Por Mario Andrés Lozada Tezna

En medio del duelo que enluta a la salsa, Prieto Carlos Corea, manager y amigo cercano de Willie Colón, conversó con El País de Cali para recordar la vida y el legado del artista. Con palabras serenas y afectuosas, envió un saludo a la capital vallecaucana: “Cali es salsa, y salsa es Willie Colón”, afirmó, al destacar el vínculo especial que el músico siempre mantuvo con la ciudad.

Prieto relató que su relación con el maestro se extendió por 36 años de amistad y 23 como su representante. Asimismo, habló sobre el conflicto entre Colón y Ruben Blades y respondió si se pudo haber conciliado al final.

¿Cuánto tiempo de relación y de amistad con Willie Colón?

Bueno, miren, antes que nada, saludar a Cali. Cali es salsa. Y salsa es Willy Colón. He vivido 23 años manejando a mi amigo, al maestro, al genio, al arquitecto de la salsa, al señor Willy Colón, pero tenemos una amistad de 36 años.

¿Dónde se conocieron?

Bueno, yo me conocí con él porque en el año 89, que esto mucha gente no lo sabe porque conocen al maestro, yo en el 89 me conocí con Willie porque yo escribí una canción que se llama Primera noche de amor, que mi amigo Willie Colón, grabó en el álbum Alto Secreto, el Top Secret, la canción se llama Primera noche de amor y fue publicada en el disco álbum donde está otra canción, El Gran Varón, que fue un gran éxito, de mi gran amigo, de Omar Alfano, que desde ese tiempo nos conocimos y nos hicimos grandes amigos.

¿Siempre se relacionaron como buenos amigos de la música y buenos amigos de la vida?

Él llegaba a Los Ángeles en ese tiempo, vivía en Los Ángeles, cada vez que había un concierto me llamaba y me decía, “mira Pietro voy a estar en Los Ángeles, ¿quieres venir al concierto?” Y yo iba, y llegó un punto de que cada vez que llegaba al área, pues nadie más lo recogía, yo iba al aeropuerto, lo buscaba, los promotores le decían, voy a enviar el coche para que te llegue, o el carro para que te llegue al concierto, y Willie le decía, “no, no, no, yo solo voy con Pietro” entonces yo iba con él, íbamos al concierto, íbamos a comer, y empezamos a hacer una amistad muy bonita.

Yo era de Nueva York, me llamó y me dijo, “oye, si tú estás manejando artistas, ¿por qué no me manejas a mí? Y nos juntamos” pues fue la primera vez que yo manejé a Willie, y en ese tiempo hicimos el disco. Hecho en Puerta del Capo, producido por Cuco Peña desde Madrid. Un lapso de tres años que estuve con él.

¿Qué recuerda y que nos pueda contar de esa relación Willy Colón-Santiago de Cali-Colombia?

Cali definitivamente es parte de la historia de Willie. Se presentó muchas veces, lo adoran, lo quieren, no solo en Cali, sino en toda Colombia, pero Cali era muy especial, porque Cali tenía la fuerza de la música. La gente baila, es otro mundo. Al llegar a Cali, se respira salsa, y Willy lo sentía y Willie lo sentía desde el minuto que se bajaba de un aeropuerto, en los saludos, en los abrazos, en la efusividad de las personas hacia él.

¿Usted cree que en algún momento de la historia se tergiversó la imagen de Willie Colón por sus posturas personales?

Mira, por supuesto que esas cosas pasan, pero yo entiendo que todo el mundo quiere ver al artista. Personalmente, como manager, pensaba que había que respetar las posturas de cada quien. El que tú y yo estemos hablando hoy, hablemos de música, y que tú tengas un concepto de política diferente al mío, no significa que no podamos compartir.

Willie Colón visitó en repetidas ocasiones Cali, cantó en lugares emblemáticos como Las Vallas, las ferias de Juanchito y las discotecas más famosas de la época. | Foto: Cortesía para El País

Cada quien decide la dirección y la vida personal, ya sea en la política, otros términos, que no sea la música, que fue la vanguardia de él, pero hay que respetarlo, y habrá gente que no le va a gustar, y habrá gente que le va a gustar. Y desafortunadamente, el mundo es así. Yo podría ser una buena persona, pero a lo mejor no le caigo bien a la gente.

Yo entiendo porque Willie es del pueblo, es universal, y todo el mundo lo quiere de una manera, pero también hay que respetar los pensamientos que tiene cada persona, no importa quién sea.

Debo preguntarle, si me lo permite, por una relación que para el mundo de la salsa no terminó muy bien, pero que siempre será la dupla insuperable, y es el tema con Rubén Blades. ¿Cree usted que se pudo haber conciliado al final? ¿Cree usted que se pudo haber arreglado?

Te lo voy a decir bien fácil y muy conciso y directo. La dupla fue maravillosa, hicieron grandes cosas, hicieron historia. Creo que la respuesta de por qué no se juntaron se la tiene que preguntar al señor Blades. Willie siempre estuvo dispuesto.

¿Cuál es el legado que le deja Willie Colón a las generaciones futuras?

Es importante que el futuro escuche lo que hizo Willie, que aprendan de él, y mientras aprendan de él y de los grandes salseros que todavía tenemos y que hay, va a haber un futuro. Recuerda que todo esto es un ciclo. Estamos hablando de la salsa que llena los estadios, que probablemente la difusión de radio no es como era antes porque son ciclos, pero tú te das cuenta que nunca se han dejado llenar los estadios.

La mayoría de los conciertos que hay en el mundo latino son de salsa en todas partes del mundo, igual que en Colombia, en Panamá, en Perú, en Chile, en Argentina, en Europa. Si tú haces un conteo de lo que pasa en un fin de semana y cuántos conciertos de salsa, no lo vas a poder creer. Entonces, ahí está la respuesta.

¿Qué le deja Willie Colón a usted como amigo?

Bueno, me deja un gran vacío, porque él no era el malo, era el bueno. Era un gran tipo, conversador, estudiado. Le podía hablar de cualquier tema. Fueron miles y miles de millas de viajes, aviones, coches, platicando, contándome las anécdotas con Héctor Lavoe. ¿Qué me deja? Me deja una historia enorme de amistad, de cariño, de respeto que siempre tuvo hacia mí. Y el recuerdo enorme de cuando pierdes un gran amigo, de cuando es difícil saber que ya las 10, 15 llamadas que hacíamos a diario ya no van a pasar.

Prieto Carlos. Manager de Willie Colón | Foto: Cortesía para El País

¿Cómo está la familia del Maestro Willie Colón en este momento?

La familia está pasando por un proceso que es normal, que es duro, de perder al esposo, al papá, al abuelo, y es un proceso que todos los seres humanos pasamos cuando se despide de un familiar. Para ellos es el gran artista, pero para ellos es el padre, el abuelo, el esposo, el primo, y ese es un proceso que, bueno, hay momentos bonitos, hay momentos más fuertes, regresa el recuerdo y se te aprieta el pecho. Entonces es un proceso que tienen que pasar y que poco a poco irán caminando en la vida pensando en el gran recuerdo de que fue el gran padre, y que fue un gran esposo. El amor de Willy hacia su esposa Julia era espectacular, era inmenso.

Carlos, dígame las cuatro o cinco canciones de Willie Colón que usted va a poner de por vida, vaya en un auto, en su teléfono, en su oficina en Nueva York y que siempre le van a traer un buen recuerdo, pero que sean de su gusto personal.

No te puedo decir eso porque te mentiría, porque si yo duré con él 36 años, es porque me encantaba lo que él hacía. El catálogo completo de Willie Colón va a estar aquí, en mi corazón.