El asesinato de la lideresa comunal Alexandra Guainas, reconocida por su trabajo en defensa de las comunidades rurales del corregimiento de La Emboscada, volvió a encender las alarmas por la violencia que enfrentan los líderes sociales en el departamento del Cauca, una de las regiones más golpeadas por el conflicto armado y la disputa entre grupos ilegales.
El crimen fue rechazado por el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, Pupsoc, organización que lamentó la muerte de quien era considerada una de las principales representantes comunitarias de esa zona del municipio de Argelia. En el hecho violento también perdió la vida el esposo de la víctima, identificado preliminarmente como Carlos Yonda.
En un comunicado, la organización expresó su solidaridad con la familia, los habitantes de La Emboscada y las organizaciones sociales que acompañaban el trabajo de la lideresa, al tiempo que exigió el esclarecimiento de los hechos y garantías de seguridad para quienes ejercen labores de liderazgo en los territorios.
Alexandra Guainas se desempeñaba como presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Llano Alto y era reconocida por impulsar procesos de organización comunitaria, defensa del territorio y promoción de los derechos humanos en una de las zonas más afectadas por la confrontación entre grupos armados ilegales.
De acuerdo con la información conocida, la lideresa fue asesinada el pasado 14 de julio en el corregimiento de El Plateado, cuando se encontraba junto a su esposo en una panadería del centro poblado. Hombres armados se acercaron hasta el establecimiento y les dispararon en repetidas ocasiones. En el ataque también murió su compañero sentimental.
El homicidio ocurrió en plena zona urbana del corregimiento, uno de los principales centros poblados del Cañón del Micay, territorio donde convergen estructuras armadas ilegales que mantienen una disputa por el control de corredores estratégicos y economías ilícitas.
La Defensoría del Pueblo había advertido previamente sobre el alto nivel de riesgo que enfrentan las comunidades de Argelia mediante la Alerta Temprana 013 de 2024 y su informe de seguimiento 034 de 2025.
En esos documentos se señala la presencia y confrontación entre el ELN, el Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental Jacobo Arenas y el Frente Diomer Cortés de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, situación que ha incrementado las amenazas contra líderes sociales, restricciones a la movilidad, desplazamientos, instalación de minas antipersonal y reclutamiento de menores.
La muerte violenta de Alexandra Guainas ocurre en un contexto de creciente violencia contra los liderazgos sociales en el Cauca. Según el registro de Indepaz, con este caso el departamento llega a 13 líderes sociales asesinados durante 2026, consolidándose nuevamente como uno de los territorios con mayor riesgo para quienes ejercen labores comunitarias y de defensa de los derechos humanos.
Organizaciones sociales señalaron que la muerte de Alexandra representa una nueva pérdida para los procesos organizativos del Cañón del Micay, donde numerosos dirigentes comunales continúan desarrollando su trabajo en medio de amenazas constantes derivadas de la confrontación armada.
Por último, las comunidades exigieron al Gobierno Nacional, a la Fiscalía General de la Nación, a la Defensoría del Pueblo y a los organismos de seguridad adelantar una investigación que permita identificar y judicializar a los responsables del doble homicidio, así como fortalecer las medidas de protección para los líderes sociales del departamento, quienes continúan desarrollando su labor en escenarios de alto riesgo.