En Colombia, cada vez es más común que las personas se decidan por elegir la comida saludable, y es que hoy consumir alimentos de calidad, han comenzado a estar más orientados a buscar la salud en general.
Por eso, desde hace algunos años, una marca en especial se posiciona como una de las grandes favoritas del mercado, se trata de Bacu, una cadena de restaurantes fundada en 2022 por una destacada caleña que, lejos de imaginarse el éxito que tendría con su emprendimiento, se ha consolidado como una alternativa gastronómica que combina comida balanceada, sabrosa, asequible y rápida.
Se trata de Bacu, el emprendimiento de la caleña Stephanie Gómez, que empieza con una visión sencilla, pero poderosa: resolver un problema común de la vida moderna, conseguir alimentos deliciosos, económicos, y saludables.
Y es que, su fundadora identificó que muchas personas luchan por encontrar opciones que sean a la vez saludables y convenientes. Por eso, tras años de trabajar con restaurantes y tecnologías digitales para la operación de cocinas, decidió, junto a sus socios, crear un concepto que respondiera a esa necesidad.
Lo más curioso es que Gómez tomó la decisión de emprender justamente cuando estaba embarazada. No era la “situación perfecta”, pero sí la que, con el tiempo, se convertiría en un símbolo de compromiso con su visión. Así nació Bacu, con un pequeño equipo y una ambición grande: alimentar bien a millones de personas.
“Queríamos ofrecer una variedad amplia de productos, donde cualquiera pueda encontrar algo que le encante, que lo alimente bien y que no le quite tiempo”, aseguró su creadora, quien antes de iniciar en el mundo empresarial como propietaria, había orientado su carrera a trabajar como administradora de empresas ayudando a cientos de restaurantes a expandirse a través de cocinas ocultas y marcas digitales.
No obstante, esa premura, viajando por todo el país, y en el afán la llevaban a comer mal muchas veces y las carreras, por lo que con el tiempo identificó lo que realmente se necesitaba.
“Si quería comer balanceado, tenía que gastar más de lo que podía, y si quería algo rápido, terminaba comiendo en lugares que no me nutrían bien. Mis socios y yo dijimos: “Oiga, aquí hay un segmento que no está siendo atendido como se debe”, contó la caleña a El Tiempo durante una entrevista.
Hoy, su propuesta combina puntos físicos, pedidos en línea, domicilios y recogida en tienda, todo articulado por sistemas tecnológicos propios. Esta integración permite optimizar tiempos de preparación y entrega, con el objetivo de ser extremadamente eficiente sin perder calidad.
Cabe decir que la cadena cuenta con más de 100 opciones que incluyen desde desayunos hasta bowls inspirados en sabores internacionales— y ha logrado crecer rápidamente. En apenas unos años, la cadena pasó de unos pocos pedidos diarios a superar las 60.000 órdenes mensuales en Bogotá, donde por ahora operan.
Hay que resaltar que, la marca ya ha iniciado su expansión a Medellín, y proyecta seguir creciendo en otras ciudades colombianas, con la mira puesta también en mercados internacionales dentro de Latinoamérica.