca del involucramiento de otros países, que no es probable, pero que dependerá de las acciones de Irán en contra de los países de la Otan”, explica.

Desde una perspectiva histórica, el corresponsal de conflictos armados Néstor Rosanía señala que esta escalada es el resultado de varias fases acumuladas durante 2024 y 2025.

“Este conflicto tiene tres dimensiones. Una directa, porque es la escalada que comienza entre Israel y Hamás. Después, en una segunda fase, se convierte en un conflicto regional, cuando Israel bombardea la embajada de Irán en Damasco, Siria, y luego comienzan los bombardeos en el sur del Líbano”, sostiene.

Según él, la situación se convirtió luego en una disputa con implicaciones internacionales “porque aparece Estados Unidos como aliado de Israel, pero (el presidente) Xi Jinping y el Partido Comunista chino aparecen en un acuerdo entre Fatah (organización político-militar palestina) y Hamas (movimiento palestino) en Beijing”.

La guerra contra Irán aumentó este lunes 2 de marzo los precios del petróleo. Se teme que haya escalada de precios. | Foto: AFP or licensors

¿Cómo afecta el conflicto a América Latina?

Uno de los impactos más inmediatos tiene que ver con el precio de los combustibles, pues el aumento del petróleo ya comenzó a reflejarse en los mercados internacionales y podría trasladarse a las economías de la región.

Rosanía advierte que las consecuencias pueden ser similares a las que se vieron tras la invasión a Ucrania. “Puede haber un aumento del crudo, lo que aumenta la gasolina, y aumenta toda la canasta familiar”.

Restrepo coincide en que este será uno de los primeros efectos visibles en países como Colombia. “En particular del gas, pero también del petróleo en América Latina”, afirma. “Es un efecto sin duda negativo que veremos en los próximos meses, independiente de que el conflicto no dure más que algunas semanas”.

Las tensiones incluso podrían tener efectos financieros.

“Se espera, por otra parte, que el fortalecimiento del dólar afecte las economías latinoamericanas, en particular las de México, Colombia y Brasil, por el efecto que puede tener sobre sus monedas, que se verán devaluadas” frente a la divisa estadounidense, señala.

En el plano político, el conflicto también podría reconfigurar algunas relaciones diplomáticas en el continente.

“Hay un efecto político, y es que debilita a países que habían recibido el apoyo de Irán, como Venezuela y Nicaragua en el pasado reciente”, agrega el director del Cerac.

Según explica, esto podría modificar los equilibrios de seguridad regional. “Recordemos que Irán suministró a Venezuela fábricas de armamento, en particular drones o vehículos manipulados externamente”.

Rosanía añade que, en un escenario de escalada prolongada, los países latinoamericanos podrían verse presionados a tomar posiciones dentro del sistema internacional de alianzas.

“Estamos en un sistema de alianzas, los países cercanos a Estados Unidos tendrán que comprometerse de alguna manera, y países antiestadounidenses también”, asegura el corresponsal.

“Hay una tensión muy grande entre EE. UU. y la Otan por Groenlandia. Trump ha exigido que la Otan ponga más dinero, lo que reduciría la inversión de Estados Unidos dentro de la Alianza. Se prevé que la relación va a seguir muy tensa”, concluye.

*Con información de AFP