Según se ha conocido, la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado al reconocido actor de cine para adultos Nacho Vidal a la pena de tres años de prisión al ser hallado culpable de traficar con tusi (la conocida ‘cocaína rosa’) en una zona de ocio ubicada en la plaza Xúquer de Valencia, España.
Esto luego de que el actor y las autoridades lograran un acuerdo, a través del juez Emilio Pérez Mora, gracias al cual se ha condenado a Vidal a la pena en prisión por un delito contra la salud pública, además del pago de 5.800 euros.
Según se conoció, el actor reconoció los hechos que se le atribuyeron, pero no ingresará a prisión. El fiscal que llevó su caso recomendó que se suspendiera la pena por los cuatro años a los que había sido sentenciado, con la condición de que no volviera a delinquir, una propuesta que fue aceptada por el tribunal.
Junto a esto, se le ha aplicado la atenuante de toxicomanía (es decir, adicto a las drogas), razón por la que es obligado a acudir a un curso de rehabilitación.
Cabe recordar que Nacho Vidal fue condenado el pasado mes de enero al pago de una multa avaluada en 2160 euros por haber roto la barrera del parking del Mercado de Russafa de Valencia, cuando iba borracho y bajo los efectos de las drogas.
Además de este, tiene otro procedimiento pendiente. La Fiscalía solicita cuatro años de prisión por la muerte del fotógrafo José Luis Abad, ocurrida durante la celebración de un ritual con ‘veneno del sapo bufo’ en julio de 2019, en el que habría participado.
Sin embargo, debido a que en esta ocasión se le condena por traficar con droga, no irá a la cárcel.
Esta nueva acusación se remonta a febrero del 2025, cuando el actor fue detenido por agentes de la Policía Nacional llevando en su poder 103,05 gramos de tusi en la plaza Xúquer de Valencia.
Las drogas que Vidal llevaba encima iban con destino a la venta y, de concretarse el negocio, hubieran alcanzado un valor de unos 5.700 euros en el mercado español.
Tal y como se informó, el actor de la industria pornográfica actuó de esta manera motivado por su probada adicción a las sustancias estupefacientes, de la que también fue hallado culpable y por la cual tendrá que buscar ayuda profesional como parte de las medidas que le impuso la condena.