Ante la reciente polémica de presunto acoso sexual en un medio de comunicación nacional, que alertó a todo el país, surge la pregunta: ¿qué ruta se puede seguir en caso de ser víctima?
En Cali, la Policía Metropolitana cuenta con una estrategia especializada que previene y atiende a las afectadas por violencias basadas en género. Según explicaron fuentes de la institución a El País, en la capital vallecaucana las mujeres pueden comunicarse a través de la línea 318 861 1522 con la Patrulla Púrpura.
Asimismo, la subsecretaría de Equidad de Género de Cali cuenta con una ruta de atención para niñas y mujeres víctimas de violencia, la cual se articula con diferentes entidades con el fin de proteger, prevenir y sostener a las afectadas.
Por este motivo, se pueden comunicar con las comisarías de familia en la línea 350 350 3218, con la Fiscalía URI: 01800919405/122 en caso de requerir atención inmediata.
Pero si requiere orientación o indagar acerca de su situación, puede recibir acompañamiento de la Defensoría del Pueblo: 310 853 9454; de la Personería Santiago de Cali: 310 895 2059; de salud mental en la red de salud: 318 335 5722; y de Casa Matria: 668 82 50 - 310 516 2760.
El Valle del Cauca también tiene estrategias de protección para las mujeres, por lo que las mujeres se pueden contactar con la Patrulla Púrpura del departamento en la línea 317 648 8146; con la línea psicosocial 310 239 4735 o con las siguientes líneas a nivel nacional:
- 155 – Línea Salvia, orientación para mujeres.
- 122 – Fiscalía General de la Nación.
- 123 – Policía Nacional.
- 141 – ICBF (violencia contra menores de edad).
¿Qué es acoso sexual?
De acuerdo con la Red Colombiana de Periodistas, el acoso sexual es cualquier conducta no deseada de naturaleza sexual, que hace que una persona se sienta incómoda, humillada, intimidada u ofendida.
“Comportamiento en función del sexo, de carácter desagradable y ofensivo para la persona que lo sufre. Para que se trate de acoso sexual es necesaria la confluencia de ambos aspectos negativos: no deseado y ofensivo”, señala la Organización Internacional del Trabajo.
Además, el acoso es recurrente y ocurre un hostigamiento contra las víctimas, teniendo como objetivo que estas accedan a realizar actos debido a la exigencia reiterativa.
El acoso sexual puede ocurrir en múltiples espacios; sin embargo, se ha convertido en un debate público luego de que periodistas colombianas denunciaran a dos trabajadores de Caracol Noticias por presuntos actos de acoso, motivo por el cual se terminó el contrato laboral con ambos y se inició una investigación formal en la Fiscalía General de la Nación.
Según la Red Colombiana de Periodistas, en espacios de trabajo, el acoso sexual suele ser ejercido por personas con un nivel jerárquico superior, por lo que las víctimas son subordinadas.
“Existen muchas personas enfermas que tienen poder y usan su autoridad para someter a otros, en el plano sexual, por ejemplo. Uno de los escenarios más recurrentes es aquél en el cual el jefe que acosa a su empleada/o, presionándola para que esta acceda a tener relaciones sexuales porque de lo contrario la despedirá”, se menciona desde la organización.
¿Qué se considera acoso sexual?
Cualquier acto de índole sexual que afecte o incomode a una persona. En el trabajo, algunas actitudes, según el contexto, pueden considerarse acoso, según la Red Colombiana de Periodistas, por lo que no deben ser toleradas:
- Contacto físico innecesario o no deseado.
- Miradas lascivas o gestos relacionados con la sexualidad.
- Petición de favores sexuales.
- Chistes o comentarios sexuales.
- Propagar rumores sobre la vida sexual de una persona.
- Mostrar imágenes, fotos o ilustraciones con notas o mensajes sexuales.
- Besar a la fuerza o forzar a alguien a realizar actos sexualizantes.