Después de una fila de cinco cuadras para ingresar al Centro de Eventos Verde Arena, una multitud de hombres y mujeres de 20 a 70 años, llegó a La Cima del Cielo. Hasta allí los llevó el argentino-venezolano y nacionalizado colombiano, Ricardo Montaner, en un recorrido de la mayoría de sus éxitos -pocos dejó de cantar, como Cachita-, por sus 50 años de carrera musical.
Fue el cantautor, productor y músico caleño Josefe, su opening act oficial, como lo ha sido en múltiples fechas de la aclamada gira internacional de Montaner, El Último Regreso Tour y esta vez, a este talento local lo aclamó su propia casa.
Despúes de tres meses de espera, porque el concierto estaba previsto para agosto, pero la tragedia aplazó, al igual que muchos sueños de los caleños, finalmente la cita entre Montaner y su público fiel se dio en un recinto al que le caben 12.000 almas.
La banda que lo acompaña, integrada por un ensamble internacional de 10 músicos de sesión de primer nivel, complementado por un equipo de coros, tocó a las 9:30 p. m. de una bella noche de sábado, los acordes de Yo Que te Amé, y el público estalló en aplausos, gritos y bullicio, celebrando el encuentro con el ídolo cuyas canciones fueron la banda sonora de muchas y exitosas telenovelas venezolanas en los años 90, que se veían en Colombia, y cuya letra y melodía sigue intacta en el recuerdo de sus fans.
El concierto fue coreado en casi su totalidad por el público: como su primera seguidilla de temas que fueron la banda sonora de los jóvenes noventeros. Al escenario salió de traje interpretando: Será, luego vinieron A Dónde va el Amor, Castillo Azul, El Poder de tu Amor, La Cima del Cielo. Y unas palabras para el público que lo extrañó en escena, después de tomarse antes un receso de tres años:
“Soy un niño que nació en Argentina y se crió en Maracaibo, Venezuela y que dio, sus primeros pasos artísticos allí, cuando todavía ser artista era algo que solo estaba en mi imaginación, y después en Cali, Colombia. El 99 % de la gente que está aquí no se acuerda porque no había nacido. De repente cuando estaba tocando en un piano bar llamado Penthouse, me llegó la noticia de que en Cali había un Festival Internacional de la Caña de Azúcar o algo así, y me inscribí y me dijeron que sí. Lo hacen del 26 al 30 de diciembre, ¿todavía está? (Sí, grita la gente). Vine y canté durante tres noches consecutivas, en Los Cristales, El Coliseo del Pueblo, y el festival terminó con el representante de Cali como el ganador, porque cantaba mejor que yo, como debía ser, y a mí me dieron el segundo lugar. Pero el final de todo es que no siempre los segundos puestos son malos. Yo hoy antes de salir al escenario le di gracias a Dios por aquel momento en el festival aquel en Cali, Colombia, y por este momento, 45 años más tarde. ¡Bienvenidos al Último Regreso!“.
Ya sin saco y sentado interpretó melancólico El Último Regreso, su más reciente tema.
Luego contó una anécdota sobre una seguidora, “una señora con cara larga” que lo tildó de fraude en un concierto por no ser “más bajito de lo que me imaginaba” y quien le exigió su dinero y el de su familia por llegar desde lejos para verlo y no cantar durante su show de cuatro horas lo que ella esperaba. Bromeó con que aquella fan había llegado a Cali con su familia y todos los gastos pagos por Montaner para escuchar finalmente lo que quería. “La trajimos y hoy voy a ensayar las canciones que le faltaban”.
Ante la complicidad del público y una vitalidad única a sus 69 años, Héctor Eduardo Reglero Montaner complació a quienes esperaban inolvidables melodías, grabadas como bandas sonoras de su juventud: Solo con un Beso (interpretada por Keko Hernández en salsa), La Mujer de mi Vida, Yo sin ti, Convénceme, Resumiendo, Quisiera y Tengo el Corazón Fracturado (que interpretara La Terrífica en salsa).
Un momento nostálgico fue cuando cantó Ojos Negros, otra de sus joyas, casi un himno para los colombianos que la hicieron suya en los años 80, al ser la banda sonora de la telenovela colombiana Destino, producida por Jorge Barón Televisión.
Del romanticismo fue pasando a temas más movidos como: Necesito de Ti, La Chica del Ascensor, Conga, Bésame, Me Va Extrañar, e incluyó Para que Seas Feliz de su álbum del 2026: El Último Regreso, así como Me va a Extrañar, Déjame Llorar (con su famoso coro, hoy hecho meme: “Iluminada y eterna, enfurecida y tranquila”...).
El momento más emotivo del show fue cuando Montaner dejó su mensaje espiritual: “Últimamente me he puesto como más reflexivo. Intento buscar más adentro que afuera, más en el corazón, que cualquier otra cosa que pudiera distraerme; intento concentrarme en qué necesita mi alma. Cada día le doy más importancia al afecto, al abrazo. La gente me preguntaba porqué estuve casi tres años separado de los escenarios y cuando pasaron esos tres años me di cuenta el porqué, necesitaba sosiego, concentrarme en esos seres que tengo a mi lado. Me empecé a dar cuenta que me faltaba ese abrazo diario, que somos muy frágiles y no sabemos qué va a decidir Dios mañana, cuándo nos va a llamar a su presencia. Hace unos meses tembló la tierra en Venezuela y Colombia y perdimos mucha gente. Nosotros los que quedamos estamos llenos de cargos y de pendientes, porque no dimos ese abrazo a tiempo”....
Antes de dar paso al fin de su concierto, con su himno espiritual: La Gloria de Dios, exaltó a Josefe y pidió un aplauso por su enorme y maravilloso talento, un caleño con quien han trabajado su familia y él, “una joya a quien deben apoyar muchísmo”. Además invitó a colaborar con los damnificados de los terremotos en Colombia y Venezuela a través de The House Project, la fundación que lidera junto a su familia.
Al final, todos tararearon de nuevo esas canciones que alimentaron vinilos, cassettes, CDS y hoy hacen parte de los listados de éxitos de las plataformas. No fue mera nostalgia, parece que a todos los caleños que estuvieron allí esa noche, algo se nos removió por dentro y quedamos Tan Enamorados como en aquellas épocas.