Jessi Uribe, uno de los artistas más aclamados del género popular en Colombia, rompió el silencio esta semana sobre uno de los episodios más oscuros de su carrera musical.
Y es que, el cantante colombiano se atrevió a confesar en una reciente entrevista de pódcast con el mexicano Jessie Cervantes, que lleva cerca de un año sin recibir un solo peso por las regalías de sus canciones, ni como intérprete ni como compositor, debido a un conflicto legal con su exmánager por el manejo irregular de sus derechos musicales.
Según detalló el artista de música popular, al inicio de su trayectoria actuó con total ingenuidad al entregar el control absoluto de su carrera a una sola persona. “Yo fui muy inocente”, confesó Uribe durante la conversación.
Según relató, ese individuo del que no se mencionó su nombre, no solo fungía como su representante, sino que también cumplía simultáneamente los roles de abogado, disquera y administrador de sus finanzas.
“Todo se lo entregué: mi talento, mi confianza. Yo pensaba que así iba a ser exitoso porque él me apoyó al comienzo”, explicó el intérprete de éxitos como ‘Matemos las ganas’ y ‘El último no’.
El despertar tras años de trabajo sin retribución justa
La situación comenzó a cambiar cuando Uribe inició su relación con la también cantante Paola Jara, quien le abrió los ojos sobre cómo funcionaba realmente la industria musical.
“Paola me empezó a hablar de las regalías, de cómo funcionaban las cosas”, recordó el artista. Fue entonces cuando decidió revisar a fondo los contratos que había firmado años atrás y descubrió una realidad devastadora: el 50% de las ganancias quedaba para la distribuidora, el otro 50% para el mánager, y a él, como intérprete y compositor de sus propias canciones, no le llegaba absolutamente nada por concepto de regalías.
“Yo era muy joven, a mí solo me pagaban por cantar y ya, no me quedaba nada más”, aseguró el cantante, quien además reveló un detalle aún más grave: muchas de sus composiciones no estaban registradas a su nombre en la sociedad de autores porque su exmánager figuraba como coautor sin haber participado en la creación de las canciones.
“Eso no era mío porque él se metía como autor. Y es la primera vez que hablo de esto públicamente, porque ahora estamos en procesos legales y ya puedo decirlo con conocimiento”, afirmó, dejando claro que sus declaraciones están respaldadas por evidencia legal.
El artista también contó que durante años le hicieron creer que primero debía “hacerlo ganar a él” antes de pensar en su propio beneficio económico.
No obstante, tras cinco años de trabajo intenso recorriendo Colombia de pueblo en pueblo, muchas veces en jornadas de hasta 24 horas en carretera y sin la posibilidad de viajar en avión, Uribe decidió plantear un nuevo acuerdo: pasar de un reparto 50/50 a un 60/40 a su favor.
La respuesta de su mánager fue desalentadora. Según el cantante, le dijo que el negocio estaba mal y que él estaba “mal pago”. “Eso me dio mucha tristeza”, confesó Jessi, quien para ese momento ya había compuesto canciones que fueron grabadas por artistas de talla internacional como Christian Nodal, Alejandro Fernández, Francy y su actual pareja Paola Jara.
La situación se volvió insostenible cuando Uribe comprendió la magnitud del daño económico y profesional que había sufrido. A pesar de que sus composiciones han sido interpretadas por algunos de los nombres más importantes de la música regional mexicana y popular colombiana, el artista aseguró que lleva cerca de un año sin recibir ningún tipo de compensación económica por regalías, ni por lo que canta ni por lo que escribe.
Actualmente, Uribe se encuentra en medio de un proceso legal para recuperar el control de su catálogo musical y las regalías que le corresponden.
*Este artículo fue creado con ayuda de una inteligencia artificial que utiliza machine learning para producir texto similar al humano, y curado por un periodista especializado de El País.