Junior Pantoja dice que la salsa le hizo entender lo que significa ser negro, el pasado, la historia de desarraigo, las luchas y también la fuerza, la potencia, la resistencia, la familia, el barrio y, sobre todo, el capital de la alegría.

Tras el éxito del Diccionario Salsero, una apuesta arriesgada en la que ninguna editorial creyó, y que se ha convertido en un clásico y un ‘longseller’, se lanza de lleno a la poesía salsera.

Hablamos con el docente de lenguaje, magíster en creación literaria y, ahora, padre de un primer hijo y un segundo libro.

¿Cuándo creaste el colectivo Salsa sin Miseria?

El primer gran resultado fue el Diccionario Salsero, en formato de bolsillo…

El Diccionario Salsero fue de los primeros contenidos que logramos viralizar. Lo que hicimos fue a partir de la curiosidad, para ver qué significan estas palabras que tanto bailamos, que tanto cantamos, tarareamos y demás.

Empezamos a buscar los significados y creamos una definición no acartonada y que también tuviera la sabrosura de la salsa. Empezamos a postear dos definiciones semanales, y la gente empezó no solo a reaccionar, sino a querer saber otras expresiones y palabras.

¿El término más exitoso...?

Sin duda, Guaguancó. Si yo tuviera que quedarme con una palabra de la salsa, esa es. Apostamos por pasar de las redes al formato libro, con el susto que ya imaginarás, pues teníamos la idea de que en Colombia no se lee o se compran muy pocos libros. Además, este era un libro de nicho. Tocamos varias puertas, y en todas nos dijeron no. Ni siquiera ganamos un Estímulo.

Nos imaginamos un diccionario de bolsillo, que la gente pudiera llevar literalmente en el bolsillo o la ropa. Ese, de entrada, era el concepto. Pedimos cinco millones de pesos prestados para sacar 500 ejemplares. Un familiar de una amiga nos lo prestó, y nosotros, con ese susto después: ¿cuánto hay que vender?, ¿a cómo hay que venderlo para recuperar esos cinco millones? En ese momento, año 2018, cada libro lo vendimos a 30.000 pesos.

¿Qué resultado tuvo?

En tres meses ya se había vendido y teníamos tantos pedidos que sacamos una reimpresión, y esta vez apostamos por mil ejemplares, pasamos a dos mil, otros dos mil y otros dos mil. Luego sacamos la edición coleccionable, de lujo, con mejores ilustraciones, a finales del 2021.

¿En todo ese tiempo las definiciones del Diccionario fueron cambiando?

Claro, yo estuve definiendo con más rigurosidad y tuvimos personas aliadas para hacer unos procesos distintos de escritura e investigación. La mayor revelación que tuve fue darme cuenta de que esas palabras y esos términos podrían clasificarse en unos universos bien interesantes y ligados a la gastronomía, a las prácticas religiosas, a la jerga del baile. Entre las varias ediciones ya vamos en 17.000 ejemplares, y el Diccionario Salsero se sigue vendiendo, va en piloto automático.

Junior Adilson Pantoja presenta ahora Guaguancó, un poemario inspirado en la sala. Es su segundo libro, después del exitoso Diccionario Salsero. | Foto: Junior Pantoja

¿Quién es el lector de ese libro?

En principio fue pensado para el público salsero joven, que podría meterse el diccionario en su bolsillo y estar ahí leyendo mientras escuchaba una canción. Eso evolucionó, hay libros académicos que citan el Diccionario, pero luego se convirtió también en un souvenir, el regalo perfecto para alguien a quien le gustan la salsa y las artes gráficas.

El Diccionario Salsero me abrió muchas puertas y sigo emocionándome cuando la gente sube una foto y nos etiqueta.

Junior Adilson Pantoja presenta ahora Guaguancó, un poemario inspirado en la sala. Es su segundo libro, después del exitoso Diccionario Salsero. | Foto: Junior Adilson Pantoja

Y ahora publicas tu segundo libro, un poemario llamado ‘Guaguancó’...

El guaguancó tiene que ver con celebración, tiene que ver con el cuerpo, tiene que ver con la religiosidad. Es la celebración de la vida misma. Sin la salsa y sin el guaguancó yo no habría entendido lo que significa ser negro…

Fueron canciones de Ismael Rivera, Cheo Feliciano, Tite Curet Alonso, las que me iniciaron en la comprensión de ese universo negro. Uno entiende los procesos de rebelión, los cimarronajes, esos momentos dolorosísimos que tuvieron que vivir los negros, no solamente en el viaje trasatlántico.

Pero, sobre todo, la salsa explora el diálogo permanente entre los humanos, los dioses y el tambor. La llegada de lo divino se da a través del baile. Imagínate todo lo que implica no solo la sonoridad, sino la relación entre la sonoridad, el cuerpo y lo celestial. Lo que hay detrás de la salsa es hermoso desde donde quiera que se le mire. Para mí, como literato, es tema de escritura.

Guaguancó, poemario de Junior Pantoja. | Foto: El País
¿Cómo saltaste a la poesía?

La poesía siempre estuvo ahí, Paola, pues yo entré a la literatura a través de la poesía. Si quería unir la salsa y la literatura, tenía que ser a través de un poemario. El ritmo que tengo anclado en mi vida y en el corazón es el ritmo de los tambores. Así que, lo que estaba persiguiendo en cada uno de esos poemas era la musicalidad. Además, nació mi hijo Teo y quise contarle a él la memoria familiar, que viene de sus abuelos, mis padres, pasando por mi esposa y yo, y que él conecte cosas.

Algo que se siente en los poemas de tu ‘Guaguancó’ es mucha esperanza y mucha alegría. No es una poesía de duelo y tristeza…

Pues a mí me alegra muchísimo, Paola, que hayas visto eso, porque ese ejercicio fue consciente. En la salsa está latente la nostalgia y la añoranza por el pasado, y un lamentarse por no haber vivido. Yo creo que una de las razones por las cuales, en términos de producción musical, las orquestas, con todo y que hay muy buenas, no llegan a tener más alcance, es porque el gremio salsero está midiéndose siempre con la nostalgia de creer que todo pasado fue mejor.

Yo no quería que este libro fuera un libro de nostalgias, lo que prima es la vida, porque mi manera de asumir la salsa no tiene nada que ver con la tristeza ni con el resentimiento.

Entonces esto ya no solo es salsa sin miseria, sino salsa sin tristeza…

Diccionario salsero Con más de 500 palabras, términos y expresiones de la salsa se puede hallar el ‘Diccionario salsero’, que el colectivo Salsa sin Miseria, en cabeza de Junior Adilson Pantoja. | Foto: El País

El guaguancó

“El guaguancó, a base de la tumbadora e improvisación, rememora la abolición de la esclavitud, el sentir de la negramenta y el jolgorio del barrio con movimientos de arrebatos y pregones”. Diccionario Salsero

Guaguancó: “Uno de los tres ritmos de la rumba cubana junto con el yambú y la columbia, que originalmente incluye al menos tres tambores”.