La violencia contra los liderazgos sociales y los firmantes del Acuerdo de Paz vuelve a generar preocupación en el departamento del Cauca. En las últimas horas se confirmó el asesinato de dos integrantes de la población en proceso de reincorporación, quienes además eran padre e hijo, en zona rural del municipio de Cajibío.

Las víctimas fueron identificadas como José Deifer Giraldo Herrera y su hijo, Yerlion Andrey Giraldo Marín, quienes, de acuerdo con información suministrada por integrantes del Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano, Pupsoc, fueron al parecer retenidos por hombres armados durante la tarde del viernes 28 de agosto.

Las comunidades del sector de La Primavera fueron las encargadas de informar de este doble homicidio registrado en una zona donde se presenta la confrontación entre grupos armados al margen de la ley, quedando atrapada la población civil. | Foto: Gobernación del Cauca

De manera preliminar se conoció que ambos fueron asesinados con arma de fuego. Sus cuerpos fueron posteriormente abandonados a un costado de la vía que atraviesa la vereda La Primavera, antes de llegar al área urbana del corregimiento de El Carmelo, en una zona rural donde en las últimas semanas se ha reportado presencia y confrontación entre grupos armados ilegales.

Según la denuncia conocida por las organizaciones sociales, los dos hombres presentaban impactos de bala en diferentes partes del cuerpo.

Además, junto a uno de los cadáveres habría sido dejado un cartel con un mensaje en el que se les señalaba de ser supuestos “colaboradores de las Farc”. Este elemento quedó en manos de las autoridades como parte de las investigaciones para establecer los responsables y las circunstancias del doble homicidio.

El Pupsoc confirmó que José Deifer Giraldo y Yerlion Giraldo hacían parte de este proceso organizativo y que durante los últimos años participaron en diferentes actividades de acompañamiento y respaldo a las comunidades campesinas de esta zona del centro del Cauca.

“Desde el Pupsoc rechazamos el asesinato de los compañeros José Deifer Giraldo y su hijo Yerlion Giraldo, firmantes del Acuerdo de Paz, quienes estuvieron junto a nuestro proceso y compartieron caminos de organización y lucha por la vida y la construcción de paz”, señaló la organización, que expresó además su solidaridad con los familiares y allegados de las víctimas.

Y es que este doble asesinato ocurre en un contexto de creciente violencia contra quienes participaron en el proceso de reincorporación de las antiguas Farc. Según el Observatorio de Derechos Humanos y Conflictividades de Indepaz, con corte al 5 de agosto de 2026 se habían registrado seis firmantes del Acuerdo de Paz asesinados en Colombia durante este año.

Pese a la falta de garantías y la violencia en su contra, los firmantes de paz en Colombia están aún comprometidos con los procesos de reincorporación a la vida civil, buscando dejar atrás el mundo de la guerra. | Foto: Suministradas

El registro de Indepaz incluía, entre otros, los homicidios de Luis Julián España Pantoja, Heber Asprilla Rivas, José Eduardo López Castro, Pedro Luis González Campo, Floricel Sánchez Andrade y Wilfred Lindarte Carrascal, asesinados en Putumayo, Cauca, Caquetá, Huila y Norte de Santander.

La Defensoría del Pueblo, con un corte diferente, había documentado cinco homicidios de firmantes del Acuerdo de Paz entre el 1 de enero y el 31 de julio de 2026, además de 90 asesinatos de líderes sociales durante los primeros siete meses del año.

Si los asesinatos de José Deifer Giraldo Herrera y Yerlion Andrey Giraldo Marín son incorporados al consolidado de Indepaz, el número de firmantes asesinados en Colombia durante 2026 llegaría a ocho. Esto evidencia la persistencia de los riesgos que enfrenta la población en proceso de reincorporación, especialmente en departamentos como Cauca, donde continúan las disputas territoriales y la presencia de diferentes estructuras armadas ilegales.

En el ámbito nacional, la situación también ha encendido las alertas sobre la implementación del Acuerdo de Paz. La Defensoría del Pueblo advirtió en agosto que más de 480 firmantes han sido asesinados desde la firma del acuerdo en 2016, una situación que, según la entidad, representa la ruptura de procesos de reincorporación y afecta directamente a comunidades que apostaron por la construcción de paz en Colombia.

Mientras avanzan las investigaciones para establecer quiénes estuvieron detrás del doble homicidio ocurrido en Cajibío, las organizaciones sociales del Cauca reiteraron el llamado a las autoridades para garantizar la protección de los firmantes de paz, los dirigentes comunitarios y las comunidades campesinas que permanecen en medio de la confrontación armada.