En la carrera por la Presidencia, las fórmulas vicepresidenciales han dejado de ser un simple requisito constitucional para convertirse en apuestas estratégicas que encarnan la posibilidad de ampliar alianzas y corregir debilidades.
¿Quiénes suman o restan votos en la actual contienda por la Casa de Nariño? ¿Cuánta afinidad hay entre los candidatos y sus fórmulas? ¿Tienen futuro?
Aída Quilcué
La fórmula de Iván Cepeda es quizás la unión que más ha dado de qué hablar, debido a la proveniencia indígena de Aída Quilcué y su reconocimiento como líder de los Nasa del Cauca.
La designación de la senadora como compañera del candidato del Pacto Histórico estuvo motivada, no tanto por una estrategia electoral, sino para enviar un mensaje, explica Carlos Charry, director del doctoral en Estudios Sociales de la Universidad del Rosario.
“Lo que está buscando Cepeda es reforzar un mensaje hacia sus propias bases políticas, dando cuenta de un discurso de inclusión de las minorías étnicas raciales que tradicionalmente no han tenido voz en el panorama político colombiano”, indica.
Las fuentes consultadas relacionan ese ‘matrimonio’ con el que tuvo Gustavo Petro con Francia Márquez en campaña, unión con la que representaron a las poblaciones minoritarias y olvidadas por el Estado.
“Es el intento de repetir una ecuación que funcionó bien, con la suma en la ideología y la minoría. Es partir de la idea sustancial de que se va a propender por un cambio estructural de la política, basado en la ideología que nunca había podido gobernar y los pueblos olvidados que nunca han podido participar de los gobiernos”, comenta el politólogo Jorge Yarce.
Quilcué, ahora senadora, se ha desempeñado como consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca, Cric. Además, en 2021 recibió el Premio Nacional de Defensa de los Derechos Humanos por su labor en la inclusión del capítulo étnico en el Acuerdo de Paz firmado entre el Gobierno Santos y las Farc. “En vez de abrirse hacia una izquierda más moderada o un centro político, la estrategia que el candidato Cepeda está siguiendo a nivel electoral, incluso en contra de sus propios asesores políticos, es la de reforzar las bases, de dar un mensaje de inclusión de las minorías y mostrarse más coherente en su propio discurso reforzando el voto militante”, agrega Charry.
José Manuel Restrepo
Un perfil moderado y técnico fue por el que optó el aspirante Abelardo de la Espriella, al anunciar al reconocido economista José Manuel Restrepo como su fórmula vicepresidencial.
“Él es un opinador recurrente, una persona que se ha desempeñado con éxito en las universidades por las que ha pasado, con una labor destacada. Ha logrado cierta figuración, no solo por sus aspiraciones a cargos públicos, sino porque fue una suerte de pacificar, luego de la crisis derivada por la caída de la reforma tributaria del ministro Alberto Carrasquilla en épocas de Iván Duque”, señala Juan Nicolás Garzón, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de la Sabana.
Restrepo estuvo durante ocho años en la rectoría de la Universidad del Rosario, posteriormente asumió ese mismo rol en el Colegio de Estudios Superiores de Administración, Cesa, y antes de aceptar ser fórmula de de la Espriella estaba vinculado a la Universidad EIA.
“Su designación se entiende por su visión más técnica, con una lógica menos confrontacional, más moderada, siendo una figura que logró tener ese reconocimiento cuando se desempeñó en el Ministerio de Hacienda. Es una fórmula que le apunta no solamente a mostrar esa cara de mano dura y fuerte que intenta promover de la Espriella”, anota Garzón.
De acuerdo con él, Yarce añade que Restrepo llega “a reforzar una campaña que no necesariamente goza de 100 % de credibilidad, ya que ha basado su postura institucionalista en ideas recicladas del modelo político de Bukele. Entonces José Manuel viene a explicar que detrás de de la Espriella hay una fuerza sensata, lógica, estructurada, que piensa en lo económico, más allá de responder exclusivamente a la seguridad, sin renunciar a ella”.
Juan Daniel Oviedo
El economista y exconcejal de Bogotá aterrizó en la campaña de la candidata presidencial Paloma Valencia luego de representar lo que para muchos fue “la gran sorpresa de las elecciones”, al tener la segunda votación más alta en la consulta de centro derecha.
“Esa fórmula responde a un cálculo electoral y simbólico. Electoral porque él es la única fórmula vicepresidencial que llega probada electoralmente con más de un millón de votos, que se consideran claves para que la candidatura de Paloma sea realmente competitiva”, menciona el analista y consultor político Germán González.
Para él, simbólicamente, Oviedo representa a un sector de la sociedad que tiene una visión progresista en lo social, pero liberal en lo económico, combinando posturas de libre mercado. Sin embargo, también representa la tecnocracia, al priorizar las decisiones públicas basadas en la eficiencia y el conocimiento técnico.
De hecho, expertos indican que el éxito de la campaña de Oviedo se dio debido a que pudo mantener una postura de centro, pero al mismo tiempo generó emociones, logrando atraer votos de todas las corrientes políticas e ideológicas.
No obstante, fuentes consultadas coinciden en que el principal reto de esta pareja será expresar en una misma candidatura las posturas modernas de Oviedo con las ideas más conservadoras de Paloma. Un desafío que no tienen los demás.
Edna Bonilla
Contraria a la intención de otros aspirantes, la apuesta de Sergio Fajardo por elegir como compañera a la exsecretaria de Educación de Bogotá Edna Bonilla, apunta a una estrategia de reforzar su electorado y no tanto por atraer nuevas corrientes.
“Es claro que está enviando un mensaje a su propio espectro político, al centro, mostrando, por un lado la inclusión de una mujer que, además, tiene mucha experiencia en términos de administración pública y en políticas públicas de educación, que es uno de los principales bastiones de la campaña de Fajardo”, analiza Charry.
Además, es una señal de que en un eventual gobierno suyo, se rodearía y respaldaría a personas que tengan experiencia y que tengan una trayectoria social importante, dice.
Leonardo Huerta
De contrincante a camarada pasó rápidamente Leonardo Huerta en la campaña de Claudia López, luego de que ella le diera el visto bueno tras haber encarnado el papel del ‘desconocido’ en la precampaña.
“Huerta tiene un número de votos relativamente pequeño y no es una figura que vaya a ayudar a López a obtener una figuración más importante en las elecciones. Vamos a ver cómo se va acomodando la fórmula, que se ha enfocado en sus primeras declaraciones en hablar de la necesidad de derrotar al uribismo, por lo que no se sabe si eso significaría que nuevamente la exalcaldesa se moverá hacia la izquierda”, indica Garzón.
El candidato vicepresidencial se refiere a sí mismo como un ‘outsider’ en la política, es abogado y ha sido profesor en varias universidades. Además, se desempeñó como Defensor del Pueblo delegado para la Salud.
Martha Lucía Zamora
La fórmula vicepresidencial de Roy Barreras, Martha Lucía Zamora, tiene una amplia experiencia en el campo judicial e hizo parte del Gobierno Petro en su primer año, desempeñándose como directora de la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, aunque luego renunció debido a controversias con el entonces canciller, Álvaro Leyva, por el caso de los pasaportes.
Los analistas consultados indican que el cálculo de Barreras no fue electoral, pese a que su resultado en las elecciones del pasado 8 de marzo fue bastante menor al esperado.
“Con su fórmula vicepresidencial queda claro que el cálculo es simbólico, porque Zamora no viene del mundo político y nunca se ha medido electoralmente compitiendo por un cargo de elección popular. Es una jurista de carrera que ha ocupado distintos cargos en instituciones públicas y trae a la campaña el valor del conocimiento profundo del Estado. Es un perfil técnico que busca reforzar el mensaje de la institucionalidad y la no improvisación, que es algo que le han criticado al actual Gobierno”, anota el consultor González.
Según él, este movimiento de Roy parece ser un intento más por desmarcarse de la actual Administración.
Y añade que, “con la victoria pírrica de Barreras, realmente el que ganó fue Iván Cepeda, porque Roy demostró que no tiene la capacidad de ser un competidor viable en ese carril de centro izquierda”.
Los ‘vices’ desconocidos
María Consuelo del Río
La fórmula vicepresidencial de la senadora de izquierda Clara López es abogada graduada de la Universidad Externado y tiene experiencia en asuntos relacionados con Derechos Humanos y en el sector público.
De acuerdo con la misma aspirante presidencial, su intención por llevar al tarjetón una unión de solo mujeres tiene el objetivo de enviar un mensaje sobre la necesidad de incluir la igualdad en la agenda política.
Actualmente, Del Río lidera proyectos desde la organización Iniciativa de Mujeres por la Paz y la Igualdad, y es consultora de la Organización de Naciones Unidas.
Luisa Villegas
Es la compañera del aspirante presidencial Miguel Uribe Londoño, quien se separó hace unos meses del Centro Democrático para continuar su camino por la Casa de Nariño tras el asesinato de su hijo, el senador que llevaba ese nombre.
Villegas tiene una hoja de vida técnica, luego de haberse desempeñado en diferentes cargos públicos, académicos y empresariales.
Es administradora de empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración y fue secretaria privada del exministro de Comercio José Manuel Restrepo, quien es la fórmula de Abelardo de la Espriella.
Carlos Fernando Cuevas
Es otra de las caras poco conocidas de la campaña por la presidencia y vicepresidencia y forma equipo con el candidato y empresario Santiago Botero.
Se describe a sí mismo como progresista en justicia social, pero capitalista en la productividad.
Cuevas hizo parte de la campaña del excandidato presidencial Rodolfo Hernández, en la que ejerció como coordinador nacional electoral.
Su primera aparición en la política fue en 2016, cuando lideró la campaña por el no en el plebiscito por la paz, que buscaba aprobar los acuerdos firmados entre el Gobierno Santos y las Farc.
Luz María Zapata
La exdirectora de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales, Asocapitales, fue elegida como la coequipera del excanciller Luis Gilberto Murillo en la contienda por la Presidencia.
El año pasado, Zapata había inscrito su comité promotor de firmas para buscar aspirar a la Casa de Nariño, pero luego se sumó al exembajador del Gobierno Petro.
Es politóloga de la Universidad de los Andes y tiene estudios especializados en liderazgo y seguridad en Harvard y la National Defense University. La candidata ha insistido en la implementación de políticas públicas de alto impacto.
Pedro de la Torre
Fue la última fórmula anunciada entre los demás aspirantes, luego de que el aspirante presidencial Mauricio Lizcano aceptara que su compañero anterior, el exministro de Comercio Luis Carlos Reyes, se hiciera a un lado para atender asuntos familiares.
De la Torre es científico en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard. Además, es químico, con especialización en Finanzas.
Lizcano había inscrito de manera provisional como fórmula vicepresidencial a Adriana María Ramírez Martínez, quien ha trabajado como asesora en comunicación política. Luego anunció a Reyes y, finalmente, se quedó con el científico.
Nelson Alarcón
Es la persona que acompañará a Carlos Caicedo en el tarjetón para la primera vuelta presidencial que se celebrará el próximo 31 de mayo.
El aspirante vicepresidencial tiene una larga experiencia como dirigente sindical y ha ocupado cargos en la Central Unitaria de Trabajadores. Además, fue presidente de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Fecode.
La aceptación de ser fórmula se dio luego de que Alarcón se quedara por fuera en las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo, cuando aspiró al Senado por la lista de Fuerza Ciudadana.
Leonardo Karam
El abogado colombiano con experiencia en temas de seguridad es el coequipero de la candidata Sondra Macollins, con quien dice representar una visión centrada en el fortalecimiento de la capacidad del Estado.
Karam tiene una maestría en Seguridad Pública de la Policía Nacional y actualmente cursa una maestría en Ciberseguridad y Ciberdefensa en la Escuela Superior de Guerra.
Tanto Macollins como él se han descrito como figuras anónimas dentro del terreno político, aunque ella tuvo cierto reconocimiento cuando fue abogada del excapo del narcotráfico Carlos Lehder.
Robinson Giraldo
Es otra de las caras poco conocidas dentro de la carrera presidencial al anunciarse como fórmula vicepresidencial del general retirado de las Fuerzas Militares Gustavo Matamoros.
Giraldo fue candidato a la Gobernación de Antioquia en 2023, pero abandonó la contienda al alegar que el Consejo Nacional Electoral no atendió una denuncia suya. También ha trabajado como consultor en temas de administración pública.
En la inscripción de su candidatura, Matamoros se refirió a él como un paisa trabajador, preparado y profundamente comprometido con las regiones.