Luego de que en la noche de este viernes, 5 de junio, dos uniformados de la Policía Nacional perdieran la vida en Medellín en medio de un confuso y presunto caso de fuego amigo, las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer las circunstancias que rodearon lo ocurrido.
Las víctimas fueron identificadas como la subintendente Yuli Milena Giraldo Morales, de 38 años, y el patrullero John Alexander Zapata Vásquez, de 26, quienes hacían parte de unidades investigativas de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá y desarrollaban labores relacionadas con automotores.
La principal hipótesis que manejan los investigadores apunta a que los dos uniformados se encontraban realizando labores de seguimiento a un vehículo hurtado como parte de una operación orientada a verificar su situación e identificar a posibles responsables del hecho.
En paralelo, en el mismo lugar se encontraba otro grupo de policías. Entre ellos estaba un intendente jefe adscrito a un esquema de protección, quien, según la información preliminar, se hallaba fuera de servicio y permanecía dentro de la camioneta acompañado por dos civiles.
Las primeras indagaciones señalan que se habría presentado una confusión durante el procedimiento. Bajo esa hipótesis, el uniformado habría interpretado la presencia de los investigadores vestidos de civil como una posible amenaza y accionó su arma de fuego particular.
A partir de ese momento se produjo un intercambio de disparos en el que resultaron heridos los dos integrantes de la Policía Judicial. Aunque ambos fueron trasladados a un centro médico, fallecieron poco después debido a la gravedad de las lesiones.
Si bien las autoridades han señalado que una de las líneas de investigación contempla un posible caso de fuego amigo, hasta el momento esta versión no ha sido establecida de manera definitiva.
Por estos hechos, la Fiscalía General de la Nación y funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, asumieron la inspección judicial y la recolección de elementos materiales probatorios, entre ellos armas de fuego y dispositivos móviles que serán analizados dentro del proceso.
En el marco de las diligencias fueron capturadas tres personas. Entre ellas figura el intendente jefe que presuntamente accionó el arma, así como los dos civiles que se encontraban con él al momento de los hechos.
Las autoridades señalaron que el caso permanece en una etapa inicial de investigación, por lo que continúan las verificaciones para establecer las responsabilidades individuales y reconstruir la secuencia de decisiones que derivó en el fatal desenlace.
Uno de los aspectos que centran la atención de los investigadores está relacionado con la coordinación del procedimiento y los mecanismos de comunicación entre los distintos grupos policiales que operaban en la zona. Asimismo, se busca determinar si existían protocolos específicos para informar sobre la presencia de agentes encubiertos o vestidos de civil en el sector donde se desarrollaba la operación.