La capital vallecaucana, sede del Festival Petronio Álvarez, cuenta con una Ruta Afroturística que busca reconocer, visibilizar y poner en valor el patrimonio cultural afrodescendiente presente en distintos sectores de Cali, donde se concentran expresiones de memoria, gastronomía, música, saberes ancestrales, emprendimientos comunitarios y procesos de organización social.
Este año, la Secretaría de Turismo de Cali presentó la segunda cohorte de esta ruta, que empezó a gestar desde el 2025 y que cuenta con 93 emprendedores, portadores de tradición y actores vinculados a la música, la gastronomía, la danza, la moda, la artesanía, la luthería, la partería, el viche, la oralidad y otras expresiones culturales afrocolombianas.
Esta es, según Mábel Lara, encargada de de Proyectos Especiales en la Secretaría Privada de Cali, “una ruta asincrónica para que quien quiera la visite en cualquier momento y disfrute de un viche o un tapao, escuche las historias de las azoteas de las abuelas y, a través de la música, se transporte al Pacífico desde Cali. La idea es que estas familias puedan mantener su legado y tener una vida digna, alrededor de todo lo que saben y nos cuentan”.
Estos emprendedores, dice María Fernanda Campuzano, secretaria de Turismo del Distrito, “se vienen capacitando a través del Sena, y en Río de Janeiro. En octubre, habrá una misión comercial con los emprendimientos. También se dictará un diplomado en la Universidad Icesi con la Open Society Foundations, para fortalecer a estos protagonistas del Pacífico colombiano que cuentan sus historias a través de sus productos”.
Escenarios
Para vivir la cultura afro solo basta recorrer las calles de Cali, sectores como la Galería Alameda, probar allí las frutas exóticas, los mariscos, los dulces artesanales y las hierbas medicinales que ofrecen las cocineras tradicionales y portadoras de tradición.
Pasarse un rato por el Bulevar de Oriente, y ser testigo del arte callejero, de las expresiones culturales, intervenciones artísticas y dinámicas comunitarias que reflejan la autenticidad de una ciudad construida desde lo cotidiano y lo ancestral.
En la Comuna 4 hay que darse un borondo por el Parque del Chontaduro, que deriva su nombre del fruto afrodisíaco del Pacífico, adonde el turista viaja a través de las bebidas tradicionales y los productos típicos del litoral.
Aún en proceso de construcción, el norte de la ciudad estará el Parque Pacífico, un corredor cultural donde se encontrarán los saberes afro, la gastronomía ancestral, las expresiones musicales, moda y artesanías. Una vez esté terminado, será un escenario clave dentro de la Guía Afroturística.
También habrá pronto, se espera, un Museo Afro de Cali, el primero en su tipo en el país, un proyecto del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, que nace de la necesidad de contar la historia afrocolombiana desde la voz de los protagonistas.
Otra sede de la diáspora africana es San Antonio, en cuyas laderas se han asentado músicos, cocineras, artistas y líderes que han enriquecido el sector con su herencia, Allí abundan las galerías, los cafés y las tiendas culturales donde se comercializan productos afro, se presentan grupos musicales del Pacífico y se ofertan experiencias turísticas con enfoque étnico.
Eventos
En Cali, agosto no es agosto, es Petronio, el evento más grande del país dedicado a exaltar la cultura afrocolombiana del Pacífico y uno de los más importantes de Latinoamérica. Este festival elige a los mejores intérpretes y músicos del litoral y alberga una gran muestra de su riqueza cultural y gastronómica.
También se celebra, durante la Feria de Cali, en diciembre, el Día del Pacífico, para exaltar la riqueza cultural, gastronómica y artística de las comunidades del Pacífico colombiano.
Y hay incluso una Semana de la Afrocolombianidad, que organizan anualmente las secretarías de Cultura y Bienestar Social y rinde homenaje a la riqueza cultural, histórica y social de las comunidades afrodpresentes en la ciudad. En noviembre y diciembre, las Fiestas de San Pacho, originarias de Quibdó, se trasladan desde Chocó para que caleños y visitantes disfruten de muestras dancísticas, cocina tradicional, feria artesanal y presentaciones musicales.
Hay incluso una Muestra Itinerante de Cine Africano, MUICA, evento bienal que presenta una selección de producciones cinematográficas procedentes de diversos países de África y de su diáspora en salas de cine, centros culturales y espacios comunitarios, ¡con entrada libre!
Gastronomía
La Ruta Afro Turística tiene todo un abanico de expresiones culturales, como la gastronómica. @restaurantevallepacifico de Melissa Marinez, por ejemplo, es un viaje sensorial por el litoral, sin salir de Cali, acompañado de viche, licor sagrado, la marimba, el tambor y el canto, y un menú a cinco tiempos que cuenta historias desde el fogón.
En la galería Alameda está @restaurantebasilia que, tras la muerte de su creadora, quedó a cargo de sus hijos. Una experiencia de cocina en vivo, con la cual el visitante conoce las hierbas de azotea, es testigo de las preparaciones de platos típicos con camarón, mariscos y longaniza, y se puede deleitar con un menú variado.
Un viaje al fondo del mar a través del paladar se vive en el centro, en @dondemargaritaelsabor, y las delicias de @willspacífico son otro punto avalado por 26 años de trayectoria.
En San Antonio, en @camaronyfresa se puede degustar variedad de ceviches y cocina de mar; igualmente, en @muntuenamerica, mientras una cocinera tradicional de Istmina, Chocó, aborda temas de migración y resistencia. Imperdible @laazoteadelaabuela, donde la anfitriona comparte tapaos del Pacífico, en medio de relatos orales, música, danzas y cata de viche.
Están también Katanga Holding, de Tumaco, Nariño; el restaurante @cocomarpacifico; @nadi_eco_saludable, con platos del Pacífico aptos para veganos; @lapampagastrobar Juntanza Restaurante; la @Sevicheriaelmana, de Luisa Stwar Palacios Lucumí, que ofrece hospedaje en zona rural. Y en el Bulevar del Río, recomendadísimo Ancestral Gastro Bar.
En La Sazón de Monik se sirve el típico sancocho de pata, mientras cuentan historias de las abuelas. Igual ocurre en La Sazón de Doña Charo, con sus tamales, y en Fogón del Pacífico, de Nubia Gómez Banguera, de Timbiquí, Cauca.
Al oriente de Cali, en @lapampadelacomadre y los Siete Bananos, la mayora Ana Yudith Gamboa con canto, narrativa, poesía, cuentos y versos invita a una cata de viche curao, viche puro y bebidas ancestrales sin alcohol. La historia del plátano y su importancia en la identidad gastronómica y cultural del Pacífico la cuenta Mamá Juaca en Gastroplátano (@emprendedoras029).
Para adentrarse en los territorios del viche están lugares donde se ofrece cata e historia, como Herencia Guapireña, en maridaje con empanadas de camarón; @vichepositivo, que nace hace 40 años en Timbiquí, guiado por la maestra Libia Oliva Bonilla Angulo y cuyo legado lo continúa la artista y maestra Nidia Góngora. Ella ofrece toma o cata de Viche Cantada, un encuentro con la raíz, el cuerpo y la voz del territorio.
Están además @lavicheria, @bebidastipicaslatere, @elkurrulao, @vichemina, con recorridos espirituales por los sabores del litoral Pacífico, y @_curachon, donde se enseña a preparar y mezclar bebidas como la tomaseca y el curado, usando ingredientes naturales del territorio.
Bebidas del Río Iró Chocó es un punto obligado para quienes quieren deleitarse con la gastronomía pacífica: con la sopa de queso, pastel chocoano, pandeyucas, viche, curao, y cremas de viche con maracuyá, coco, cocoa, arrechón y café. Otras alternativas son @micanaletebebidas, Haceres y Saberes Ancestrales de Mamá Tulia y @vichericosanjuan
Dulces y mecatos
El Pacífico también sabe a frutos exóticos, y en Makerule se puede probar una gran variedad en helados hechos a base de chontaduro, borojó, badea, guayaba agria, milpesos, coco, naidí, arazá, entre muchos otros. En Gulupa Sabores Mágicos hay cata de frutas, pastelería y repostería, más magia para el paladar.
Los postres del Pacífico como las conservas de guayaba y cidra, coco horneado, coquillo y la chancarina están a pedir de boca en Fundacanvis, en el centro comercial La Estación. Marleny Riascos Valencia, su propietaria, cuenta que desde que tiene uso de razón prepara dulces: “En el Pacífico colombiano, de pequeños jugábamos en las casitas de madera que hacíamos en la casa, y como en el patio había coco y guayaba, picábamos y hacíamos dulces como un juego de niños que hoy se convierte en un legado, en una tradición”.
Recuerda que el primer dulce que hizo fue una cocada: “Uno raspa el coco con una concha de piangua, la para en un fogón de leña, le echa azúcar y la mezcla hasta que está melcochuda y le adiciona plantas de azotea”.
Ella, al igual que otras mujeres del Pacífico veían a su mamás o a sus abuelas hacer esos dulces en casa.
“Aún los hacemos en fogón de leña, porque nuestro objetivo es mantener la identidad, que nuestros legados ancestrales no se pierdan sino que permanezcan. Aún utilizamos la hoja de plátano para empacar la cocada, que le da un sabor especial, y detrás de esta hay un proceso de sostenimiento de la biodiversidad, no estamos desperdiciando nada; en el Pacífico se aprovecha todo lo que la tierra y el mar nos ofrecen”, cuenta Marleny.
Música y danza
Lutería hecha vivencia es un recorrido por el museo del tambor, a cargo de la Fundación Katanga, cuyos maestros enseñan a realizar instrumentos como el guasá, que pueden llevarse los niños como souvenir. La Corporación Bambuco Viejo (@culturalbambucoviejo) realiza un taller de danza tradicional, para conectar con bailes y ritmos del Pacífico.
Mulato Cabaret ofrece su show de salsa de la compañía élite Swing Latino. Sonar del Río tiene su taller musical tocando el Pacífico con las Manos y Bambazú es música, danza y teatro en un mismo escenario.
Estética, moda y artesanías
Consuelo Cruz Arboleda, portadora de tradición del Petronio desde hace quince años, conferencista internacional de Derechos Humanos, comunidades africanas afrodescendientes y contra todo tipo de violencia de género, ofrece en la Ruta Afro de Cali, en su athelier, una experiencia única: “Les cuento el por qué de los colores, de las grafías, de su proceso artesanal, de las historias y tradiciones que inspiran cada colección”.
En su recorrido exhibe 50 prendas, inspiradas en Nuquí, en las ballenas, en los instrumentos musicales, los palafitos, la gastronomía: “Nosotros no solo cantamos una historia, la contamos y la llevamos puesta”.
Otros emprendimientos clave son Africabellos, donde su propietaria ofrece un recorrido y conversatorio de corte/peinado y trenzado. Wortel Diseños Étnicos (@tiendawortel) invita a descubrir el significado histórico, social y cultural del turbante para las comunidades afrocolumbianas, y @chioaccesorios, con su taller de creación de accesorios étnicos.
Los @hombres.peinadores de Imperio K2 y Pacificam Barber Suave comparten su espacio de ancestralidad a través de los tejidos que hacen en el cabello, signo de resistencia y rebeldía. Una travesía por el algodón y los diseños étnicos es el de @meccoropayaccesorios, que teje la historia reciente de los africanos esclavizados y sus descendientes, con un taller de costura.
@camisetas_octopus hace un recorrido por los nudos de la memoria en su taller de turbantes, y @primiciaselectiva.md presenta un showroom de moda étnica inspirada en personajes de la Biblia.
Esteban África invita a un diálogo con las telas, la identidad y la resistencia, a través de sus diseños. La partería y la oralidad se viven con Asoparupa y el Nicho de Mama Minda, que hace parte de la Ruta de la Partera, espacio de etnoeducación, memoria y resistencia.
El dato
En Cali no se dice agosto, sino Petronio, porque este mes se celebra el festival más importante de la cultura del Pacífico colombiano. Esta fiesta, que celebra 30 años, es el escenario ideal para presentar la segunda cohorte de una ruta que cuenta con 93 emprendedores y portadores de tradición en música, gastronomía, danza, moda, artesanía, luthería, partería, viche, y oralidad.
Tour afrocentrados: están en Instagram como: @date-un-borondoVe; @hablame_barrio_cali, recorrido por el Bulevar de Oriente; @blackchocotour; History Underground @historyunder y Ruta Sonora del Oriente (@orienteestereo).