Un nuevo hecho de violencia se registró sobre la vía Panamericana, en el tramo que conecta a las ciudades de Popayán y Pasto, luego de que sujetos armados atacaran a disparos un vehículo adscrito a la Unidad Nacional de Protección, UNP. Luego se hurtaron.
De acuerdo con información confirmada por investigadores de la Fiscalía General de la Nación, el hecho ocurrió en la noche del martes 5 de mayo en el sector de Río Las Piedras, jurisdicción del municipio de Timbío, al sur del departamento del Cauca.
En el automotor se movilizaban la esposa del alcalde de Florencia, Robert Cruz, junto a su esquema de seguridad y su familia. Según las versiones preliminares, los ocupantes del vehículo fueron interceptados por hombres armados que, al notar que no se detenían, abrieron fuego, al parecer con fusiles.
Pese a la gravedad del ataque, no se reportaron personas heridas. Las autoridades desplegaron operativos en la zona para ubicar a los responsables y reforzar la seguridad en este corredor estratégico del suroccidente del país. “Los ocupantes se detuvieron tras el ataque, para luego bajarse de la camioneta y huir, buscando resguardarse en una zona boscosa, claro, los antisociales aprovecharon el momento para hurtar el vehículo”, agregaron los funcionarios judiciales.
Y es que el tramo de la vía Panamericana entre Popayán y Pasto ha sido escenario de múltiples hechos de orden público en los últimos años. En esta zona han ocurrido ataques armados, instalación de retenes ilegales, incineración de vehículos y acciones contra la fuerza pública, en medio de la presencia de grupos armados ilegales que disputan el control territorial.
Sectores como El Estrecho, Timbío, Rosas y el propio corredor hacia el sur del Cauca han registrado episodios de violencia que afectan tanto a transportadores como a viajeros particulares, situación que se incrementó con las acciones armadas que ejecutan constantemente disidentes del frente Carlos Patiño de las Farc y guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional, ELN, grupos armados al margen de la ley que posiblemente tienen el control de este tramo de la Panamericana.
En varias ocasiones, las autoridades han denunciado acciones atribuidas a disidencias de las Farc y otras estructuras criminales que operan en la región.
Estos hechos han generado constantes llamados por parte de gremios del transporte y comunidades para fortalecer la presencia institucional y garantizar condiciones de seguridad en esta importante vía, considerada clave para la conexión entre el suroccidente colombiano y la frontera con Ecuador.
El reciente ataque vuelve a encender las alertas sobre la vulnerabilidad de este corredor vial, donde, pese a los esfuerzos de las autoridades, persisten riesgos para quienes transitan por la zona. Mientras avanzan las investigaciones, se espera un pronunciamiento oficial que permita esclarecer lo ocurrido y adoptar nuevas medidas de protección.