“Petronio en la Casa Grande vamo’ a gozá, ya llegó Petronio a sus 30, ya llegó Petronio a sus 30. Ya llegó Petronio en la Casa Grande vamo’ a gozar. De la selva fue que llegó la marimba con su tambor El sonido de la manigua, de la vida, del corazón. También vino la chirimía, clarinete fue el que cantó, una polka, un aguabajo, que es herencia de mi Chocó. Los violines también cantaron ina juga y un bambuco Desde el Cauca fue que llegaron trayendo linda tradición”, canta el maestro Hugo Candelario González, fundador y director del Grupo Bahía.
Esta canción se dio a conocer, durante el reciente lanzamiento del Festival Petronio Álvarez y ya es un hit. La cantaron en vivo el maestro Hugo Candelario González, junto a sus intérpretes colaboradores: Licethzagon González, Davincho Son Pasión, Jhon Edison García Sánchez y Clarisol Martínez.
Hugo Candelario González, director del Grupo Bahía, ganador de las dos versiones iniciales de este encuentro e invitado con Bahía Orquesta, con Bahía Trío, la Sinfónica del Valle, la Sinfónica de Colombia, fue quien compuso la canción en homenaje al Festival Petronio Álvarez, en sus 30 versiones, y 29 años. Y él nos contó los secretos que se esconden detrás de esta inspiradora melodía.
La canción himno de esta versión (con 6373 reproducciones en la cuenta de Facebook del Petronio Álvarez hasta el 31 de julio) es un homenaje a tres décadas de historia, tradición y orgullo por el Pacífico colombiano. Es un canto que celebra nuestras raíces, exalta el legado de quienes han mantenido viva esta herencia y nos invita a seguir llevando el sonido del Pacífico al mundo.
¿En qué se inspiró para esta canción?
Bueno, tuve el honor de ser el invitado para componer la canción en homenaje a la versión 30 del Festival Petronio Álvarez, en este 2026, hay mucha historia, mucha agua recorrida debajo de este puente, durante estos 29 años, durante estas 30 versiones, mucha raiz, mucha historia mucha cultura, mucha música, muchas manifestaciones de todo tipo, de fundadores, las cantadoras, los marimberos, los clarinetistas, las chirimías, los violines, la marimba; materia prima para componer había bastante, lo difícil era resumir tanta información y tanta historia en una canción de 4 minutos 30 ó 5 minutos y hacer un arreglo para formato big band, era un reto.
Harta historia sí hay. Pero como soy fundador de este proceso, del Petronio he estado muy cerquita durante todos estos años del nacimiento, crecimiento, de la evolución y la transformación del festival. Y obviamente por ser del Pacífico, por ser guapireño y por ser marimbero, tengo mi conexión natural con mi cultura y puedo agradecerle a Dios por tener ese don de poder plasmar el sentimiento de mucha gente, de nuestra cultura, de nuestra región.
¿Cómo resume 30 años de este Festival en una canción?
Yo siempre hablo de Encuentro, es el gran Encuentro. Gracias a Germán Patiño que nos abrió esa brechita en el camino, históricamente, y por ahí se vino todo ese sentimiento acumulado, como dice una canción por allí (en referencia a te Vengo a Cantar, del Grupo Bahía), un sentimiento de una cultura que es centenaria, que había estado todo este tiempo en su región guardadita, con muy pocas oportunidades y muy poco espacio para salir y mostrarse. Entonces se abre esta brechita y por ahí sale todo ese sentimiento, toda esa sabiduría, toda esa herencia, a todo nivel, musical, artístico, artesanal, gastronómico, con sus bebidas, historias, cuentos, narrativas, muchos saberes. Metafóricamente y realmente, se abrió una represa y por ahí salió esa fuente. Y hay tanta nobleza y riqueza en esa selva y la cultura del Pacífico, que siempre que se manifiesta, genera mucho bien: en el plano espiritual, en la lúdica, en la inclusión. Mira tantas versiones y no hay heridas, no hay peleas. A pesar de que hay licor de por medio, es un ejemplo para el mundo de inclusión.
Teniendo tantos aires del Pacífico, cuál fue ese ritmo por el que se decantó?
Buena pregunta, porque yo por ser de Guapi, marimbero, la juga, desde mi herencia y mi sentir espontáneo, fue el aire donde brotó la primera inspiración. Porque salieron dos canciones, salió una más comercial, más cerca a un kilele, en la ritmática, que nos pertenece también a todo el Pacífico, pero el sentimiento de la juga, de donde en últimas salió la canción, transmitía más. Y lo puse a consideración, obviamente, porque mientras iba componiendo, iba enviando al equipo de la Secretaría, a quienes me hicieron el encargo, les gustó también la primera versión en aire de juga.
¿Nació en un estudio, en una playa del Pacífico, dónde nació?
No, nació allí en mi casita, en mi apartamento, con mi guitarrita, luego la marimba. Primero, la canción, y luego la inspiración para el arreglo para big band. Esta producción marca también un momento histórico, porque viene en formato big band que no hay muchas producciones, con todos los fraseos reales que salen de la marimba. Y era ir pensando paralelamente pensando en el sentir, en la melodía, en el aire, en el arreglo, y por último, me encargaron producirla.
El arreglo y la producción lo hice con un compañero con quien últimamente hago la pre producción y producción, de las canciones de Bahía, y es un muchacho joven muy talentoso, Xavier Velasco, lo grabamos en los estudios de la Universidad Icesi.