El panorama de la seguridad en el norte del país registra una preocupante escalada tras un acto de abierta provocación por parte de estructuras ilegales. Un temible delincuente identificado bajo el alias de ‘bendito menor’, reconocido jefe paramilitar de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN), protagonizó un polémico hecho en Riohacha.
El sujeto lideró una concurrida caravana por las principales vías de la capital de La Guajira, generando alarma generalizada entre la población civil. El despliegue de la organización al margen de la ley se produjo inmediatamente después de confirmarse la eliminación de la Selección Colombia del certamen mundial de fútbol.
La gravedad del suceso incrementó luego de que el propio líder criminal decidiera publicar el registro audiovisual de la actividad en sus cuentas personales. En las imágenes difundidas en redes sociales, el investigado se muestra acompañado por su pareja sentimental, una mujer conocida en el mundo criminal como alias ‘bebecita’.
Para los analistas de orden público, la difusión de este material audiovisual constituye un reto directo y descarado hacia las autoridades locales y nacionales. La exhibición pública de los miembros de este grupo armado ilegal encendió las alertas en los altos mandos del Poder Ejecutivo electo.
El eco de la publicación no tardó en generar una contundente respuesta política por parte del presidente electo de los colombianos, Abelardo De La Espriella. El mandatario entrante utilizó sus canales oficiales para emitir un pronunciamiento directo frente a las acciones de control que se tomarán en la región.
El jefe de Estado notificó públicamente a su ministro de Defensa designado, el general Mora, sobre la urgencia de atender este foco de criminalidad. La instrucción presidencial fue perentoria al ordenar que el jefe de las ACSN sea catalogado de forma inmediata como un objetivo de alto valor para las fuerzas del orden.
La orden emitida desde el gobierno entrante contempla el diseño y ejecución de operaciones tácticas especiales para neutralizar la influencia de este grupo armado. De La Espriella instruyó a los mandos correspondientes preparar los dispositivos logísticos necesarios para capturar o dar de baja al sospechoso en caso de presentar resistencia armada.
La postura del nuevo gobierno frente a los grupos armados ilegales que operan en la costa norte del país mantiene una línea de estricta rigurosidad judicial. El pronunciamiento concluyó con una advertencia sobre el vencimiento de las garantías de sometimiento voluntario para quienes insistan en dinamizar la violencia en el territorio nacional.