Una operación militar desarrollada en zona rural del municipio de El Tambo, Cauca, dejó diez presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional, ELN, muertos, en un resultado que el presidente Abelardo de la Espriella presentó como uno de los golpes más contundentes contra esa organización armada durante los últimos ocho años.

La intervención, denominada Operación Ónix, fue ejecutada por las Fuerzas Militares y la Policía Nacional mediante un bombardeo contra una estructura señalada de pertenecer a esa guerrilla. El anuncio del resultado fue realizado por el Mandatario a través de sus redes sociales, donde destacó la afectación a la capacidad operativa y a la estructura de mando del grupo armado.

Neftalí Riascos Alegría era señalado como uno de los principales cabecillas del ELN en el suroccidente colombiano. | Foto: Suministrado

Sin embargo, la operación también ha despertado preocupación en distintos municipios del suroccidente caucano, donde el ELN mantiene presencia y disputa territorios con otras organizaciones ilegales.

En localidades como El Tambo, Guapi y Argelia, así como en sectores de Popayán, persiste el temor de que la ofensiva militar pueda estar seguida de nuevos enfrentamientos o acciones armadas.

Al anunciar el resultado de la operación, el presidente De la Espriella aseguró que entre los diez presuntos integrantes del ELN muertos estarían alias Marcos Pacífico y alias Ochenta o Murillo, identificados por las autoridades como integrantes relevantes de la estructura armada intervenida.

“¡El golpe más duro de los últimos ocho años contra el ELN!”, expresó el mandatario al referirse al procedimiento realizado en territorio caucano, donde aún la guerra está en su máximo nivel.

De acuerdo con el balance divulgado por el Gobierno, durante la operación también fueron incautados siete fusiles, una pistola y dos granadas. Asimismo, las tropas localizaron un área campamentaria con capacidad aproximada para albergar a 25 personas.

Estos elementos fueron presentados como parte de los resultados de la intervención, que tenía como objetivo afectar la capacidad de combate de la estructura armada y reducir su presencia en una zona considerada estratégica por su conexión con los corredores que conducen hacia el océano Pacífico.

La identificación de los fallecidos y el alcance de la afectación a la estructura del ELN hacen parte de la información entregada por el Gobierno. El resultado fue destacado por el Presidente como una acción encaminada a debilitar el mando y las capacidades de esa organización.

En su pronunciamiento, De La Espriella afirmó que el resultado de la Operación Ónix representa una afectación a las estructuras que buscan ejercer control territorial y mantener corredores estratégicos hacia el Pacífico colombiano.

“Con este resultado debilitamos la cadena de mando, la capacidad de combate y las estructuras criminales que pretenden controlar territorios y corredores estratégicos hacia el Pacífico colombiano”, manifestó.

El Mandatario reiteró que su administración mantendrá las operaciones contra los grupos armados ilegales y aseguró que no dará marcha atrás en las acciones encaminadas a recuperar territorios donde estas organizaciones ejercen influencia.

“Seguiremos persiguiendo a sus cabecillas, desmantelando sus estructuras y recuperando cada territorio donde pretendan imponer el terror”, agregó.

También felicitó a los integrantes de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional que participaron en el operativo y expresó su respaldo institucional a las acciones adelantadas contra esa guerrilla.

Hay que precisar que el Gobierno Nacional indicó que el bombardeo contra el ELN se adelantó en el municipio de El Tambo, Cauca. Sin embargo, líderes sociales de esta zona del país indicaron que todo se habría dado en localidad costera de Guapi.

El pronunciamiento presidencial refleja la prioridad que el Gobierno ha otorgado a la ofensiva militar frente a las organizaciones armadas ilegales. No obstante, la evolución de la situación de seguridad en el Cauca mantiene la atención puesta en las posibles consecuencias de las operaciones para las comunidades que habitan en las zonas de confrontación.

La presencia del ELN en diferentes sectores del departamento está relacionada con la disputa por territorios y corredores de movilidad hacia la costa pacífica. En esta región también tienen presencia estructuras disidentes de las antiguas Farc, algunas vinculadas al mando de alias Iván Mordisco.

El gobierno de Abelardo de la Espriella mantiene los bombardeos contra los grupos armados al margen de la ley. | Foto: Ejército.

El Tambo y Guapi son territorios de especial importancia por sus conexiones geográficas y fluviales con otras áreas del departamento y con el litoral Pacífico. Por ello, cualquier intensificación de las acciones armadas de los protagonistas del conflicto genera inquietud entre quienes dependen de estos corredores para trabajar, estudiar, comercializar productos o acceder a servicios de salud.