La ‘sombra’ de duda puesta por el presidente Gustavo Petro sobre los resultados electorales del domingo ha generado un ambiente de incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir en la segunda vuelta que se disputará el próximo 21 de junio.

La narrativa del Mandatario, que ha empezado a ser replicada por sus seguidores, se centra en no reconocer los resultados del preconteo publicados por la Registraduría, sino solo los de los escrutinios, que den a conocer los jueces en los próximos días.

Al respecto, y ante la inquietud de cómo se desarrolle el proceso electoral en las siguientes tres semanas, en El Péndulo al Aire, el programa de opinión e información política de El País, se le consultó a analistas qué puede ocurrir con lo que resta de la contienda.

El analista y consultor político Álvaro Benedetti señaló que el Presidente no tiene ninguna facultad institucional ni constitucional para deslegimitar el proceso electoral, ni tampoco es la persona que debe aprobar o aceptar el resultado electoral, porque para eso Colombia tiene una institucionalidad fuerte.

“El problema es el tono de la discusión, y es peligroso para el país que el Presidente, que paradógicamente a lo que ha sido su gestión, goza de un porcentaje de aprobación importante, desconozca los resultados y ponga en tela de juicio el aporte que hace para la democracia la institucionalidad electoral”, indicó.

El analista recuerda que esos llamamientos a desconocer la institucionalidad han derivado históricamente en violencia en el país, y dado el contexto de la actual campaña, en la que se augura una recta final que, a juzgar por el discurso de los dos candidatos, va a ser sumamente álgida.

“El Mandatario puede ayudar a esto en sus planteamientos y puede derivar en escenarios de violencia que nadie quiere y van a retraer las imagenes cercanas al cierre de gobierno Duque con el estallido social”, advierte.

A su vez, el politólogo Alejandro Echeverry mencionó que se debe tener claro que el preconteo de votos no es un proceso vinculante, sino que es un ejercicio informativo.

Aclara, además, que el presidente Petro no ha sugerido que desconoce el resultado de las elecciones, sino el preconteo.

“Cada presidente, en medio de sus interéses y de los que pensaban mejor para el país, hizo reformas constitucionales que resquebrajaron el orden institucional que se establece en la Constitución”, explicó.

No nos olvidemos de que Álvaro Uribe en 2005 cambió la Constitución para hacer un proceso de reelección y todo el mundo lo aplaudió porque tenía la legitimidad para hacerlo, el gran problema de Petro es que no tenía la legitimidad de ciertos sectores de la población y por eso termina diciendo que hay que hacer una asamblea contituyente”, señala el politólogo.

Para él, el problema no radica en el Mandatario, sino en que el aparato instuticional no se ha podido construir en visión de las realidades del país, sino en la realidad de quienes han estado en el poder.

Esto dicen los expertos sobre la segunda vuelta. | Foto: COLPRENSA ©

Esto es un problema histórico que no apareció con Petro, sino que él lo puso en evidencia. El problema es la forma en la que este país se ha construído y no ha reivindicado las realidades de las poblaciones. Prueba de eso son las votaciones de los últimos periodos presidenciales, donde las periferias, que es donde están las poblaciones olvidadas, le siguen dando el respaldo al presidente Petro”, añadió.