La muerte de Yenifer García, la mujer de 33 años de edad que falleció el pasado 15 de agosto durante una sesión de tatuaje en su vivienda, en el sur de Bogotá, continúa bajo investigación de las autoridades, para determinar cuáles fueron las circunstancias que la llevaron a la muerte.
Y es que, según información preliminar, García se encontraba realizando la tercera y última sesión de un tatuaje de gran tamaño en su espalda, por lo que decidió tomar el servicio en su vivienda, ubicada en la localidad Rafael Uribe Uribe, hasta donde llegó un supuesto trabajador de la salud y el tatuador, para realizar el procedimiento bajo sedación, dado el dolor al que estaría siendo sometida durante varias horas.
Sin embargo, dicha sedación, que pudo no haber sido la primera, terminó posteriormente con la vida de la joven mujer.
Sebastián Gómez, abogado de la familia de Yenifer García, explicó en declaraciones a Citytv que la persona que habría administrado los medicamentos estaría relacionada con el área de enfermería, pero no sería un médico especializado en anestesiología.
“Lo que se ha podido establecer es que es un auxiliar de enfermería, o está relacionado con el área de enfermería; no se tiene conocimiento real de si se trata de un anestesiólogo, una persona preparada profesionalmente para ejercer dichas actividades”, señaló el abogado, al reconocido medio.
De acuerdo con Gómez, una vez sucedió el fallecimiento, las autoridades habrían identificado e individualizado a las personas que estuvieron relacionadas con el mal procedimiento, por lo que hubo una captura en flagrancia, aunque posteriormente los involucrados quedaron en libertad mientras continuaban las investigaciones.
No obstante, y según el defensor de la familia, “hasta este momento se desconoce el paradero del presunto responsable” quien, de ser juzgado penalmente por la muerte de García, podría enfrentar una más de 20 años en prisión.
“No tenemos conocimiento de qué tipificación les haya dado la Fiscalía a los hechos. Sin embargo, se sabe que para efectos del homicidio en el Código Penal colombiano se establece una pena de 17 a 37 años de prisión”, concluyó el abogado.
Cabe decir que, de acuerdo a la información compartida hasta ahora, la mujer habría recibido dos medicamentos de gran importancia médica, entre ellos, la ketamina y el midazolam, de los que una sobredosis sería fatal, como sucedió en este caso.
Ante ello, la Secretaría Distrital de Salud también se ha referido al caso y recordó que los tatuajes no deben realizarse en viviendas particulares y que la aplicación de medicamentos destinados a sedar o anestesiar a una persona debe realizarse bajo condiciones médicas apropiadas.