El presidente Gustavo Petro, aprobó la extradición a Chile de Larry Amaury Álvarez, conocido con el alias de ‘Larry Changa’, quien es señalado como uno de los principales fundadores de la banda criminal transnacional conocida como el ‘Tren de Aragua’.

El envío del señalado delincuente fue autorizado a través de la Resolución 245 de 2026, luego de recibir el aval de la Corte Suprema de Justicia. En territorio chileno, Álvarez es requerido por las autoridades debido a cargos de secuestro y organización criminal.

Larry Changa cayó en Colombia | Foto: POLICÍA

Este movimiento del Gobierno nacional se dio a conocer en paralelo con la reactivación de la orden de extradición contra Jesús Ávila Villadiego, alias ‘Chiquito Malo’, quien funge como el máximo jefe del Clan del Golfo.

Respecto a ‘Larry Changa’, su detención se había hecho efectiva hace dos años en el departamento del Quindío y, desde ese momento, permanece privado de la libertad bajo estrictas medidas en el pabellón de alta seguridad de la cárcel La Picota, en el sur de Bogotá.

“Conceder la extradición del ciudadano venezolano Larry Amaury Álvarez Núñez o Víctor Miguel Moreno Álvarez, requerido dentro de la causa identificada con el ROL I.C. 1241-2024, RUC 2310109250-5 y RIT número 1200-2023 adelantada por el Juzgado de Letras y Garantía de Los Vilos, conforme a la Orden de Detención número 2410053000296-4 del 3 de julio de 2024 y al Oficio número 512-2024 (UCS) del 6 de agosto de 2024 emitido por la Corte de Apelaciones de La Serena, por los delitos de asociación ilícita y dos secuestros”, se lee en el documento firmado por Gustavo Petro.

Alias Larry Changa es considerado socio del máximo cabecilla del llamado Tren de Aragua, alias Niño Guerrero | Foto: Policía

El prontuario de alias ‘Larry Changa’ lo ubica en lo más alto de la organización. Es señalado de fundar este grupo criminal junto a figuras como Héctor Rusthenford Guerrero, alias ‘Niño Guerrero’, y Yohan José Romero, alias ‘Johan Petrica’.

El ‘Tren de Aragua’ nació originalmente en la cárcel de Tocorón, en Venezuela, entre los años 2007 y 2013, expandiéndose por el continente hasta el punto de ser catalogado y sancionado por el Gobierno de Estados Unidos en 2024 como una grave amenaza criminal.

En noviembre de 2025, el capturado intentó frenar su entrega a las autoridades internacionales enviando una solicitud formal al Ejecutivo colombiano para ser nombrado “gestor de paz”, una figura legal pensada para facilitar procesos de negociación en el país. Sin embargo, el presidente Petro desestimó por completo la propuesta, dudando de la seriedad de la petición y rechazando que un líder de una de las estructuras delincuenciales más peligrosas de América Latina pudiera intervenir bajo ese rol.