La relación de pareja, sus contradicciones, las ilusiones que se tejen a su alrededor, la luna de miel como referente idílico, el choque con la realidad de la convivencia, entre otras reflexiones, forman parte de la temática de ‘Luna de mier…’ la más reciente creación de El Águila Descalza que se encuentra de gira nacional, y que pronto estará en Cali.
La cita será del 20 al 29 de abril, de jueves a sábado, a las 8:00 p. m., en el Teatro Jorge Isaacs, donde la famosa pareja teatral hará destornillar de risa al público, con lo mejor de su monólogo.

Durante más de 38 años de carrera teatral compartida, en la que han representado más de 40 espectáculos de su creación, Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro abordan, desde otra óptica, el inagotable tema del amor y sus paradojas, con inquietantes preguntas como ¿Acaso es realmente un desconocido ese ser en quien se ponen las expectativas de felicidad compartida? ¿Qué pasa con la palabra enamoramiento cuando se termina el “enamora” y empieza el “miento”? ¿Por qué es tan difícil terminar una relación, aunque esté destruida? ¿Por qué las parejas pelean tanto? ¿Existe una fórmula secreta para lograr vivir en luna de miel?

“Luna de mier..., es un viaje a la ilusión, una obra que surge con la necesidad de continuar abordando el tema de las relaciones humanas, particularmente de las relaciones de pareja y, partiendo de ese referente idealizado, de ese pasar del tiempo entre dos personas que se aman, es donde nos adentramos. Una burbuja que la gente quisiera que durara eternamente, pero que prácticamente se desbarata en cuanto llega la primera factura”, dice Cristina Toro, sobre esta nueva obra teatral.
Un choque con la realidad y la convivencia, que en palabras de ambos, no tiene nada de ideal y mucho menos se parece a esas lunas de miel fabricadas por la ilusión, pero que pese a exponer todas aquellas situaciones cómicas de esta particular etapa del matrimonio, también hace un homenaje al amor.


“Por supuesto que además de la comedia, esta obra también es todo un homenaje al amor, a la idea de que la luna de miel sea siempre, que permanezcamos en un estado en el que estemos dispuestos a una armonía y a una felicidad que no caduque solo con un viaje, sino que continúe cada día”, destaca Cristina, quien además de su talento actoral, cuenta con otra faceta artística, ser poeta.

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Tanto en la vida real como en la de los personajes que encarnan la obra, Cristina y Carlos Mario, al igual que ‘Hielena’ y ‘Domingo’, llevan muchos años juntos, se casaron hace varios veranos atrás, pero nunca celebraron su luna de miel. Un idílico festejo que en la ficción, para una Hielena obstinada, tiene un viaje pendiente.

“Nosotros no tuvimos luna de miel, así que nuestra propia historia hace parte de esta obra, junto con otras lunas de miel posibles. Ese día, el de nuestra boda, pese a que hicimos una fiesta, una cosa familiar y muy sencilla, en el Teatro Laureles, en una hermosa sala donde teníamos varios espectadores, cuando cayó la tarde, la gente fue llegando como si hubiera función, estaban convencidos de que había una, y nos tocó hacerla porque ellos insistían, así que no hubo tiempo de pensar en mieles. Por eso la obra tiene que ver con esto, con todas esas anécdotas que nos han construído y con todas esas situaciones con las que se identifican los recién casados”, rememora la pareja que lleva más de tres décadas sacándose los trapitos al sol en diversos escenarios latinoamericanos.

“Tanto los personajes, como nosotros, los actores, hemos sido casados, separados, rejuntados y vueltos a casar. Así que en una de esas, en 2019, cuando estábamos otra vez casados, pero no vivíamos juntos, nos fuimos de viaje a Grecia, y allí sí que tuvimos una luna de miel”, risas.

Dice Carlos Mario que tomar insumo de su propia relación ha sido la manera de seguir hablando de todos aquellos temas que identifican las relaciones humanas, y en especial las de pareja.

Un amor que se ha ido transformado con el tiempo, y que pese a haber pasado por etapas muy distintas, y sin importar el rumbo que cada cual haya tomado con su vida, siempre ha permanecido en ellos.

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“Siempre se ha conservado ese amor entre nosotros, y ese amor está además acompañado de otro gran pasión por el arte, el teatro. Así que poder llegar 38 años después, sabiendo que el otro que está al lado es la gran alegría de todos los días, es un milagro que no terminamos de agradecer”.

Ahora bien, en relación con su obra, advierten que a una buena luna de miel no deben ir terceros.

“Una luna de miel aguanta si mucho al cónyuge, (risas), de resto es muy difícil. Si ya es difícil estar uno solo, ahora que será acompañado y con otro, mucho más. Ni el perro, la suegra, ni el gato, ni el hijo, deben ser parte de la luna de miel, porque sino puede convertirse en una luna de mier..., eso se vuelve inmanejable. Se supone que la luna de miel es ese momento único e irrepetible en el que dos personas se dedican al sagrado oficio del amor, a conocerse, oírse, sentirse”, concluye.

Sin duda, una obra imperdible. Entradas e información en: www.boletaenmano.com.