Los enfrentamientos entre las estructuras armadas ilegales lideradas por alias Calarcá y alias Iván Mordisco continúan escalando en zonas rurales de San José del Guaviare, donde comunidades campesinas e indígenas permanecen confinadas, cientos de familias han huido y las autoridades intentan verificar reportes sobre decenas de muertos en medio de la confrontación.

“No tenemos aún acceso a la zona, además, los campesinos están atrapados y no pueden salir ni de las casas, entonces comprobar el saldo que dejan estas confrontaciones es extremadamente complejo”, relataron líderes campesinos de ese municipio.

Comunidades campesinas e indígenas denuncian desplazamientos, escasez de alimentos y temor permanente ante la confrontación entre las disidencias. | Foto: Ejército Nacional

Y es que las confrontaciones, que se concentran en sectores como Charras, Barranco Colorado, Boquerón, Resbalón, Puerto Alvira y otros puntos rurales de la capital de ese departamento, son consideradas uno de los episodios más violentos registrados recientemente en esta región del país. Las autoridades investigan reportes preliminares que hablan de entre 20 y más de 50 combatientes muertos, aunque hasta el momento no existe una cifra oficial consolidada.

Según información conocida por esta casa periodística, los enfrentamientos corresponden a la disputa territorial entre las estructuras del denominado Estado Mayor Central o disidencias bajo influencia de alias Iván Mordisco, y las facciones agrupadas en el Estado Mayor de Bloques y Frentes, lideradas por alias Calarcá, quienes mantienen una intensa confrontación por corredores estratégicos asociados al narcotráfico, extorsión y control territorial en la Amazonía colombiana.

En medio de esta escalada armada, el denominado Bloque Comandante Jorge Suárez Briceño difundió un comunicado atribuido a la estructura Isaías Carvajal, en el que asegura que una columna compuesta por aproximadamente cien integrantes fue atacada el pasado 26 de mayo por cerca de 250 combatientes pertenecientes a las estructuras rivales en la vereda La Siberia.

De acuerdo con ese comunicado, la organización armada afirma que tras varias horas de combate logró romper el cerco militar, dejando decenas de bajas entre sus adversarios y recuperando abundante material de guerra, incluyendo fusiles, ametralladoras, munición y otros elementos de combate.

El documento también sostiene que durante la confrontación murieron dos integrantes de esa estructura armada y otros tres resultaron heridos. Además, el grupo ilegal lanzó mensajes dirigidos a combatientes rivales invitándolos a desertar de la confrontación.

Tropas del Ejército reforzaron su presencia en varias veredas mientras avanzan las verificaciones sobre víctimas, desplazamientos y afectaciones humanitarias. | Foto: AFP or licensors

Mientras tanto, la población civil continúa siendo la principal afectada. Más de 3.000 personas permanecen confinadas en distintos sectores rurales debido al temor de quedar atrapadas en medio del fuego cruzado, mientras otras familias han llegado desplazadas al casco urbano de San José del Guaviare tras abandonar sus viviendas.

Líderes comunitarios e indígenas también denunciaron un incremento en los casos de reclutamiento forzado de menores, especialmente en comunidades cercanas a corredores estratégicos utilizados por las estructuras ilegales. La situación ha generado preocupación entre organizaciones sociales debido al riesgo humanitario que enfrenta la región.

Frente a la crisis, tropas de la Brigada 22 del Ejército mantienen presencia operacional en varias zonas rurales con el propósito de proteger a la población civil y verificar las dimensiones reales de los combates. El Ministerio de Defensa confirmó que los enfrentamientos obedecen a disputas entre estructuras criminales por economías ilegales y control territorial.

La confrontación entre estas estructuras armadas no es nueva. Desde 2024, Guaviare se convirtió en uno de los principales escenarios de la ruptura entre las facciones de alias Mordisco y alias Calarcá, causando múltiples masacres, desplazamientos, ataques armados y una creciente degradación del conflicto en la región.

Mientras continúan las operaciones militares y las verificaciones oficiales, las comunidades rurales siguen atrapadas entre dos estructuras armadas que disputan violentamente el control de uno de los territorios más estratégicos del sur del país.

Los enfrentamientos entre las estructuras de alias Calarcá y alias Iván Mordisco se concentran en corredores rurales estratégicos del departamento. | Foto: Esteban Vega La-Rotta