Con un conversatorio ciudadano que integró diferentes perspectivas generacionales, se inauguró oficialmente en el Parque Lineal del río Cali la exposición ‘Cali, después del ruido: memoria, ciudad y futuro’. Esta propuesta cultural toma como punto de partida un acontecimiento histórico trascendental: la devastadora explosión de un convoy militar que transportaba dinamita el 7 de agosto de 1956, un suceso que reconfiguró por completo la dinámica social y el paisaje de la capital del Valle del Cauca.

En el Parque Lineal se encuentra esta exposición para pensar y repensar a Cali. | Foto: El País

La muestra fue desarrollada por la Fundación Zoológica de Cali, en un trabajo conjunto y con el acompañamiento de la Unidad Administrativa Especial de Gestión de Bienes y Servicios. El propósito central del proyecto es examinar dicho acontecimiento a casi 70 años de distancia, trascendiendo el dolor inicial de la tragedia para plantear una interrogante fundamental sobre la resiliencia urbana: ¿qué acciones emprende una comunidad y cómo se reconstruye una ciudad tras una ruptura profunda?

‘Cali, después del ruido’: la exposición que revive la memoria y la resiliencia urbana a partir de la tragedia de 1956. | Foto: El País

Un recorrido estructurado en cuatro momentos pedagógicos

Para guiar a los visitantes, la exhibición recurre a soportes documentales e históricos como fotografías, archivos de periódicos, relatos orales, memorias familiares y expresiones artísticas intergeneracionales. Todo este material está organizado de manera secuencial a través de cuatro momentos clave:

  1. La Cali que venía siendo: una mirada a la cotidianidad, arquitectura e identidad de la ciudad antes del siniestro.
  1. La madrugada que lo cambió todo: el registro e impacto directo del estallido militar del 7 de agosto.
  1. Lo que hicieron sus habitantes después del golpe: las crónicas de reconstrucción, superación y el tejido social que emergió de la emergencia.
  1. La ciudad que hoy continúa buscando cómo contarse y construirse: una evaluación del panorama contemporáneo de Cali frente a sus desafíos modernos.

El espacio público elegido para albergar la muestra resalta el valor del reencuentro comunitario. Andrés Esquivel, líder del equipo de Gestión Inmobiliaria de Bienes y Servicios, destacó durante la jornada de apertura la relevancia de estas áreas urbanas: “Los espacios públicos cumplen un papel muy importante como lugares de encuentro ciudadano. Desde la Unidad adelantamos acciones para su cuidado, conservación y protección. Hoy, el Parque Lineal nos permite encontrarnos con la memoria de Cali, a través de una muestra que también nos detalla la evolución de la ciudad y la resiliencia de sus habitantes”.

Co-creación ciudadana e investigación histórica

La particularidad de ‘Cali, después del ruido’ radica en su metodología participativa. La fase de diseño e investigación comenzó el año pasado, liderada por Carlos Collante y Steven Ortiz, investigadores y gestores de participación de la Fundación Zoológica de Cali.

Ambos profesionales coordinaron talleres, entrevistas y laboratorios creativos directamente en el territorio con organizaciones locales y habitantes de comunidades vecinas al parque, tales como los barrios El Piloto, Versalles y San Vicente, los cuales guardan un vínculo geográfico e histórico directo con el siniestro de 1956.

A partir de las conversaciones con la comunidad, surgió la necesidad de volver a recordar este acontecimiento, desde la tragedia y la manera en que Cali logró levantarse después”, explicó el gestor Steven Ortiz. Para consolidar los contenidos de la exposición, el equipo técnico llevó a cabo una rigurosa investigación documental en bibliotecas, archivos históricos y colecciones de prensa escrita, complementada con asesorías de historiadores y la articulación con la Sociedad de Mejoras Públicas de la ciudad.

La muestra fotográfica propone recorrer la historia de Cali desde la tragedia hasta el proceso de reconstrucción. | Foto: El País

El impacto de este proceso participativo se refleja en los testimonios de los asistentes a la inauguración. Martha Cecilia Sánchez, habitante de la Comuna 5, compartió su experiencia tras recorrer la instalación: “Esta experiencia me permitió conocer más de cerca un hecho que había leído y escuchado, pero que hoy pude comprender a través de las historias y explicaciones sobre lo que ocurrió y, especialmente, acerca de la solidaridad que caracterizó a los caleños en ese momento. Ver cómo Cali logró levantarse después de aquella tragedia, demuestra la capacidad de una ciudadanía que, incluso frente a nuevas dificultades, ha sabido mantenerse unida y solidaria”.

Un puente hacia las nuevas generaciones

Lejos de limitarse a una revisión nostálgica del pasado, la exposición utiliza la memoria como un insumo creativo para el diseño del porvenir. Un componente destacado de la muestra son los dibujos elaborados por niñas y niños de la ciudad, quienes plasmaron sus aspiraciones colectivas para el entorno urbano que desean habitar: espacios provistos de árboles, fuentes de agua, fauna nativa, senderos peatonales seguros y áreas óptimas para el juego recreativo.

La experiencia museográfica culmina de cara al espectador con un cuestionamiento de carácter abierto: ¿Qué ciudad estamos dejando y qué futuro nos atrevemos a construir? Con esta premisa, la organización reitera que la identidad caleña está constituida activamente por las voces de quienes cuidan y transforman su entorno día a día. Las autoridades locales y las entidades culturales extienden una invitación abierta a toda la ciudadanía y a los turistas para que visiten el Parque Lineal del río Cali, recorran la galería fotográfica y participen de este ejercicio de memoria colectiva.