En medio del dolor y el rechazo por el atentado terrorista perpetrado el pasado sábado 25 de abril en la vía Panamericana, en jurisdicción del municipio de Cajibío, Cauca, este lunes continúan en Popayán las labores de entrega de los cuerpos de las víctimas fatales.
Familiares permanecen a las afueras de Medicina Legal a la espera de recibir a sus seres queridos. Cabe recordar que este atentado dejó un total de 20 personas fallecidas, y de ellas, 15 corresponden a mujeres y 5 a hombres, todos adultos.
Medicina legal avanza en el proceso de identificación y durante la jornada del domingo fueron entregados varios cuerpos, pero aún quedan pendientes algunas víctimas.
Entre los familiares que aún esperan se encuentra Jhon Nery Cometa, quien perdió a su madre, Teodomira Salazar Navia, una mujer de 82 años, que se movilizaba desde Piendamó hacia Cajibío, en un vehículo tipo chiva, para realizar diligencias cotidianas cuando ocurrió la explosión.
El hombre se encuentra desde tempranas horas de este lunes esperando la entrega del cuerpo de su madre, y en diálogo con El País, reveló más detalles de su madre.
“Mi mamá era campesina, vivía del campo. Salió el sábado a hacer el mercado, como todos cada ocho días lo hacía y lamentablemente pasó lo que pasó. Era muy trabajadora, que se apagaron los sueños. Era muy alentada a pesar de la edad que tenía”, expresó su hijo, visiblemente afectado, al recordar que su madre dejó siete hijos y toda una vida construida en su comunidad.
“Uno se queda sin palabras, pues, como alguien que le apaga los sueños a personas que no tienen nada que ver en el tema de la guerra. Entonces, es indignante”, agregó.
Mientras avanzan las entregas, en Cajibío las comunidades organizan un sepelio colectivo acompañado de una movilización como acto de rechazo a la violencia.
Teodomira Salazar hace parte de las 12 víctimas fatales que habitaban el sector de la Pedregoza, zona rural de Cajibío, por lo que su hijo también manifestó su intención de participar en la marcha que están convocando las comunidades para visibilizar lo ocurrido y exigir que hechos como este no se repitan.
El llamado de los familiares de las víctimas es que cesen los ataques contra la población civil y que se garantice la protección de las comunidades que siguen en medio de este conflicto armado.
Mientras tanto, las autoridades nacionales atribuyeron este atentado a las disidencias a la cabeza de Néstor Gregorio Vera “Iván Mordisco”, por lo que anunciaron una millonaria recompensa por los responsables.