Luego de que se realizara una reunión estratégica de seguridad, el pasado sábado 28 de febrero en Cartago, Valle del Cauca, en la que estuvo presente el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y en la que se ordenó debilitar y afectar las redes logísticas y criminales relacionadas con los grupos de delincuencia organizada ‘Nueva Generación’ y ‘Los Flacos’, la Policía Nacional logró la captura de alias Kakín, cabecilla de esta última.
Según dieron a conocer las autoridades, la captura se produjo en zona rural de Pereira, Risaralda, en los límites con el norte del Valle del Cauca. Hasta dicho lugar se desplazaron unidades especializadas de la Policía Nacional, además de integrantes de la Fiscalía General de la Nación, quienes ubicaron el sitio en donde alias Kakín intentaba esconderse del operativo en su contra.
Este hombre era requerido por las autoridades para que respondiera por los delitos de homicidios, concierto para delinquir y destinación ilícita de inmuebles. Como parte del operativo, se encontraron tres armas de fuego en su poder, además de municiones y drogas sintéticas, estas últimas que el individuo estaría utilizando para obligar a mujeres que lo acompañaban en fiestas a consumirlas.
Pese a la gravedad de los delitos por los que era requerido, alias Kakín había sido capturado en 2025 y dejado en libertad a finales de noviembre de ese año, debido a que se habían vencido los términos de la aprehensión. Según las autoridades, habría continuado con sus actividades delictivas enfocadas hacia el narcotráfico, la extorsión y el homicidio.
Pero su suerte cambió el pasado sábado, luego del consejo de seguridad que contó con la presencia de la Cúpula Militar y de la Policía, además de la gobernadora del Valle y los alcaldes del norte y el occidente del departamento. En este momento el ministro se comprometió a desmantelar los grupos de delincuencia común organizada ‘Nueva Generación’ y ‘Los Flacos’.
Menos de 72 horas después de esta reunión, se presenta el primer resultado de peso, con la captura de alias ‘Kakín’, quien, según información brindada por las autoridades, cuenta con un historial delictivo de más de 17 años.
Entre 2009 y 2011 fue el jefe sicarial de la extinta banda ‘Los Rastrojos’. Luego de esto pasó a hacer parte de ‘La Cordillera’. Para el 2015 y el 2019, asumió como jefe de sicarios de ‘Los Flacos’, para luego coordinar lavado de activos de rentas ilegales de expendio de estupefacientes, a través de los llamados ‘gota gota’, en el norte del Valle.