El comediante chileno Lucho Miranda aterrizará en la capital del Valle del Cauca el próximo 27 de febrero para presentar su espectáculo de stand-up comedy titulado “Abriendo las Manos” en el Teatro Calima. La cita, programada para las 8:00 p. m., forma parte de una gira por Colombia que también incluye presentaciones en Medellín y Bogotá.
Miranda, originario de Vicuña y excontador de profesión, se ha convertido en una de las figuras más potentes del humor latinoamericano tras su triunfal paso por el Festival de Viña del Mar 2024. Allí fue ovacionado y recibió las gaviotas de plata y oro. Su propuesta artística no esquiva su realidad personal; por el contrario, la utiliza como eje central para romper estigmas y normalizar la discapacidad a través de la ironía y el humor negro.
El trasfondo de su rutina tiene raíces profundas en su historia de vida. Miranda nació con una parálisis cerebral (tetraparesia), producto de una asfixia de ocho minutos por falta de oxígeno al momento de su nacimiento. Esta condición le generó un 70 % de discapacidad física, manifestándose principalmente en la rigidez de sus manos —de ahí el nombre de su show— y dificultades en su movilidad al caminar.
En “Abriendo las Manos”, Miranda invita al público a una conversación frontal sobre la discapacidad, alejándose de la lástima para apostar por un humor que él mismo define como “incómodo para algunos, pero liberador para muchos”.
El País habló en exclusiva con el comediante, previo a su encuentro con el público caleño.
Su show es un recorrido por sus historias más personales con remates ácidos y gran rapidez mental para interactuar con el público. El espectáculo mezcla monólogos y reflexiones sobre verdades incómodas de la vida cotidiana, todo bajo la premisa de que reírse de la discapacidad ayuda a normalizarla.
Miranda fue paciente de la Teletón en Chile, institución que fue fundamental en mi proceso de rehabilitación. En 2021 participó en la cruzada solidaria con una rutina que se volvió viral, lo que le permitió dejar su trabajo en la Municipalidad de Vicuña para dedicarse de lleno a la comedia.
El evento está habilitado para mayores de 14 años. Además, el teatro cuenta con infraestructura adecuada, como rampas y plataformas, para garantizar la accesibilidad de todos los asistentes.
La boletería está disponible a través de la plataforma Tickeo, con localidades en General y Preferencial.
¿Qué ha significado el humor en tu vida y lo consideras una especie de medicina?
El humor es fundamental; no me imagino la vida sin él. Me ha servido en momentos tristes y en situaciones donde no encontraba solución a los problemas. Para mí, el humor funciona como ese alivio tan necesario.
Tu comedia suele ser ácida y parece tener como bandera la normalización de la discapacidad, ¿por qué es tan importante para ti?
En realidad, más que buscar visibilizar la discapacidad, eso ha sido una consecuencia de mis chistes. No fue algo que busqué desde el primer día, pero es una bandera que hoy me gusta llevar. Es interesante que la gente vea que la discapacidad no es solo lástima o pena; somos personas comunes que ríen, lloran y pasan momentos divertidos.
¿Por qué considera que es tan importante —y quizás terapéutico— reírse de uno mismo?
Es algo muy personal. A mí me ayuda mucho y me parece bueno saber qué cosas puede uno hacer y cuáles no. Sin embargo, entiendo que para otros puede ser difícil por temas de autoestima o personalidad. Es una opción válida que cada persona debe plantearse según su propio contexto.
¿Cómo crees que tu trabajo ha ayudado a cambiar la percepción general sobre la discapacidad?No tengo el ego tan alto como para decir que mi comedia ha cambiado vidas o transformado por completo la percepción de la gente. Simplemente es mi forma de ver y vivir las cosas a través del humor.
Aunque no buscas ser un ejemplo, ¿ha sentido que su comedia impacta en la vida de otras personas?
Me llegan muchos mensajes de personas que ven en mí una esperanza. Muchos familiares de personas con discapacidad me escriben diciendo que veían el futuro de sus hijos de una forma limitada, pero al verme, descubren una posibilidad de salir adelante. Eso es muy bonito y me hace sentir muy orgulloso de mi trabajo.
¿Cómo fue para usted enfrentarte al “Monstruo” de la Quinta Vergara en el Festival de Viña del Mar?
Ese día estaba muy relajado y seguro de que me iría bien. Lo curioso es que ahora, cuando veo a otros colegas subirse a ese escenario, me dan nervios por ellos; me pregunto: “¿Cómo acepté yo hacer eso?”. Fue una sensación de valentía que hoy, mirando atrás, me da hasta un poco de “cosita” en el estómago.
Tras ganar las dos gaviotas y el cariño del público, ¿cómo cambió su carrera?
Viña fue el gran trampolín. Antes me iba bien, pero en lugares pequeños; después del festival empecé a llenar escenarios grandes. Además, el contenido que se generó en redes sociales me permitió llegar a otros países.
Ahora llega a Colombia, ¿qué significa para usted este público?
Me hace mucha ilusión. Colombia es uno de los mercados más grandes de Latinoamérica y, como comediante, era un destino en el que siempre quise actuar. Tengo mucha fe en que los shows serán excelentes porque he recibido mucho cariño de la gente de allá.
Si hicieran una película sobre tu vida, ¿cuál sería la sinopsis?Sería la historia de un niño de campo, de una ciudad muy chica y con pocas aspiraciones, que vio en la pandemia una oportunidad. Gracias a que el trabajo se descentralizó, pude crear contenido desde mi región, saltar a la tele y de ahí a Viña. Definiría mi vida como algo increíble; realmente es una vida increíble.
El acento chileno suele ser motivo de bromas, ¿cómo juega con eso y con su propia forma de hablar?
Es lo primero que digo en mis shows: “Si al chileno común no se le entiende, imagínense a mí”. Es mi forma de abordar al “elefante en la habitación”. En mis shows internacionales trato de hablar más lento y evitar los chilenismos, aunque a veces, en la emoción del momento, se me escapa alguno.
¿Cómo transformó las burlas o críticas crueles de su pasado en el humor que hace hoy?
Mi cerebro bloqueó los insultos específicos, solo recuerdo la sensación de tristeza porque de niño no me quería tanto. Cuando no tienes autoestima, cualquier comentario te derrumba. Pero aprendí a quererme, a conocer mis virtudes y defectos, y eso es lo que hoy me sostiene como persona.
¿Con qué tipo de humor se va a encontrar el público colombiano en su show?
Con un humor puro. No me gusta llamarlo “humor negro” porque siento que ese término está mal visto o mal consolidado y no quiero que la gente se asuste. Son mis vivencias bajo la lupa de la discapacidad, pero también hablo de temas universales como las relaciones de pareja, la familia y mis tíos. Para eso no se necesita tener una discapacidad; todos tenemos familia.
¿Hay temas que prefiere dejar fuera de su rutina, se autocensura?
Trato de que el show sea lo más universal posible. Por eso no toco la política, ya que no tendría sentido hablar de la política de mi país en Colombia. Prefiero temas globales que todos entiendan.
Aunque el libreto sea el mismo, es importante meter cosas de actualidad para que el público sienta que es un show en vivo y único. Por ejemplo, podría incluir algo sobre los Therians, que es algo que se ha vuelto global. Me gusta que la gente sepa que lo que está viendo pasó un 28 de febrero en Colombia y no es algo grabado.
En clave de stand-up, ¿cómo le explica su discapacidad a quienes no lo conocen?
Antes bromeaba diciendo que, simplemente, estaba borracho. En mi primer show en Viña, gran parte de la rutina era presentarme y explicar quién era y qué tenía. Ahora siento que la gente que va al show ya me conoce un poco más, entonces no es tan necesario explicar qué puedo o no puedo hacer, aunque siempre doy algunas pinceladas porque ya saben a lo que van.
Para terminar, qué le quiere decir al público caleño para que no se pierda su presentación...
A todos mis amigos de Cali: tengo muchas ganas de que llegue el día del show. Se van a divertir y a reír muchísimo. Mi rutina se llama “Abriendo las manos” y dura entre una hora y cuarto y una hora y media. Habrá interacciones y conversación con la gente; si les gusta lo que ven en mis redes sociales, el show en vivo les va a encantar. Las entradas están disponibles a través de Tickeo.