Un nuevo golpe contra las estructuras armadas ilegales que operan en el centro del Valle del Cauca fue asestado por las Fuerzas Militares en zona rural de Tuluá, donde fueron capturados cinco presuntos integrantes del Frente 57 ‘Yair Bermúdez’, grupo perteneciente a las disidencias de las Farc al mando de alias Iván Mordisco.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, entre los detenidos se encuentran alias Brayan, señalado como cabecilla de una comisión armada de esta estructura ilegal, y alias Sebastián, también conocido como Caquetá, identificado como su segundo al mando.
Las capturas se produjeron durante una operación conjunta desarrollada por unidades del Ejército Nacional y la Fuerza Aérea Colombiana, en una zona estratégica para la movilidad de grupos armados en el centro del departamento.
Está acción representa un impacto significativo para el Frente 57, una estructura que ha sido señalada por organismos de seguridad de mantener presencia en varias áreas rurales del Valle del Cauca y de participar en actividades relacionadas con el control territorial, las rentas ilícitas y la intimidación a comunidades.
Durante el operativo, las tropas también lograron la incautación de un importante arsenal de guerra que, según las autoridades, era utilizado por los integrantes de este grupo armado para el desarrollo de sus actividades criminales.
El material decomisado incluye siete fusiles, dos pistolas, abundante munición de diferentes calibres, equipos de comunicación y elementos de intendencia.
El resultado fue destacado por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, quien a través de su cuenta en la red social X dio a conocer los detalles de la operación y aseguró que las acciones ofensivas contra los grupos armados continuarán en distintas regiones del país.
El mandatario resaltó especialmente la captura de los dos mandos medios, al considerar que estas detenciones afectan la capacidad operativa de la organización ilegal. Además, sostuvo que la ofensiva busca debilitar las estructuras armadas y recuperar condiciones de seguridad en los territorios donde se registra presencia de grupos criminales.
“Seguimos golpeando las estructuras criminales, debilitando su capacidad armada y recuperando la seguridad de nuestros territorios”, precisó el Jefe de Estado.
La importancia de este resultado radica en que los cabecillas de nivel medio suelen desempeñar funciones clave dentro de estas organizaciones. Entre sus responsabilidades generalmente se encuentran la coordinación de hombres armados, la ejecución de órdenes provenientes de las máximas jefaturas y la planeación de actividades delictivas en las zonas bajo influencia del grupo.
Tuluá y otros municipios del centro del Valle han sido escenario durante los últimos años de operaciones militares y policiales encaminadas a contener el avance de organizaciones armadas ilegales que buscan consolidar corredores estratégicos para el movimiento de hombres, armas y recursos.