En las últimas horas se habría presentado la captura de un hombre señalado de ser el sicario que acabó con la vida del periodista judicial, Cristian Herrera, en Cúcuta.

Según medios locales, el presunto sicario fue detenido cuando estaba al interior de un establecimiento comercial, ubicado en el barrio Pueblo Nuevo de Cúcuta, en inmediaciones de la Terminal de Transportes de la capital de Norte de Santander, donde, según las primeras hipótesis de las autoridades, el hombre pretendía salir de viaje en las próximas horas para evadir la acción de la justicia.

También se capturó a una mujer que sería la denominada ‘campanera’, quien fue la encargada de vigilar la casa donde ocurrió el crimen, así como la detención de un taxista, quien habría sido quien le entregó el arma al sicario.

Tras el operativo, los detenidos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad al búnker de la Fiscalía de dicha ciudad para avanzar con su proceso de judicialización.

La detención se da solo tres días después de que en la tarde del sábado 6 de junio ocurriera el crimen, mientras el periodista se encontraba en el barrio Quinta Oriental de la capital nortesantandereana, cuando fue abordado por un sicario, quien le disparó al menos seis veces, causando su fallecimiento.

Bajo estrictas medidas de seguridad, el señalado homicida de Cristian Herrera fue ingresado al búnker de la Fiscalía en Cúcuta. | Foto: El País

Según la información entregada por las autoridades, Herrera contaba con un esquema de seguridad, pues recientemente había recibido amenazas contra su vida.

Cabe recordar que este crimen generó rechazo generalizado en el país y en las instituciones. La Defensoría del Pueblo manifestó su indignación ante el asesinato del periodista, quien era ampliamente reconocido en Norte de Santander, destacando la labor, asegurando que dedicó su vida a informar sobre temas relacionados con impunidad, crimen organizado, corrupción y la situación del Catatumbo.

“Su labor permitió visibilizar realidades, denunciar a los responsables de entramados de violencia y corrupción y garantizar el derecho ciudadano a estar informado. La vida de Cristian se puso en riesgo y le terminó costando la vida debido a su oficio. Esto, a pesar de que contaba con medidas de protección de la Unidad Nacional de Protección (UNP), que no lograron evitar su asesinato”, indicó la Defensoría del Pueblo.

El reportero dedicó su labor a visibilizar las realidades del Catatumbo, el crimen organizado y la corrupción en la región. | Foto: Defensoría del Pueblo

“El asesinato de un periodista constituye una de las formas más graves de censura. Genera miedo, propicia la autocensura y afecta el derecho de las comunidades a recibir información sobre lo que ocurre en sus territorios. La democracia se debilita cuando informar pone en riesgo la vida”, concluyó la defensora.

Se espera que en las próximas horas se conozcan más detalles del proceso judicial en contra del hoy capturado y se defina su futuro judicial y a qué centro de reclusión podría ser enviado.