Una mujer de 53 años vivió siete meses de dolores inexplicables antes de que una tomografía revelara la causa: unas tijeras quirúrgicas de más de 15 centímetros habían quedado dentro de su abdomen tras una cirugía reconstructiva realizada en Nápoles, Italia.
El hallazgo, hecho en un centro diagnóstico napolitano el pasado 7 de mayo, desencadenó una denuncia formal ante la Policía italiana y una nueva hospitalización.
El viacrucis para la mujer comenzó cuando la paciente, originaria de Casandrino, pero residente en la provincia de Piacenza, se sometió el 20 de octubre a una abdominoplastia en la clínica Villa delle Querce de Nápoles.
Dicha intervención aparentó transcurrir sin inconvenientes y recibió el alta médica cinco días después.
Fue entonces, cuando se trasladó hasta la casa de su madre en Casandrino para continuar la recuperación. Sin embargo, poco tiempo después comenzaron los primeros síntomas que iniciaron con fuertes dolores abdominales, los cuales en un momento la llevaron a perder el conocimiento.
No obstante, y ante la persistencia del malestar, la paciente contactó al cirujano que había realizado la operación. El médico ordenó exámenes y le prescribió antibióticos tras detectar una infección, que, a pesar del tratamiento, no cedió.
Así, las semanas siguientes se convirtieron en meses y los dolores abdominales continuaron sin que ningún profesional encontrara una explicación precisa sobre su origen.
Por ello, y ante la grave situación de salud, el caso dio un giro decisivo a finales de abril, cuando la mujer acudió a su médico de cabecera en Emilia Romaña.
Allí, el especialista ordenó una tomografía axial computarizada para descartar complicaciones internas.
El examen, como era de esperarse, mostró la presencia de un objeto metálico en la zona subcutánea del abdomen, indicando que se trataba de unas tijeras quirúrgicas de más de 15 centímetros, presuntamente olvidadas durante la cirugía realizada en el mes de octubre.
El hallazgo explicó de forma definitiva los meses de dolor que tuvo que soportar la paciente, ante dicho descuido.
Por eso, y una vez obtuvo los resultados del proceso médico, presentó una denuncia contra el cirujano responsable de la intervención y fue hospitalizada en el hospital Fatebenefratelli de Nápoles, donde ahora espera ser intervenida quirúrgicamente para retirar el instrumento.
Dicho caso, causó indignación en la nación italiana, pues el grave descuido médico pudo derivar en una grave situación de salud que le habría costado la vida a la mujer, por cuenta de una fuerte infección.