Jorge Isaac Campaz, más conocido por su alias ‘Mapaya’, el señalado líder de ‘Los Espartanos’, estructura criminal que opera en Buenaventura (Valle del Cauca), llegó a Colombia extraditado desde Bolivia durante la mañana de este viernes 30 de octubre del 2026.
Contra alias ‘Mapayá’ pesan alrededor de nueve órdenes de captura y es requerido por la justicia colombiana para responder por presuntos delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, homicidio agravado, concierto para delinquir agravado y desaparición forzada.
Además, el cabecilla es señalado de cometer actos criminales relacionados con el narcotráfico, el sicariato, la extorsión y el secuestro.
“No le damos tregua a la delincuencia, por eso seguimos fortaleciendo nuestra capacidad operativa en todos los puestos de control migratorio del país y articulándonos con autoridades nacionales e internacionales para llevar a la justicia a criminales que pretenden esconderse fuera de nuestras fronteras”, afirmó José Luis Castañeda, director de Migración Colombia.
Autoridades bolivianas lo capturaron el 6 de abril del presente año en la zona de Paurito en Santa Cruz, Bolivia, y tras un proceso de extradición de seis meses, llegó en las últimas horas al Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, en donde se protocolizó su captura por parte de las autoridades colombianas.
‘Mapayá’ llegó a ser el delincuente más buscado de Buenaventura, luego de que se independizó de los ‘Úsuga’ y creó su propia agrupación ilegal. Su trayectoria criminal la comenzó en el grupo narcoparamilitar ‘La Empresa’.
De acuerdo con los expedientes de las autoridades, alias Mapayó dejó el territorio colombiano en el año 2021 con el fin de evadir la orden de detención domiciliaria que un juez le había otorgado. Posteriormente, desde territorio extranjero, habría impartido órdenes de crímenes y evaluaba los beneficios que le ofrecía el Gobierno Petro para los jefes de las bandas criminales en medio de la cuestionada política de la ‘Paz Total’.
La captura, sucedida casi cinco años después de su fuga, ocurrió en una quinta de Paurito, en Santa Cruz, donde se celebraba un cumpleaños. Y para permanecer en ese país, al parecer, hizo uso de una documentación falsa con el propósito de que su verdadera identidad no fuera descubierta.
En el operativo de su captura en el pasado mes de abril, en el que hubo un tiroteo sin que se reportaran personas heridas, fueron detenidas un total de 13 personas, entre ellas 11 colombianas. Además, la Policía de Bolivia indicó en ese momento que Campaz cargaba con una notificación roja de la Interpol.
*Con información de Colprensa y redacción de El País