La tensión por el orden público en el departamento del Cauca se intensificó en las últimas horas, con nuevos enfrentamientos armados y ataques contra la Fuerza Pública que mantienen en zozobra a comunidades rurales y a quienes transitan por la vía Panamericana, tramo Popayán-Pasto.
Uno de los episodios más recientes se registró en el sector de Mojarras, en el municipio de Mercaderes, donde comerciantes y propietarios de restaurantes vivieron momentos de pánico tras un ataque de un grupo armado ilegal, presuntamente disidencias de las Farc, contra unidades del Ejército Nacional.
De acuerdo con videos grabados por testigos, los rafagazos obligaron a trabajadores y clientes a resguardarse dentro de los establecimientos, mientras que conductores detuvieron sus vehículos a un costado de la carretera para evitar quedar en medio del fuego cruzado. La situación paralizó momentáneamente la movilidad en este corredor clave del suroccidente del país.
De manera paralela, campesinos del municipio de El Patía reportaron intensos combates durante gran parte de este domingo 26 de abril en el sector de El Estaquillo, donde tropas del Ejército se enfrentaron con integrantes de un grupo armado, posiblemente disidentes de las Farc.
“Eso comenzó por la mañana y les cogió la tarde dándose plomo en esta parte de El Patía, después ya vimos cómo los soldados llegaron por montones a apoyar a sus compañeros en uno carrotes”, relataron habitantes de la zona, quienes señalaron que varias familias permanecen confinadas en sus viviendas ante el riesgo de quedar en medio de las confrontaciones.
Aunque no hay un balance oficial consolidado sobre estos hechos, líderes sociales y periodistas de estos municipios aseguran que detrás de los ataques estarían integrantes del frente Carlos Patiño de las disidencias de las Farc, que desde la semana pasada han intensificado las acciones armadas contra la Fuerza Pública en el sur del Cauca.
Las denuncias de las comunidades advierten, además, sobre el impacto directo del conflicto en la población civil. Según reportes locales, en medio de esta escalada violenta se habrían presentado homicidios en zona rural, incluyendo el asesinato de tres personas provenientes del municipio de Argelia en hechos ocurridos en el mismo sector de El Estaquillo.
Esta nueva ola de violencia se suma al atentado ocurrido el pasado sábado 25 de abril en el sector de El Túnel, en Cajibío, sobre la vía Panamericana, donde la activación de un potente artefacto explosivo dejó al menos 20 civiles muertos y más de 30 heridos, además de graves afectaciones a la infraestructura vial.
Las autoridades mantienen operativos en distintos puntos del departamento para contener la situación, mientras las comunidades insisten en el llamado urgente a garantizar su seguridad, ante un panorama que muchos describen como de “guerra total” en varias zonas del Cauca.