En una operación conjunta de alta precisión, la Policía Nacional, el Ejército y la Fiscalía General de la Nación lograron la captura de Alex Vitonco Andela, conocido bajo los alias de ‘David’ o ‘Mi Pez’.
El operativo se llevó a cabo en una zona rural entre el municipio de Palmira y Palo Alto, en el Valle del Cauca. Al momento de su detención, el cabecilla se encontraba acompañado por su pareja sentimental, mientras que sus escoltas lograron emprender la huida tras percatarse de la presencia de los uniformados.
El prontuario de este sujeto lo posiciona como el máximo jefe de la estructura Dagoberto Ramos, una de las facciones más sanguinarias de las disidencias de las Farc.
Según el general William Rincón, director de la Policía, ‘Mi Pez’ es el responsable directo, junto a alias Marlon, de la escalada terrorista que sacudió al suroccidente del país el pasado 25 de abril. Se le atribuye específicamente la detonación del artefacto en la vía Panamericana que dejó un saldo de 20 víctimas mortales y 38 heridos.
Con más de 20 años de trayectoria criminal, Vitonco Andela pasó de ser un guerrillero raso a consolidarse como un objetivo de alto valor para el Estado. Su influencia se extendía por municipios estratégicos como Corinto, Toribío, Suárez y Santander de Quilichao.
Las investigaciones lo señalan como el principal articulador del uso de drones con explosivos y motocicletas bomba, herramientas que utilizaba para atacar tanto a la población civil como a las unidades militares en el Cauca.
El presidente Gustavo Petro se pronunció a través de sus redes sociales destacando la importancia de este golpe al Estado Mayor Central (EMC). El mandatario subrayó que el capturado era un aliado cercano de Iván Mordisco y el encargado de ejecutar acciones de alto nivel.
Durante el procedimiento de captura, las autoridades incautaron una pistola 9 milímetros y siete teléfonos celulares, los cuales serán sometidos a análisis forense para extraer información sobre futuros planes criminales.
Además de su actividad terrorista, alias ‘Mi Pez’ es identificado por la inteligencia policial como el mayor traficante de drogas de la región con rutas hacia Panamá y Estados Unidos.
Este rol como financiador le permitía adquirir el material bélico y la tecnología para los ataques simultáneos contra estaciones de policía. También se le vincula con hechos históricos de violencia, como el asesinato de la candidata Karina García en 2019.