La actriz caleña María Helena Doering abrió su corazón recientemente, para hablar de uno de los episodios más difíciles de su vida: la pérdida de dos embarazos antes del nacimiento de su hijo Alejandro.

Fue en una reciente entrevista para el programa Bravíssimo sin tapujos, de Citytv, donde la reconocida artista compartió cómo esa experiencia transformó su manera de entender la maternidad y fortaleció el vínculo con su único hijo.

Doering, recordada por producciones como La viuda de Blanco y Hasta que la plata nos separe, confesó que convertirse en madre fue un camino marcado por el dolor y la incertidumbre, pues antes de dar a luz a Alejandro, perdió dos hijos, una situación que dejó una huella profunda en su vida personal.

Maria Helena Doering habla de uno de los momentos más duros de su vida | Foto: @mariahelenadoering

“Claro, a mí me pasó lo mismo con la maternidad porque sí, yo fui mamá. Casi me quedo sin serlo. Perdí dos bebés antes que Alejandro. Uno lo perdí trabajando a ritmo loco, el primero. El otro sí lo perdí muy al comienzo”, explicó la artista.

Luego detalló lo difícil que fue concebir a su tercer hijo. “Me costó mucho tenerlo. Perdí dos hijos antes de él, y nació cuando yo era una mujer de 38 años. Es mi único hijo y, por lo tanto, el gran amor de mi vida”, expresó la actriz al recordar aquel proceso.

La actriz explicó que, precisamente por las dificultades que enfrentó para convertirse en madre, la llegada de Alejandro tuvo un significado especial, pues fue la cura a una nueva pérdida.

Y es que, la Vallecaucana aseguró que, pese a la gran felicidad que sentía, ese momento también estuvo marcado por una profunda tristeza: poco antes de dar a luz, sufrió la muerte de su padre.

“No quise contarle a nadie, no quería que nadie se ilusionara ni se desilusionara después”, confesó en la entrevista, explicando que su dolor y su miedo había sido tan profundo, que incluso postergó las consultas médicas iniciales hasta que el embarazo estuvo notablemente avanzado para evitar la ansiedad colectiva.

Más adelante también se refirió a esa idea de la maternidad, asegurando que siempre buscó ser madre, y que nunca fue una presión externa.

“La presión me la ponía solo yo. Debo decir que ni mi familia ni mi exmarido jamás presionaron al respecto (...) La presión me la ponía yo porque sé que, a pesar de que los años no se vean por fuera, el reloj biológico, sobre todo para las mujeres, no se para”, destacó.

Con el paso de los años, madre e hijo han construido una relación cercana. Sin embargo, también han tenido que afrontar momentos de distancia. Alejandro se trasladó a Alemania para estudiar, una decisión que representó un reto emocional para Doering.

La artista reconoció que temía el momento de la despedida, pero aseguró que ver a su hijo adaptado y feliz en el exterior le permitió asumir la situación con tranquilidad. “Lloré antes de que se fuera, y pensaba que en el momento de separarme por completo sería muy difícil; pero sucedió todo lo contrario. Verlo bien ubicado, organizado y feliz me llenó de tranquilidad y de mucha paz. Me sentí bien por él, por mí y por su papá, porque logramos lo que él quería: moría por esa oportunidad de vida”, manifestó.

Aunque María Helena Doering ha desarrollado una extensa carrera en la televisión colombiana y ha sido reconocida por su trayectoria artística, la actriz ha señalado que los momentos más significativos de su vida han estado relacionados con su familia y, especialmente, con su experiencia como madre.

*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.