¿Por qué el origen socioeconómico sigue marcando las oportunidades de vida? Para responder a este desafío, la Universidad Icesi realizó en Cali dos encuentros académicos internacionales entre el 24 y el 27 de agosto de 2026. La iniciativa, organizada por la Facultad de Negocios y Economía Isaac Gilinski en alianza con el Stone Center for Research on Wealth Inequality de la Universidad de Chicago, el Georgetown Americas Institute y el Banco de la República, planteó alternativas hacia sociedades más equitativas.
La agenda incluyó el Summer School on Socioeconomic Opportunity and Inequality y la conferencia internacional “¿Quién avanza y por qué? Desigualdad, meritocracia y movilidad social en las Américas”. El debate cobra urgencia en Colombia, donde el coeficiente de Gini (0,52) refleja que el entorno familiar aún condiciona en gran medida el acceso a la educación de calidad y al empleo de las nuevas generaciones.
El rector de la Universidad Icesi, Esteban Piedrahita, explicó el propósito del encuentro. “La desigualdad no solo implica diferencias en ingresos, también significa diferencias en las oportunidades para desarrollar el potencial; además, dificulta la cohesión social. Reunir en Cali a investigadores influyentes permite acercar la investigación científica a los debates de política pública que enfrenta la región”, aseguró.
La jornada contó con ponentes como Steven Durlauf (Universidad de Chicago), Orazio Attanasio (Yale), Yoosoon Chang (Indiana), Maurizio Bussolo (Banco Mundial) y Alexander Monge Naranjo (Reserva Federal de Atlanta), junto a académicos de Georgetown, el Banco de la República y la Universidad de los Andes.
Al abordar las barreras de movilidad social en América Latina, Steven Durlauf señaló: “Hay un talento inmenso, y la verdadera pregunta es cómo nos aseguramos de que su potencial se maximice. El mecanismo principal será la educación y la integración a los mercados laborales, asegurando que las personas de sectores desfavorecidos tengan oportunidades reales de ascenso”.
Durlauf enfatizó en que la inclusión se alcanza con “asegurar que las escuelas en áreas desfavorecidas estén bien financiadas, pero también con la identidad. Se trata de garantizar que las poblaciones indígenas y afrodescendientes se perciban dentro de la economía general”. Asimismo, propuso concebir el sistema educativo como una ecología accesible que evite cuellos de botella tras la secundaria.
Por su parte, Blanca Zuluaga, directora del doctorado en Ciencias Económicas y Administrativas de Icesi, expuso el enfoque formativo. “Buscamos formar individuos de manera integral; excelentes en su campo, pero también buenos ciudadanos con ética, empatía y compromiso con la sociedad donde viven”.
Zuluaga destacó además la relevancia de ampliar becas públicas y privadas. “El ingreso a la educación superior no debe depender del dinero familiar, sino del talento y el esfuerzo”. Agregó que la institución fortalece competencias y herramientas de bilingüismo para que los egresados alcancen las mismas oportunidades laborales que aquellos con mayor capital socioeconómico de origen.
Entre los asistentes internacionales, Renato De Angelis (Chicago) aseguró haber “aprendido mucho sobre la historia del desarrollo y la desigualdad en América Latina, clave para mi trabajo sobre comunidades nativas en Estados Unidos”. De Angelis elogió la vida universitaria y los espacios académicos de Cali durante el encuentro.
El evento concluyó destacando el rol de la Universidad Icesi como un nodo de diálogo entre la academia global y los retos regionales, aportando evidencia técnica para la formulación de políticas públicas orientadas a cerrar las brechas socioeconómicas en Colombia y el continente.