Sin duda alguna, ver un partido de fútbol genera múltiples emociones, en especial en las instancias definitivas como un Mundial, lo cual podría derivar en efectos temporales sobre el sistema cardiovascular y, en personas con antecedentes médicos, convertirse en un factor desencadenante de complicaciones cardíacas.
Según exponen algunos cardiólogos, en los momentos de mayor efusividad, donde se siente el latir del corazón más fuerte, el organismo activa mecanismos físicos similares a los que usaría frente a una amenaza real.
Es decir, la tensión de un encuentro decisivo provoca la liberación de adrenalina y otras hormonas relacionadas con el estrés. Como consecuencia, aumentan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la demanda de oxígeno por parte del corazón.
“Provoca liberación de adrenalina, aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. En personas sanas esto suele tolerarse bien, pero en quienes tienen enfermedad cardiovascular puede actuar como desencadenante”, declaró el médico especialista en Medicina Interna y Terapia Intensiva Alejandro Risso Vázquez, en diálogo con El Diario.
Diversos estudios científicos analizan la relación entre el corazón y las celebraciones de fútbol. Uno de los más conocidos, publicado en The New England Journal of Medicine, encontró que durante los partidos de la selección alemana en el Mundial de 2006 el riesgo de sufrir un evento cardiovascular agudo aumentó aproximadamente dos veces y media frente a otros momentos.
Asimismo, otra investigación expuso que durante los mundiales y Eurocopas se identificaron aumentos en el padecimiento de infarto agudo de miocardio, arritmias y muerte súbita cardíaca en determinados contextos.
Por su parte, el médico internista Yeimer Ortiz afirmó que el fútbol no causa estas enfermedades, sino que la carga emocional puede precipitar eventos en quienes ya presentan una condición previa.
“El Mundial directamente no causa enfermedades del corazón. El mensaje es conocer y controlar los factores de riesgo y trabajar junto con el médico para cuidar el corazón”, dijo Ortiz.
De esta manera, las personas con antecedentes de infarto, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, hipertensión no controlada, diabetes, colesterol LDL elevado o tabaquismo deberían tomar precauciones ante eventos que alteren sus emociones.
El cardiólogo Juan Francisco Figueroa advirtió que ignorar estos síntomas puede retrasar un tratamiento oportuno. “Si el malestar aparece de forma súbita, dura varios minutos o se acompaña de sudor frío, falta de aire o dolor en el pecho, lo recomendable es acudir de inmediato al servicio de urgencias”,
Finalmente, los especialistas coincidieron en que no se trata de parar de ver los partidos del Mundial para evitar alteraciones, sino de vivir los partidos con la misma responsabilidad con la que se llegue a cuidar el corazón durante el resto del año.