Las autoridades investigan las causas del ataque con drones contra las instalaciones del Cantón Militar de Santa Rosa, en el sur de Bolívar.
La explosión ocurrió al interior de una de las edificaciones de la base mientras los soldados se disponían a almorzar.
El reporte oficial del Ejército Nacional confirma que hay varios militares lesionados (8 de gravedad) y que tres más fueron asesinados, luego de un ataque con drones.
La Primera División del Ejército señaló que el ataque fue cometido mediante el uso aeronaves no tripuladas acondicionadas con dispositivos explosivos, un hecho que calificó como una grave vulneración del Derecho Internacional Humanitario y de los derechos humanos.
Tras la acción violenta, las autoridades activaron los protocolos de seguridad y adelantaron verificaciones para establecer la magnitud de los daños y determinar las afectaciones en la infraestructura militar.
El Ejército rechazó el ataque y lo calificó de criminal. La institución hizo un llamado a la ciudadanía para entregar información que permita anticipar y prevenir nuevos ataques contra la población civil y la Fuerza Pública, al tiempo que abrió una línea telefónica ára recibir información relacionada con estos hechos.
Mediante un pronunciamiento oficial, el Ministerio de Defensa calificó de “barbarie y sevicia terrorista” el atentado en el departamento de Bolívar.
“La violencia desmedida de estos criminales, que acabó con la vida de militares y dejó a otros heridos, constituye una atrocidad que indigna y merece el rechazo de toda Colombia”, señaló el ministerio.
Las hipótesis oficiales apuntan a que el ataque sería una represalia por la captura de alias ‘Carrito’, jefe del Frente de Resistencia Guamocó. Al detenido se le atribuye la gestión de las economías ilícitas y el flujo financiero del Bloque Nororiental de esa estructura armada.
“Claramente estamos ante otra demostración de la sevicia de esta organización criminal. Desplegaremos todas las capacidades de la Fuerza Pública para identificar, ubicar y capturar a los responsables. No habrá tregua en la lucha contra quienes pretenden sembrar terror y atentar contra la vida de nuestros soldados y la seguridad de los colombianos”, aseguró el ministro de Defensa, general Jorge Mora.
Por su parte, el presidente Abelardo de la Espriella condenó el atentado y envío un mensaje de solidaridad a las familias de los uniformados asesinados y heridos, ordenando que se mantenga la atención y el acompañamiento tras el hecho.
Además, lanzó una serie de advertencias a los grupos criminales responsables del atentado: “A los terroristas les advierto: no nos van a intimidar ni nos van a hacer retroceder”.
El jefe de Estado ordenó a la Fuerza Pública intensificar las operaciones para identificar, perseguir y capturar a los responsables de este ataque, golpear sus estructuras criminales y recuperar el control de los territorios donde pretenden imponer el miedo y la violencia.
“Se les acabó la guachafita. No tendrán escondite ni tregua, los vamos a perseguir con toda la fuerza legítima del estado hasta desmantelar sus organizaciones criminales y llevarlos ante la justicia”, señaló a la vez que lanzó una advertencia contra los grupos criminales.
Un informe de la Defensoría del Pueblo publicado en el mes de enero de este año, advierte que el Clan del Golfo y el ELN se disputan el control de la zona donde ocurrió el atentado.