Comunidades del casco urbano del municipio de Suárez, Cauca, están atrapadas en medio de los intensos hostigamientos contra la estación de Policía, situación que comenzó en las primeras horas de la tarde de este viernes 7 de mayor, confirmaron líderes sociales y autoridades de este municipio.
“La Alcaldía Municipal de Suárez rechaza de manera contundente los hechos de violencia y alteración del orden público que se registran a esta hora en nuestro municipio y que hoy ponen en riesgo la vida e integridad de las familias suareñas”, informó la alcaldía al momento de reportar que muchas personas optaron por esconderse en sus viviendas y locales ante los ametrallamientos.
Este ataque, y como denunciaron los líderes sociales, es ejecutado por disidentes del frente Jaime Martínez de las Farc, grupo armado al margen de la ley que tiene aún el control de municipios del norte del Cauca y sur del Valle, como Jamundí.
De acuerdo con líderes sociales y autoridades locales, los enfrentamientos comenzaron en las primeras horas de la tarde cuando integrantes del frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc atacaron con ráfagas de fusil y otros artefactos a los policías ubicados en la parte céntrica del municipio.
La situación obligó a decenas de familias a refugiarse en sus viviendas y establecimientos comerciales, mientras se escuchaban las detonaciones en diferentes sectores.
A través de un comunicado oficial, la Alcaldía de Suárez rechazó los hechos violentos y alertó sobre el riesgo que enfrentan los habitantes de esta localidad caucana.
“La Alcaldía Municipal de Suárez rechaza de manera contundente los hechos de violencia y alteración del orden público que se registran a esta hora en nuestro municipio y que hoy ponen en riesgo la vida e integridad de las familias suareñas”, expresó la administración municipal.
El gobierno local además hizo un llamado urgente a los actores armados para que respeten el Derecho Internacional Humanitario y excluyan a la población civil de cualquier acción violenta. Asimismo, recomendó a la ciudadanía permanecer resguardada y atender únicamente la información difundida por canales oficiales.
Como consecuencia de la situación de orden público, la administración suspendió temporalmente las actividades institucionales mientras se restablecen las condiciones de seguridad para funcionarios y contratistas.
Habitantes del municipio denunciaron momentos de angustia por cuenta de los ametrallamientos y aseguraron que muchos niños y adultos mayores tuvieron que esconderse debajo de camas o en habitaciones alejadas de las ventanas para evitar resultar heridos en medio de los ataques.
Estos nuevos hostigamientos reflejan la compleja situación de seguridad que atraviesa el norte del Cauca, donde los enfrentamientos entre la fuerza pública y las disidencias de las Farc se intensificaron durante las últimas semanas.
Municipios como Suárez, Morales, Buenos Aires, Caldono, Toribío, Corinto, Caloto y Santander de Quilichao continúan son escenario de acciones armadas, ataques con explosivos y hostigamientos contra estaciones de Policía y bases militares, como bien reportan las mismas comunidades en las redes sociales.
Las autoridades señalan que el frente Jaime Martínez mantiene presencia armada en gran parte del norte caucano y en zonas rurales del sur del Valle del Cauca, especialmente en Jamundí, corredor estratégico utilizado para la movilidad de hombres armados, armas y economías ilegales.
En medio de esta escalada violenta, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos reiteraron su preocupación por el riesgo que enfrenta la población civil, la cual permanece confinada y expuesta a los enfrentamientos.
Además, advirtieron que la continuidad de los ataques está generando afectaciones económicas, suspensión de clases y restricciones en la movilidad de los habitantes de esta región del suroccidente colombiano.