En pleno desarrollo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el ambiente festivo y la expectativa por los partidos definitivos se han tomado las oficinas, hogares, comercios y redes sociales del país. La ilusión de triunfo ha convertido al fútbol en el eje central de la vida cotidiana, despertando un fenómeno psicológico que va mucho más allá del campo de juego: la construcción de una emoción colectiva que une a millones de personas.

Este torneo genera un sinnúmero de sentimientos que, de acuerdo con el Colegio Colombiano de Psicólogos (Colpsic), son propios del sentir comunitario. Laura Marcela Ayala, Subdirectora Nacional del Campo Psicología del Deporte y del Ejercicio de la entidad, explica que compartir estas expectativas favorece los vínculos sociales y brinda oportunidades para experimentar alegría, esperanza e ilusión junto a otros.

Durante la cita mundialista, las conversaciones en espacios laborales o familiares giran inevitablemente en torno al balón. Según la experta de Colpsic, la amplia cobertura mediática, la publicidad y el uso constante de camisetas amplifican esta dinámica. Esto genera una sensación de inmersión total donde el evento deportivo inunda la vida diaria por más de un mes.

El fútbol tiene una capacidad única para conectar a los seres humanos. “Las personas pueden desarrollar un sentido de identificación y pertenencia con equipos, selecciones o deportistas. Cuando existe ese vínculo emocional, los resultados deportivos adquieren un significado personal y se viven como experiencias relevantes”, señala Ayala.

Pacific Center invita a sus visitantes para que disfruten de la ‘Tribuna Futbolera’ del 11 de junio al 19 de julio, fecha en que el planeta conocerá el nombre de la selección campeona 2026 | Foto: Pacific Center

El impacto de la victoria y la derrota

Debido a esta fuerte conexión, los sentimientos están a flor de piel y un marcador puede definir el humor de un aficionado. Un triunfo desencadena euforia y entusiasmo colectivo, mientras que la eliminación o la derrota puede provocar:

  • Tristeza profunda
  • Frustración y rabia
  • Ansiedad y miedo

Este impacto no se limita a la selección local. Por razones culturales, familiares o de admiración histórica, muchos hinchas desarrollan pasiones idénticas por delegaciones extranjeras, rompiendo fronteras geográficas.

Alerta ante las emociones no saludables

Aunque el Mundial es una fuente de encuentro y bienestar, Colpsic advierte que la emoción exacerbada puede cruzar la línea hacia comportamientos dañinos. La salud mental se puede ver comprometida cuando el rendimiento de un equipo define por completo el estado emocional o altera las relaciones interpersonales y el funcionamiento cotidiano.

“La invitación es a disfrutar el deporte como una fuente de emoción, encuentro y bienestar, sin que llegue a afectar de forma significativa otras áreas de la vida”, concluye la especialista de Colpsic, recordando la importancia de vivir la fiesta del fútbol en paz y con equilibrio emocional.