“Cuando despedimos a mi padre, Darío Patiño, mi familia y mi hermana Juliana Patiño tenían la idea de crear una fundación para ayudar. Pero después llego a Bogotá con un dolor profundo, pensando mucho en las personas que, como yo, están atravesando este proceso solos. Después de soñar con mi padre en el apartamento donde pasamos nuestra infancia, me levanto ese día con la idea de querer transformar este dolor en ayuda; de entregar este amor desbordado, que ya no tiene a dónde ir, en solidaridad a tantas personas que necesitan, igual que yo, reconstruir nuestros cimientos, las grietas del corazón”.

Así, cuenta José Fernando Patiño, periodista y expresentador deNoticias Caracol, que nació El Gran Abrazo por Cali y el Valle, una gran jornada de solidaridad para apoyar a las familias afectadas por el terremoto. La invitación está abierta para sumarse desde cualquier lugar del mundo y para quienes deseen vivir presencialmente este gran encuentro.que se realizará el sábado 10 de octubre, de 8:00 a.m. a 11:00 p.m., en la Arena USC, en el campus de la Universidad Santiago de Cali.

¿Cómo ha sido afrontar este duelo aun cuando tu trabajo es seguir informando sobre la propia tragedia que te rompió?

Es muy difícil ser la noticia cuando siempre has estado del otro lado reportando hechos de coyuntura y complejos. Sentir este dolor tan profundo es inexplicable. Pero también siento que esta historia de la búsqueda de mi padre me dio una visibilidad y amplificó mi voz. Por eso se hace pertinente utilizar esa voz para continuar ayudando desde todos los frentes a los afectados que necesitan acompañamiento, consuelo y aún tienen sus necesidades básicas insatisfechas. Ha sido mi manera de transitar el duelo: ayudando. Porque con un padre como el mío, que era un hombre con un alto sentido social y de servicio, no encuentro otra manera de honrar su vida.

José Fernando Patiño perdió a su padre, en el edificio Torres del Limonar, en Cali, . . | Foto: El País

Este abrazo busca reconstruir las grietas del alma. ¿Por qué escogiste que fuera a través de la música y de las palabras?

Soy el primero en necesitar este abrazo. Escogí la música porque en Cali nuestra banda sonora y nuestra cultura siempre han estado permeadas por ella. La música nos acompaña en momentos de gran felicidad, pero también es la manera más bonita de honrar a los seres que partieron y honrar la vida de quienes quedamos en la tierra.

También la idea era acompañar y encontrar consuelo a través de la voz de grandes speakers que pudieran entregarnos su luz y su conocimiento alrededor de cómo transitamos el duelo y este dolor que estamos viviendo como ciudad y como departamento, con el fin de poder salir adelante juntos. Hay un trabajo individual que hacer, pero de esta salimos si nos unimos.

¿Quiénes estarán contigo en esto, quiénes te acompañan en el liderazgo de este evento y cómo has convertido tu propio dolor en un propósito?

No ha sido fácil convertir el dolor en propósito, pero sí he sentido que el dolor —sobre todo el vacío tan grande de un ser humano como mi papá— me ha impulsado y me ha motivado a no quedarme quieto y ayudar a quienes lo necesitan. Siento que es una manera bonita de honrar la vida de mi papá, pero además de sentirme también en calma ayudando a quienes sienten que no pueden continuar, a quienes les pesan los días.

A este gran abrazo se han unido Cacumen, AE Entertainment, el ARENA USC, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle y varias marcas que han sentido que esta iniciativa puede transformar a cientos de personas.

Algunos sectores han llamado a donar mercados o cemento; ustedes están proponiendo la reconstrucción emocional. ¿Por qué los caleños y vallecaucanos necesitan ese abrazo antes que lo material?

Yo siento que tanto la reconstrucción del asfalto como la reconstrucción de los cimientos del alma tienen que darse de manera conjunta. La gente necesita también la tranquilidad de tener un techo donde meter su cabeza y, por supuesto, la tranquilidad del alimento; pero también herramientas que puedan ayudarla a transitar de una mejor manera este momento de tristeza, de dolor y de vacío.

Entonces, el abrazo en este caso se convierte en un símbolo de resistencia contra el olvido, en un método de supervivencia y en un mecanismo para afianzar nuestros vínculos como comunidad. Quisiéramos que este abrazo salga de la región y logre sostener a cientos de personas que en otras regiones del país se sienten solas, tristes, con miedo e incertidumbre de lo que sigue.

Grupo Niche, presente en el Gran Abrazo por Cali y el Valle. | Foto: José Luis Fonseca / Niche

Hablemos de la elección de los conferencistas para este evento: Santiago Rojas, Gonzalo Gallo, Manuela Molina, Héctor Tobo... ¿Cómo puede ayudar cada uno para la sanación de todos?

Cada uno aportará desde su área de la siguiente manera:

  • Santiago Rojas: Nos va a hablar de la importancia del Abrazo en momentos como este que estamos viviendo, y también de la manera en que podemos transitar este duelo en colectivo.
  • Gonzalo Gallo: Nos va a hablar de la ausencia, pero también de cómo no quedarnos paralizados en medio del desastre.
  • Manuela Molina: Por ejemplo, nos va a dar herramientas a los padres de familia para ayudar a sanar el corazón de nuestros hijos.
  • Miguel Aguado: Nos va a hablar sobre la importancia de continuar y de sentirnos vivos.
  • Héctor Tobo: Nos va a hablar de la importancia del servicio hacia los demás, de cómo nos fortalece y del poder de caminar juntos.
  • Rodrigo Zamorano (Ingeniero experto en desastres): Nos va a dar certeza y nos va a explicar el porqué la tierra continúa moviéndose y qué hacer en casos de emergencia.

En la parte artística están el Grupo Niche, Fanny Lu, El Mono Sánchez, Cinthia Montaño, La Tunda, los bailarines de Swing Latino y DJ Prilla, talento local. Ellos harán un homenaje a quienes perdieron la vida en esta tragedia. ¿Cómo se eligió esta gran nómina? ¿Aceptaron la invitación donando su presentación?

Después de hablar en mis redes sobre la necesidad de abrazarnos y de sanar en colectivo, varios fueron los artistas, músicos, conferencistas, profesionales y voluntarios que alzaron la mano y dijeron: “Yo quiero abrazar a Cali y el Valle”.

Recibimos miles de mensajes de personas queriendo ayudar y aportar su conocimiento y su tiempo. Pero teníamos un solo día, una sola agenda para poder unirnos todos, así que fue por orden de llegada; fueron quedando en la agenda las personas que iban diciendo “sí”. El talento, la gente que está en backstage, los artistas, los conferencistas... todos están donando su tiempo para esta noble causa.

¿Qué homenaje le harás tanto a tu papá como a otras personas que hoy recordamos con mucho amor? ¿Qué crees que él te diría al verte liderando este Gran Abrazo, en vez de estar —lo cual sería muy válido— llorando sobre la herida, quejándote o victimizándote?

Yo creo que mi padre me diría: “Así es, mompita”. Estaría orgulloso y no lo podría creer de cómo su partida se convirtió en propósito para escuchar, acompañar y ayudar a miles de personas que en este momento no la están pasando bien.

Como periodista, me gustaría saber cómo piensas que se ha cubierto este suceso trágico. ¿Lo estamos contando bien desde el dolor o sólo estamos contando escombros?

Yo siento que la cobertura se ha hecho de manera digna con los afectados directos del terremoto. Por supuesto que las cifras y los datos siempre van a estar en los medios de comunicación porque dan cuenta del impacto de lo ocurrido. Sin embargo, también vi muchas historias de sobrevivientes; muchas historias que honran la vida de las personas que se perdieron en este terremoto, más que de la manera en como abandonaron la tierra, y de eso es que más se tiene que hablar: de quiénes eran esas personas que murieron para no hablar solamente de la cifra.

Se hablaron también de las pertenencias de las personas y de esos recuerdos que se convierten en un todo para los afectados. Además, tanto la Alcaldía como la Gobernación abordaron de la mejor manera esta situación para minimizar el impacto emocional que podíamos tener quienes perdimos a un ser querido. Por supuesto que ahora se vienen muchos retos, continúa la necesidad de ayuda y la construcción de viviendas va a demorar años y es entendible; pero veo que desde el gobierno nacional y local se está haciendo lo pertinente para actuar de manera oportuna y eficiente.

¿Qué le dirías a un doliente que perdió a un familiar, a su casa, o que está viviendo otro tipo de duelo para animarlo? ¿Cuáles son esas frases que tú dirías “ya no más, no las digan más, eso no nos hace bien”?

Las frases que sin duda en medio de la situación uno recibe y que no hacen bien es cuando se comparan las muertes, o cuando se dice “al menos no sufrió”, o cuando se dice “qué hubiera sido si hubiera sobrevivido, tal vez estaría sin piernas o sería algo mucho más complejo en la clínica y sin techo”, o cuando se dice “yo también perdí a mi papá” y ponen por encima de esa persona su historia personal. A veces solo basta con escuchar, con acompañar, con hacer presencia y que no falte un abrazo.

Darío Patiño Rivera tenía 78 años de edad y era recordado por su familia como un hombre con un profundo sentido social, de servicio desinteresado y un inmenso amor por la música. | Foto: El País

¿Qué va a pasar después de este evento? ¿Vienen más encuentros así? ¿Qué es lo que tú quieres que siga pasando en la ciudad alrededor de este tema?

Este es un punto de inicio; el Gran Abrazo nos mostrará el camino y la hoja de ruta, pero sanar es un proceso de búsqueda permanente. Personalmente, comenzaré un camino de terapia individual. Es importante hacerle entender a tantas personas la importancia de consultar con un experto que pueda guiarte y ayudarte a salir de este momento tan doloroso, y que logremos comprender que buscar ayuda es de valientes. Así que el llamado es que acudan a todas las plataformas y a los servicios que ofrece el Estado de acompañamiento con profesionales de la salud mental.

Y, por supuesto, quisiera que este abrazo contagie al país de la necesidad de unirnos como colombianos, de dejar atrás la polarización y que dejemos de priorizar nuestros pensamientos políticos, nuestras posturas y diferencias. Que logremos entender que todos somos seres humanos y que requerimos de un colectivo, que necesitamos pertenecer a una comunidad para poder continuar, porque solos es muy difícil atravesar esta situación y superarla.

Estaré dispuesto a que el Gran Abrazo tenga el apellido que quieran, por ejemplo: el Gran Abrazo Chocó, el Gran Abrazo Eje Cafetero, el Gran Abrazo por Colombia. Este símbolo ya se convirtió en un propósito mucho más grande; la idea es que ese Abrazo arrope tantos corazones como sea posible y, si es el caso, rompa las costillas que sean necesarias.

La invitación de José Fernando para que nadie falte a este abrazo colectivo

“El Gran Abrazo será una gran jornada de solidaridad para acompañar a las familias afectadas por el terremoto y transformar el dolor en ayuda. Desde cualquier lugar del mundo podrás sumarte, y quienes quieran vivirlo presencialmente podrán encontrarse en el Arena USC de Cali.

Tendremos conversaciones y herramientas para afrontar el duelo colectivo y avanzar en la recuperación emocional de la mano de profesionales como Santiago Rojas, Gonzalo Gallo, Manuela Molina, Héctor Tobo, Rodrigo Zamorano y Miguel Aguado, entre otros. También escucharemos historias de quienes nos devolvieron la esperanza. Habrá espacio para la risa, porque también necesitamos reír para continuar, con el humor del Mono Sánchez. Y la música será parte fundamental de este abrazo con el Grupo Niche, Fanny Lu, SIAM, Dave Bolaño, Cinthia Montaño, La Tunda, Swing Latino, DJ Prilla y otros artistas invitados. Nos acompañarán, además, comunicadores, creadores, deportistas y artistas que han decidido poner su voz al servicio de esta causa.

El Gran Abrazo también tendrá espacios de escucha, orientación y acompañamiento emocional con profesionales en salud mental, así como un espacio para honrar la memoria de quienes perdieron la vida.

Además, los emprendedores afectados por el terremoto tendrán un espacio para mostrar sus productos y visibilizar sus negocios. Y algo muy importante: todos los que hacen posible este encuentro están aportando su talento, conocimiento, tiempo y trabajo de manera 100% solidaria".

¿Cómo participar y apoyar?

Para quienes deseen sumarse, la organización ha dispuesto los siguientes canales:

  • Afectados directos: El equipo de El Gran Abrazo contactará e invitará directamente a 500 personas damnificadas, quienes tendrán ingreso gratuito y acompañamiento emocional durante toda la jornada.
  • Público general (Presencial): Podrán adquirir su boleta desde la próxima semana en QRBoletos.com por un valor de $50.000 más impuestos (hasta agotar existencias). Es de 8:00 a.m. a 8:00 p.m.Y a la distancia: Si no puedes ir, puedes donar a través de los links que encuentras en el perfil.
  • Desde cualquier lugar del mundo (Donaciones): Si no puedes asistir, puedes sumarte mediante donaciones directas a las fundaciones aliadas TECHO Colombia (para la reconstrucción de viviendas) y ABACO (Asociación de Bancos de Alimentos de Colombia, para la entrega de comida en Cali y el Valle del Cauca). Los enlaces oficiales están disponibles en la cuenta de Instagram @elgranabrazocol.

El 100 por ciento de lo recaudado mediante la boletería y los enlaces de donación será destinado directamente a apoyar la alimentación y la reconstrucción física y emocional en Cali y el Valle del Cauca.