El violento ataque perpetrado contra una trabajadora en un reconocido establecimiento comercial del municipio de Soacha, Cundinamarca, dio un giro clave tras los pronunciamientos de las autoridades y la organización afectada.
La compañía Homecenter emitió un comunicado oficial a la opinión pública luego de que una de sus colaboradoras fuera asesinada con un arma blanca en la sede ubicada en el centro comercial Mercurio.
La organización aclaró de manera tajante un rumor que circulaba con fuerza en las plataformas digitales. La empresa confirmó que el presunto responsable del crimen no tenía ningún vínculo laboral con la marca, desmintiendo de esta forma las especulaciones iniciales que sugerían que el agresor formaba parte del mismo equipo de trabajo de la víctima.
La trágica muerte de Rosa Mayerly Olaya Coronado se produjo mientras cumplía con su jornada laboral habitual en la tarde del pasado domingo 12 de julio. Pese a que fue atendida de manera inmediata por brigadistas y trasladada de urgencia al Hospital Cardiovascular de San Mateo, la gravedad de las heridas causadas con el arma cortopunzante provocó su deceso horas más tarde.
En su pronunciamiento público, la empresa multinacional manifestó su profundo dolor y envió condolencias a los familiares de la trabajadora. Asimismo, afirmaron que desde el primer instante se activaron todos los protocolos de emergencia internos para garantizar los primeros auxilios y agilizar el traslado a un centro médico de alta complejidad.
El equipo humano y social de la compañía dispuso un plan de acompañamiento psicológico continuo para el núcleo familiar de Rosa Mayerly y para los compañeros de la tienda que presenciaron el violento suceso. De igual forma, ratificaron su total disposición para colaborar de forma irrestricta con los entes judiciales a fin de esclarecer el crimen.
Por su parte, las autoridades confirmaron la captura en flagrancia de un hombre identificado como Óscar Giovanny Marulanda. El señalado agresor fue interceptado por uniformados de la Policía Metropolitana de Soacha pocos minutos después de haber perpetrado el brutal ataque y fue puesto a disposición inmediata de los fiscales encargados.
Durante el desarrollo de las audiencias concentradas ante un juez de control de garantías, la Fiscalía General de la Nación imputó a Marulanda el delito de feminicidio agravado. El procesado decidió no aceptar los cargos imputados, tras lo cual se le impuso una medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza el juicio penal.
La investigación de la Fiscalía destapó un aterrador panorama de hostigamiento persistente que la víctima venía sufriendo desde principios de año. El ente acusador reveló que el implicado conoció a Rosa Mayerly en febrero, en el mismo establecimiento donde ella se desempeñaba laboralmente desde hacía cinco años.
Según el expediente judicial, tras manifestarle un presunto interés sentimental a la mujer y recibir una rotunda negativa, el capturado inició una persecución obsesiva. El acoso llegó a niveles tan críticos que en dos oportunidades previas fue necesaria la intervención de la Policía Nacional para escoltar a la colaboradora desde su trabajo hasta su vivienda.