‘Dear Killer Nannies: criado por sicarios’ es la serie tendencia, que actualmente se encuentra en Disney+ (Latinoamérica) y en Hulu (Estados Unidos) que transporta al público a la época de los años 80 y 90 en Colombia, narrando desde la perspectiva del hijo de Escobar en su infancia, la relación que tenía con su padre, su entorno y con los sicarios contratados para protegerlo, convertidos a su vez en sus improvisados y n “niñeros”.

Realizada por Telemundo Studios, Underground Producciones y TIS Studios, como beneficiario del incentivo CINA en Colombia, esta serie cuenta con Sebastián Ortega como showrunner y está inspirada en los relatos de Juan Pablo Escobar, quien comparte abiertamente vivencias de su infancia y es el creador de la ficción junto a Ortega y Pablo Farina.

Integran el reparto principal Janer Villareal (Juan Pablo adolescente), Miguel Tamayo (Juan Pablo niño), Miguel Ángel García (Juan Pablo niño), Laura Rodríguez (Victoria Henao), Juanita Molina (Angie), Julián Zuluaga (Rodri), Rafael Zea (El Dorado), Danharry Colorado (Tina), Julián Bustamante (Yerry), Julián Díaz (Lagaña), Melanie Dell’ Olmo (Andrea Ochoa), con la participación especial de Andrés Delgado (Kiss), Carmen Electra (Margarete) y John Leguizamo como Pablo Escobar Gaviria.

El País habló con Janer Villareal, el actor barranquillero que fue Arcadio adulto en la aclamada serie Cien Años de Soledad, y ahora interpreta a Juan Pablo adolescente.

Dear Killer Nannies, Criado por Sicarios. Jhon Leguízamo es Pablo Escoba r y Miguel García es Juanpi niño. | Foto: El País

¿Cómo llega a usted este personaje, y por qué decide aceptarlo, siendo tan polémico? Pero además, ¿cómo lo preparó, para que resultara tan creíble?

Muchas gracias, Isabel, por lo que dices y por el espacio. Esto sucedió a mediados de abril, hace dos años, hice un casting, pasé por por varios varios filtros con los directores, con las asistentes y directoras de casting. Hice el casting creyendo que me lo iba a ganar. Y así me ha ocurrido con otros papeles, que terminan materializándose, y estoy muy agradecido y afortunado por la oportunidad.

Del trabajo debo contarte que fue en conjunto, muy alineado con todas las cabezas del equipo, yo creo que Juan Pablo tiene muchas manos encima. Y encontré muchos retos que no esperaba, me enfrenté a espacios emocionales difíciles de habitar porque como actor siempre trato de brindarle a a mis procesos creativos un trabajo muy personal, trabajar desde el yo, desde mis emociones, desde de mis recuerdos para luego situarlos y prestárselos al guion.

Intentar comprender y escuchar la vida de Juan Pablo es algo nuevo para mí, pues dentro de mis vivencias y mis privilegios no soy nada cercano a esta vida tan agitada que él vivió. Intenté acercarme desde la escucha, desde de un trabajo en conjunto para hacer algo honesto y responsable.

¿Cuál fue la escena o el momento de la vida de Juan Pablo que resultó más difícil de interiorizar y transmitir?

Para mí fue muy complejo habitar la normalidad de la muerte. Juan Pablo es un personaje que vive con la constancia de la sensación de la pérdida, ¿sabes? Como que todo el tiempo lo entendí desde ese punto de vista porque explica mucho de dónde vienen sus miedos, desde dónde vienen las partes que lo estructuran.

Él está acostumbrado a normalizar cosas que son difíciles de asimilar como lo muerte. Para mí la muerte, perder a un ser querido, es uno de mis grandes miedos. Y este chico estaba acostumbrado todos los días, todas las semanas, todo el tiempo a escuchar de muertos. Los ‘nannis’, que son su grupo de amigos, de hermanos, porque termina convirtiendo estas relaciones con los sicarios de su padre en algo muy fraternal.

Juan Pablo me contaba que sus idas al cementerio eran lo más normal del mundo y eso para mí es difícil de asimilar, ¿Cómo puedo yo hacer normal para mí la sensación de la muerte? Fue muy retador.

Janer Villarreal, Mellanie Dell'Olmo y Linda Tellez, en Criado por SIcarios. | Foto: All Rights Reserved@Leo D'Cossio

Pasa en las series inspiradas en Pablo Escobar, que el espectador termina desatinizando a la familia, y entendiendo un poco que otras víctimas suyas fueron sus propios hijos... Y más en esta serie, donde se explica el entorno que vivieron Juan Pablo y su hermana. ¿Cómo lograr esa empatía con un público como el colombiano que vivió en carne propia la violencia de este personaje?

Bueno, yo creo que en ese sentido es fácil entender el dolor y la vida de alguien si se cuenta desde sus inicios. Y esto es justamente el fenómeno que causa en la audiencia una historia contada desde las vivencias de los niños más pequeños, Miguel Ángel García y Miguel Tamayo, quienes también interpretaron a Juan Pablo. Porque esa es la mirada inocente de cómo suceden las cosas. ¿Sabes? Es el inicio del todo. Ahí empieza a entenderse la vida difícil y atravesada por la violencia que vivió este niño.

Un niño que maduró viche, que intentó comprender la vida que lo rodeaba, pero le tocó de la forma más abrupta posible, es un niño que fue obligado a adoptar un rol, de hijo de... y cuando las cosas son impuestas, el sentido de injusticia es muy notorio.

La vida de Juan Pablo en sus primeros años fue muy injusta y es algo que él no reconoce, que no sabe, pero que el espectador advierte y es más fácil para la audiencia comprender.

Fue un niño muy solitario, sus únicos amigos parecían ser estas estas personas, al servicio sicarial de su padre, que además que eran compañeros de juego. Vivía en una aventura constante, y no precisamente buena.

¿Cómo ve usted la relación de Juan Pablo con los sicarios que lo cuidaban, por órdenes de su propio padre?

Esta es de las contradicciones más fuertes que tiene la serie. ¿Cómo termina formando unos vínculos tan cercanos con las personas más peligrosas de un país, al punto de sentirlos como hermanos? Es es contradictorio porque si bien están al servicio de su padre, la relación y la cercanía hizo de ellos una hermandad.

Fíjate, a mí me parecía muy curioso escuchar a Juan Pablo decir que siempre sus saludos eran muy efusivos, porque podían ser los últimos. Él estaba acostumbrado todos los días a escuchar: “Fulano se murió”. Entonces los saludos eran siempre una oportunidad.

Uno pudiera creer que Juan Pablo tenía trato de príncipe, de intocable, pero las personas al servicio de su padre formaron con él una relación tan cercana como tosca, agresiva, violenta, pero al mismo tiempo, de una conexión increíble. Tengo entendido que logró formar grandes vínculos con sus ‘nannis’ y eso hasta el día de hoy lo sigue marcando. No creo que discrimine que fueran malos o sicarios. Él llegó a comprender que ese mundo está lleno de prejucios, vio su lado humano, porque recibió de esa gente un trato distinto, de familia.

¿En las charlas con Juan Pablo, él le dio consejos en cuanto al manejo de los gestos, de la voz, de la expresión?

Bueno, las conversaciones con Juan Pablo no sucedieron desde el inicio, sino en medio del rodaje y me pareció interesante comprender desde su relato, el guion, eso sumado a las herramientas que me brindaban a mí los directores y el equipo, me dieron la oportunidad de hacer un trabajo independiente. Pero las charlas con él me brindaron el tono, el color de la historia que estaba oculto en el guion y pude entender cómo procesaba ciertas cosas. Yo no dimensionaba lo grande que podría ser un simple saludo con sus niñeros.

Le agradezco a Juan Pablo por su generosidad y apertura para hablar conmigo de ciertos momentos de su vida, siempre con una intención de escucha, nunca pretendí ser una fotocopia de él o de sus vivencias. Uno como actor puede llegar a acercarse, pero no a ser exactamente igual. La escucha jugó un papel muy importante para que mi trabajo tuviera una profundidad distinta y también un sentido de responsabilidad mucho más grande. Quería contarlo con con honestidad,

Sin duda tienen semejanzas físicas y en la voz. Comparte escenas con John Leguízamo, su padre en la ficción. que ha sido criticado por no acercarse a esa imagen colectiva que se tiene de Pablo Escobar, ¿cómo fue construir esa química de familia en medio del caos del rol de capo?

Bueno, John es un gran actor, desde que lo conocí, entendí que su grandeza viene desde la humildad en su trabajo, más que en su inevitable talento. Haber trabajado con él, me dejó muchas cosas. Él fue muy generoso todo el tiempo en el set y debo sincerarme contigo y decirte que me sentí nervioso en algún momento en saber que iba a estar en escena con él, pero la apertura que él tuvo conmigo y con el equipo, lo hizo más fácil. Él da mucha confianza a su compañero de escena para trabajar ylo disfruté.

¿Qué viene después de esta serie en la que aparte de hacer un buen trabajo, fue un personaje que deja una huella en usted? ¿Habrá continuación de la serie?

Isabel, me llena en el corazón saber que que te gustó esta interpretación. Puedo decirte que estoy disfrutando el momento. Y estamos enfocados en en hacerle promoción a la primera temporada. No sabemos, ni siquiera yo sé en ese momento si esta historia da para para hacer una continuidad. Sé que hay muchas anécdotas de la vida de Juan Pablo que quedaron por fuera. No sé, lo que te diga es mentira, pero en algún momento pasa, yo supongo que se dará a conocer. ¿Qué me dejó esto? Grandes enseñanzas. Un mayor entendimiento del pasado y de la historia de mi país.

¿Qué le dijo Juan Pablo después de ver su caracterización?

Pues Juan Pablo, tuvimos la oportunidad de conversar en medio del rodaje y al ver mi trabajo, sentí que cumplí con sus expectativas. Fue un trabajo siempre desde la responsabilidad, desde la honestidad y creo que eso se nota, creo que cuando las cosas se hacen bien hechas, como esta historia que está rodeada de grandes profesionales y con una intención, al final eso termina viéndose y lo termina notando la audiencia.