Las nuevas plataformas digitales cambiaron la forma de relacionarse, pero también la manera como se cometen los delitos. Los criminales han encontrado en Internet y redes sociales un ‘nicho’ propicio para ampliar sus actividades delictivas dado el gran número de personas que se conectan y realizan a diario transacciones económicas por medios digitales.

Un ejemplo de esto es la extorsión, delito que si bien sigue operando en las modalidades clásicas (presencial o a través de llamadas telefónicas) se ha incrementado en las redes. En lo que va del año los casos han aumentado en el país.

Sin embargo, el comandante del grupo Gaula de la Policía Metropolitana de Cali, mayor Adrián Eduardo Ramos, precisó que en la ciudad, en lo que va corrido del año, ha habido una reducción del 42 %, pues mientras el año pasado reportaron 625 casos, este año van 361, es decir 264 casos menos.

De igual forma, se han registrado 93 capturas, un aumento del 22 % con respecto al 2021 cuando hicieron 76, y evitado el pago de más de $2500 millones.

Esto debido a que el Gaula maneja unas líneas investigativas que apuntan a la captura de las personas que se dedican a esta actividad delictiva en todas sus modalidades.

Lea además: Asesinan a hermano de Kevin Balanta, exjugador del Deportivo Cali

Como algunas ya se encuentran en centros carcelarios, los esfuerzos se concentran en las personas encargadas de recoger el dinero en sitios de recaudo, o prestan su nombre para crear cuentas y poder retirar el dinero.

“Cuando la persona llama a la línea 165 del Gaula lo primero que hacemos es establecer el mecanismo del dinero, porque esto nos permite establecer las personas que lo reclamaron y al hacer estas capturas llegamos a las cabezas de estas organizaciones”, anotó.
De ahí la importancia de denunciar, porque permite recoger los insumos para dar con los delincuentes y sus cómplices, y de esta manera impactar este delito.

Incluso, el Ministerio de Defensa Nacional acaba de lanzar una campaña digital para promover la denuncia, pues el 90 % de los casos se resuelven exitosamente con el acompañamiento del Gaula.

En el Sistema de Transporte Masivo, MÍO, establecimientos públicos y en diferentes sectores de la ciudad, el Gaula viene adelantando campañas para explicar cómo operan estos delincuentes y haciendo recomendaciones de no pagar, porque esto solo hace que aumenten las exigencias de los delincuentes. El mayor Ramos aclaró que se trata de un delito divergente, en la medida en que en cualquier lugar se puede generar la llamada extorsiva y cualquier persona, sin importar el estrato, puede ser víctima.

Reveló que recientemente se llevó a cabo un operativo en el sur de la ciudad, donde algunas personas prestaban el servicio de vigilancia obligando a los residentes a pagar por el mismo. Esto a todas luces es una extorsión y debe denunciarse.

Asimismo, ha evidenciado un incremento de la extorsión por medios digitales, debido a que cada vez son más las personas que ofrecen o necesitan bienes y servicios por estas plataformas.

Hace poco atendieron el caso de una persona que compró un carro por este medio. Le dijeron que para traer el carro hasta Cali, debía consignar un millón. Cuando supuestamente venían en camino, la llamaron y dijeron que los paró la Policía y les habían encontraron un arma en el vehículo, así que debía consignar otro millón para que no lo judicializaran.

Cuando los investigadores del Gaula revisaron el caso, toda la información era falsa, y el vehículo nunca existió.

Otra modalidad que cogió mucha fuerza fue la de la encomienda, en la que un ‘amigo’ en el exterior enviaba una maleta que luego era retenida por la Dian y entonces venía la exigencia de dinero para entregarla.
“La gente debe estar muy prevenida en las redes sociales, a qué páginas ingresa y no dar mucha información personal sobre dónde vive o trabaja, porque esto es lo que aprovechan los delincuentes para poder extorsionarlos”, explicó el mayor Ramos.

Modalidades de extorsión

 Falso Servicio:
En esta modalidad, los delincuentes realizan una llamada a un comerciante que presta un servicio y lo contratan para que vaya a hacer un trabajo fuera de la ciudad, pero al llegar se da cuenta que la dirección no existe. En ese momento recibe la llamada de alguna persona que se identifica como un grupo al margen de la ley, que lo amenaza y lo obliga a llamar a su familia, para pedir dinero, diciendo que lo tienen secuestrado. También puede pasar con el alquiler de maquinaria, donde los extorsionistas exigen un pago para devolverla.

Extorsión por llamada telefónica:
Es una de las modalidades más comunes y ocurre cuando los delincuentes llaman a una persona al azar, y por medio de amenazas o intimidación, intentan que realice una actividad o negocio en beneficio económico del extorsionista.

 Carcelaria:
En este caso los delincuentes llaman a sus víctimas haciéndose pasar como grupos al margen de la ley, para hacer exigencias como material de intendencia, comunicaciones y drogas, entre otras. Al ser algo que es imposible de conseguir para algunas víctimas, hace que por el miedo consignen altas sumas de dinero.

 Secuestro 'express':
Los delincuentes se hacen pasar por un hijo u otro familiar que supuestamente ha sido secuestrado y golpeado, para aprovecharse de la víctima y obligarla a que pague el rescate.

 Falso call center:
Otra forma de extorsión telefónica es a través de un falso call center. El delincuente se hace pasar por un funcionario de una entidad financiera o de un banco para intimidar a la persona por una supuesta deuda vencida con esa entidad.

Por Whatsapp
Whatsapp se ha convertido en una de las plataformas más utilizadas junto con Facebook para tratar de estafar o extorsionar a los usuarios a través de la suplantación de la identidad. Los delincuentes se hacen pasar por un amigo o pariente, supuestamente en problemas, para pedir dinero.

En redes sociales
En Colombia se ha venido incrementando la ciberextorsión debido al auge de las redes sociales, donde las personas ponen información personal que luego es aprovechada por los delincuentes. En estos casos, explican los investigadores del Gaula, los delincuentes usan perfiles falsos para engañar a sus víctimas y sacarles información que utilizan después para extorsionarlos. En oportunidades les dicen que tienen fotos o vídeos comprometedores y la gente por temor paga.

 Mínima Cuantía:
Otra de las modalidades que se está presentando en el país es cuando grupos al margen de la ley hacen una exigencia económica de mínima cuantía en un sector del comercio. Es decir, por ejemplo, al que distribuye los huevos, les cobran $500 por cubeta, para poder ejercer su actividad comercial, de lo contrario, podría morir.

 Sexting:
Esta modalidad se da usualmente a través de redes sociales, donde las víctimas son, en su mayoría, menores o adultos mayores, especialmente hombres. En este caso, los delincuentes utilizan páginas de adultos, donde se identifican para prestar servicios sexuales. Aquí la víctima o usuario entabla una comunicación con una pareja y accede a enviarle fotos de su cuerpo desnudo. El juego cambia cuando el delincuente logra acceder a las imágenes, lo intimida y amenaza con publicar las fotos sino consigna cierta suma de dinero.