Un nuevo golpe contra las economías ilegales del narcotráfico fue confirmado por integrantes del Ejército Nacional al exponer que en el departamento del Quindío, en el centro del país, fueron incautados más de 120 kilogramos de marihuana creepy que eran transportados por vías rurales de la región.
De acuerdo con la versión de los militares, la operación se desarrolló en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, estrategia de control orientada a combatir las estructuras criminales y afectar las finanzas derivadas de actividades ilícitas como el narcotráfico.
De ahí que el resultado fuera posible gracias al despliegue permanente de los miembros de la Octava Brigada del Ejército Nacional, que adelantan operaciones de control territorial en diferentes zonas del denominado eje cafetero colombiano.
El operativo fue ejecutado de manera conjunta entre unidades del Batallón de Montaña No. 5 y la Región 3 de la Policía Antinarcóticos, mediante la instalación de un puesto de control sobre la vía que comunica al municipio de Calarcá con la ciudad de Armenia.
De acuerdo con el reporte del Ejército, el procedimiento se realizó en el sector conocido como Balboa, donde los uniformados adelantaban labores de verificación e inspección a vehículos que transitaban por este corredor vial.
Durante el registro a uno de los automotores, los soldados y policías detectaron varios paquetes sospechosos ocultos en el interior del vehículo. Tras realizar la inspección detallada, las autoridades encontraron más de 117 paquetes que, tras las pruebas preliminares, arrojaron resultado positivo para marihuana.
El cargamento, que supera los 120 kilogramos de alucinógeno, fue inmediatamente incautado por las autoridades y dejado a disposición de las autoridades judiciales para el respectivo proceso investigativo.
Según información preliminar conocida por las autoridades, el estupefaciente presuntamente provenía del municipio de Génova, ubicado en el sur del departamento, una zona que en los últimos años ha sido identificada como corredor de tránsito para el transporte de drogas hacia otras regiones del país.
Las primeras hipótesis indican que el cargamento tendría como destino final la ciudad de Bogotá, donde sería distribuido en redes de microtráfico.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para determinar la estructura criminal responsable del transporte del alucinógeno y establecer posibles capturas relacionadas con este caso.
Desde el Ejército Nacional de Colombia se informó que este tipo de resultados hace parte de las operaciones permanentes de control que se desarrollan en las vías rurales y corredores estratégicos del departamento del Quindío.