¿Sabía que inclinar la cabeza para mirar el celular equivale a cargar un niño de ocho años sobre su cuello? Lo que empezó como una herramienta de productividad se ha transformado en un catálogo de nuevas patologías que afectan desde nuestros pulgares hasta nuestra salud mental.

Los videojuegos son programas de ordenador que, conectados a una pantalla o televisión, integran un sistema de vídeo y audio. | Foto: El País

Afecciones, enfermedades y síndromes

Problemas visuales (Síndrome Visual Informático): fatiga, sequedad ocular, enrojecimiento, visión borrosa y dolor de cabeza.

Lesiones musculoesqueléticas:

Text Neck (cuello de texto): dolor fuerte, rigidez en cuello y hombros por inclinación frecuente.

Tendinitis de Quervain: dolor en el pulgar (WhatsAppitis) por uso repetitivo del mismo.

Túnel carpiano: entumecimiento y hormigueo en la mano.

Epicondilitis: codo de tenista o de ratón.

Problemas metabólicos y físicos:

Obesidad, sobrepeso y diabetes derivados del sedentarismo.

Problemas de salud mental

Dice la psicóloga Sabina García que, por el uso continuado de pantallas, las patologías más frecuentes son ansiedad, irritabilidad y depresión.

Pero hay más: Efecto Google: tendencia a no retener información y depender de internet constantemente.

Síndrome de llamadas y vibración fantasma al sentir siempre que el móvil está vibrando o sonando.

Cibercondría o pensar que se padecen las enfermedades que se encuentran descritas en internet.

Adicción a las redes sociales

Nomofobia o ansiedad ante la pérdida, falta del móvil o a quedarse sin batería.

Ningufoneo, uso adictivo del teléfono, ignorando a las personas que están alrededor.

Trastorno de identidad disociativo o dificultad para distinguir el mundo virtual del real.

Una recomendación para la sanidad del sueño es no irse a la cama con aparatos electrónicos. | Foto: El País

Recomendaciones

Expertos recomiendan seguir la regla 20-20-20 (cada 20 minutos, mirar a 20 pies —6 metros— durante 20 segundos), mantener una postura ergonómica, limitar el tiempo de exposición a la pantalla y realizar actividad física.

En caso de que se requiera de un uso continuado de las pantallas, se sugiere realizar descansos de unos 30 minutos.

Durante este tiempo hay que relajar y destensar los músculos de espalda, cuello y brazos.

Procurar mantener la espalda recta y pegada al respaldo de la silla, mientras que los pies estén apoyados en el suelo.

Conservar una distancia adecuada con respecto a la pantalla, teniéndola a la altura de los ojos y los brazos a 90° con la mesa.

Utilizar un lápiz táctil para evitar los dolores en pulgares.

Gestionar los tiempos de las tareas y no pasar más de una hora utilizando el móvil.

Trabajar siempre con una buena iluminación.

Las enfermedades de las pantallas están asociadas a un uso repetitivo de dispositivos tecnológicos.

También se sugiere no usar audífonos de manera frecuente y en un volumen alto.