Cali se consolidó como el epicentro continental del debate sobre los derechos, las memorias y saberes de las comunidades afrodescendientes al albergar el IV Encuentro Continental en Estudios Afrolatinoamericanos.

Organizada conjuntamente por el Instituto de Investigaciones Afrolatinoamericanas de la Universidad de Harvard (ALARI) y el Centro de Estudios Afrodiaspóricos (CEAF), la actividad reunió a más de 1500 académicos, investigadores y líderes sociales del 22 al 24 de julio de 2026 en la Universidad Icesi. Este espacio de intercambio albergó 300 paneles y mesas redondas centrados en temáticas fundamentales para el desarrollo social y la equidad en la región.

Visión global

La agenda abordó temas como afrofeminismos, justicia ambiental, historia, artes, educación y políticas públicas orientadas a la transformación comunitaria. También se contemplaron espacios dedicados a la antropología, la arqueología, la arquitectura, la ciencia, la tecnología y el derecho. Cuestiones como el cambio climático, la desigualdad estructural y las movilizaciones sociales fueron parte de las jornadas, promoviendo una mirada interdisciplinaria e inclusiva sobre la diáspora africana.

Yoseth Ariza-Araújo, director del CEAF, destacó la articulación de la investigación con las comunidades para reducir brechas. | Foto: El País.

Yoseth Ariza-Araújo, director del CEAF, destacó que el encuentro busca articular la investigación rigurosa con las necesidades urgentes de las comunidades. “La realización de este encuentro en Cali es un paso clave para consolidar redes globales de conocimiento y articulación colectiva que reduzcan las brechas históricas”, afirmó Ariza. El director también recordó que el Centro conmemora 13 años de trayectoria impulsando la justicia étnico-racial y la solidaridad social en la región.

A su vez, el rector de la Universidad Icesi, Esteban Piedrahita, expresó el orgullo institucional de acoger la cumbre internacional en la ciudad. «Icesi quiere ser una Universidad con visión global desde Cali, anclada en su territorio [...], y nos encanta exponer a profesores, estudiantes y a toda nuestra comunidad a eventos como este», señaló el rector.

Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la población afrodescendiente en la región alcanza los 134 millones de personas. Esta cifra representa el 21 % del total de la población en América Latina y el Caribe, evidenciando la magnitud demográfica de la diáspora. En el ámbito local, cifras del DANE de 2018 indican que en Cali 637.023 personas se autorreconocen como afrodescendientes, abarcando el 28,6 % de la población total de la ciudad.

Diálogo cultural

Estas estadísticas contrastan con persistentes desigualdades en educación, empleo y derechos territoriales heredadas de los procesos coloniales. Para profundizar en estas realidades, el antropólogo y director de teatro cubano Julio Moracén reflexionó sobre la importancia central de la diversidad y la alteridad. Moracén, quien también es profesor de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Universidad Federal de São Paulo, Brasil, señaló que la academia debe funcionar como un espacio de solidaridad con los sectores periféricos y los movimientos sociales. Su trayectoria integra la experiencia vital internacional con el estudio riguroso de la cultura popular.

Julio Moracén, profesor de la Universidad Federal de São Paulo reflexionó sobre diversidad cultural y el papel solidario de la academia. | Foto: El País.

El investigador destacó que la tolerancia y el diálogo intercultural son pilares fundamentales para garantizar la convivencia pacífica y la inclusión. El trabajo académico debe alinearse con procesos de valorización de las culturas que enfrentan discriminación histórica en las sociedades contemporáneas.

Saberes ancestrales

Por su parte, Beibis Valencia, panelista del encuentro y productora de Viche Camacay, en Tumaco (Nariño), llevó al diálogo la experiencia de las maestras vicheras de su territorio. Con el acompañamiento del CEAF, en el marco del proyecto de investigación-acción Ecosistema del viche para el Buen Vivir, Valencia y otras 107 productoras lograron el Registro Sanitario Artesanal Étnico ante el INVIMA.

La maestra vichera, Beibis Valencia, compartió sus conocimientos sobre las formas de producción, sabores y aromas de este patrimonio cultural. | Foto: El País.

También hizo parte de los 189 sabedores de cuatro departamentos del Pacífico que participaron en la construcción de la Toma Sensorial de viche, una herramienta que pone en valor los conocimientos territoriales y contribuye a la justicia económica y epistémica del Ecosistema Vichero.

Las mesas de trabajo exploraron campos como la salud pública, las migraciones, las religiones y la memoria histórica comunitaria, configurando una perspectiva interdisciplinaria que enriquece el análisis de la realidad afrodescendiente. De este modo, el espacio evidencia el compromiso compartido entre instituciones y comunidades para abrir caminos de equidad para las nuevas generaciones.