Las investigaciones por el asesinato del exsenador y excandidato presidencial Miguel Uribe Turbay avanzan hacia una nueva línea que busca determinar si integrantes de su esquema de seguridad tuvieron contacto previo con personas vinculadas al crimen.
La Fiscalía General de la Nación estaría verificando si dos de los escoltas que hacían parte del dispositivo de protección del dirigente sostuvieron reuniones con Simeón Pérez Marroquín, conocido como alias El Viejo, señalado como un posible enlace entre la Segunda Marquetalia y la estructura criminal relacionada con Élder José Arteaga Hernández, alias El Costeño.
Para establecer si esos encuentros realmente ocurrieron, los investigadores pretenden cruzar diferentes fuentes de información, entre ellas los registros de geolocalización de los vehículos blindados utilizados por el esquema de seguridad y las señales de los teléfonos celulares de los funcionarios.
Un contacto identificado como “escolta senador”
Otra de las pistas que analiza la Fiscalía está relacionada con el teléfono de Arteaga Hernández. Según información citada por medios nacionales, en el dispositivo aparecía registrado un contacto bajo el nombre “escolta senador”.
Una declaración entregada a la Fiscalía por un menor de 17 años habría aportado información sobre este número. De acuerdo con su testimonio, Arteaga habría tenido al menos dos comunicaciones con ese contacto durante los días anteriores al atentado.
El mismo relato señala que alias El Costeño habría asegurado contar con personas dentro del entorno del dirigente político. Esta versión, sin embargo, hace parte de una hipótesis que las autoridades buscan corroborar mediante pruebas técnicas y documentales.
La investigación también apunta a establecer si dos integrantes del esquema de seguridad coincidieron físicamente con Pérez Marroquín antes del ataque.
Según información divulgada por Noticias RCN, los registros de ubicación de los teléfonos de ambos escoltas los habrían situado en zonas donde también estuvo alias El Viejo. Uno de los movimientos corresponde al 29 de enero de 2025, cerca del parque El Golfito, en el sector de Modelia, lugar que posteriormente se convertiría en escenario del atentado contra Uribe Turbay.
Otro posible encuentro habría ocurrido en abril de ese mismo año, aproximadamente dos meses antes del ataque.
La Fiscalía busca determinar ahora si estas coincidencias corresponden efectivamente a reuniones entre los funcionarios y Pérez Marroquín o si obedecen a una simple coincidencia geográfica.
Para avanzar en esa verificación, los investigadores recurrirían a los registros de GPS de las camionetas blindadas asignadas al esquema de protección.
La información estaría almacenada en los archivos de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y permitiría establecer los recorridos de los vehículos.
Además, las autoridades tendrían que establecer si los funcionarios señalados pertenecían a la UNP o a la Policía Nacional, debido a que el esquema de seguridad de Miguel Uribe era de carácter mixto.